El Teatro Independencia llevará nombres de artistas que incluyen a los Enanitos Verdes

Por UNO

El lunes 18, el Teatro Independencia, la sala mayor de Mendoza, cumplirá 94 años y se impondrán nombres de artistas mendocinos a salas, palcos y camarines.

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Diferentes espacios del Teatro Independencia llevarán los nombres de Genoveva Sagués, Isolde Klietmann, Héctor Cavallini, Lita Tancredi, Galina Tolmacheva, Cristóbal Arnold, Felipe Vallesi, Félix Dardo Palorma, Damián Sánchez, Manuel Nolo Tejón, Magda Demerolis, Daniel Riolobos, Jorge Marziali, Luis Politti, Gladys Ravalle, Arístides Vargas, Mario Mattar, Santiago Bertiz, Miguel De Mendoza, Ricardo Tello, Pocho Sosa, Ibis Lusetti de Chepparo, Rafael Rodríguez, Armando Lucero, Daniel Talquenca, Hebe Yacante, Marciano Cantero, Felipe Staiti, Sergio Embrioni (los Enanitos Verdes) y Ana María Giunta.

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Arístides Vargas.
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Daniel Talquenca.
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Felipe Staiti.
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Félix Dardo Paloma. 
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Marciano Cantero.
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Jorge Marziali. 
Jorge Marziali. 
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Mario Mátar. 
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Gladys Ravalle. 
Gladys Ravalle. 
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Sergio Embrioni. 
Sergio Embrioni. 

De este modo, las artes escénicas estarán representadas en cada rincón del teatro más grande de Mendoza.

Bailarines, corógrafos, actores y actrices, cantantes, vestuaristas, maquilladores, músicos y compositores estarán representados por los nombres de aquellos maestros que dejaron y, en muchos casos, dejan su legado.

Además del acto de imposición de nombres, habrá una intervención de danza contemporánea a cargo de los alumnos de la profesora Cristina Castro.

Un espacio con historia

El Teatro Independencia es la principal sala de la provincia de Mendoza. Surgió de un proyecto del gobierno provincial de 1922, para desarrollar un corredor turístico sobre la plaza Independencia.

En 1922, el gobernador Carlos Washington Lencinas inauguró el Plaza Hotel (hoy Park Hyatt, que respetó la fachada original) y firmó un contrato para la construcción del primer teatro dedicado a la ópera, en la provincia de Mendoza, con Faustino y Mauricio Da Rosa, que en esa época administraban el Teatro Colón de Buenos Aires.

Supervisado por el Ministerio de Obras Públicas de la Nación, el proyecto ya tenía los planos aprobados, desde octubre de 1923, diseñados por el arquitecto Alfredo Israel. La ejecución de la obra demandó dos años y estuvo a cargo de la empresa constructora de los ingenieros Perrone y Ayerza. Su diseño seguía el estilo académico francés y su fachada incluía un frontis neoclásico, con columnas corintias, un friso de estilo rococó, el Escudo de Mendoza en bajorrelieve y una balaustrada coronando el conjunto.

El diseño del interior se basó en los teatros de ópera italianos y en el vestíbulo destaca la escalera de mármol gris que da acceso a la sala. El teatro es la sede de la Orquesta Filarmónica de la Provincia de Mendoza.

Tras una preinauguración, por medio de un festival organizado por la Brigada Femenina de la Liga Patriótica Argentina, el Teatro Independencia fue inaugurado el 18 de noviembre de 1925, con la première de La emigrada, una ópera del libretista argentino Vicente Martínez Cuitiño, representada por la Compañía Argentina de Dramas y Comedias y protagonizada por Camila Quiroga.

En 1944, el Teatro fue adaptado para la proyección de producciones cinematográficas y la primera obra proyectada fue Casablanca.

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El edificio sufrió un incendio generalizado en 1963, pero fue restaurado aceleradamente y, en 1965, fue reinaugurado con una presentación de la compañía estable de Ballet del Teatro Colón. Deteriorado por el paso del tiempo, debió ser nuevamente restaurado a partir del año 2000. El 21 de setiembre de 2003, fue reinaugurado con una presentación de la soprano mendocina Fabiana Bravo.

Actualmente, el Teatro Independencia busca ganar protagonismo como productor y realizador de sus propios espectáculos, intentando imponer un nuevo estilo de gestión, en la que el proceso de creación artística y el artista propiamente dicho se convierten en ejes del desarrollo, indispensables células estéticas que dan brillo al escenario mayor.

Fuente: Prensa.Mendoza.gov.ar

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