Este viernes a las 21

Con una súper producción, Los establos de su majestad llega al Teatro Mendoza

Dirigida por Juanjo Cáceres y con la participación especial del Coro de Cámara de la UNCuyo bajo la dirección del Maestro Fernando Ballesteros, la obra Los establos de su Majestad se presentará en el Teatro Mendoza.

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La aclamada puesta que aborda, desde una visión tragicómica, un tema por demás controversial de la historia argentina: la campaña al desierto, tendrá una única función este viernes a las 21

Escrita en los años 60 por Fernando Lorenzo y Alberto Rodríguez (h), y estrenada en el TNT (Taller NuestroTeatro) en el año 1973, la obra condensa en sus diálogos, muchas veces delirantes, parte de una historia reconstruida por sus autores sobre datos obtenidos del archivo general de la Nación.

"Llevar adelante esta obra de teatro no es nada fácil, se trata de un texto muy ingenioso en una puesta atrapante con 50 artistas en escena que cautiva al público" sostiene Juanjo Cáceres director general de la
obra.

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Con una puesta sobria, el experimentado Jorge Fornés, en la dirección de actores, consigue que el espectador se centre en el objetivo principal: la denuncia."Se trata de una compleja máquina teatral, que propone una mirada irónica y satirica para aproximarse a este episodio maldito de la historia argentina" sostiene Fornés.

Si bien el tema es puntual, a través del recurso de la sátira y el absurdo, el texto logra una crítica universal a todo abuso de poder sobre clases oprimidas.

Los elementos escenográficos a cargo de Rodolfo Carmona son muy sugerentes: reses colgadas en los costados del escenario logran acentuar el símbolo de la Argentina como la granja del mundo y el establo de
quien aparece como uno de los más interesados en la empresa: el Reino Unido.

El vestuario oscuro, tanto de los personajes como del coro, contribuye a crear una atmósfera propicia para los negocios turbios. Oscuridad que se rompe en escenas intensas como la del sueño del comandante en el cual debate con su conciencia o en momentos de tensión como la entrada del indio, al fin, en escena, porque, si bien el tema central del debate continuo entre los personajes es el indio, paradójicamente está más presente en su
imaginación que en el escenario.

La utilería y elementos de vestuario y maquillaje, a cargo del recordado y querido Ricardo Tello, en el que fue su último trabajo, le transfieren un fuerte impacto a la escena. Sutiles detalles rojos, en las gorras de los oficiales, en la banda del embajador, entre otros, juegan de indicios
de lo que podría ser una sangrienta contienda. La sutileza de detalles se ve también en el cambio del pasado al presente y en la metamorfosis hacia el animalismo. Señales fundamentales para captar el mensaje final.

La presencia del coro, inmóvil, detrás del escenario hace las veces de la sabiduría popular, la voz de los que no participan de las decisiones pero pagan las consecuencias.

La música de Carlos W..Barraquero y los arreglos del Maestro Fernando Ballesteros impactan y emocionan desde las voces del afiatado Coro de Cámara de la UNCuyo.

Los artistas consiguen una realidad de ensueño, y logran que el público olvide su propia realidad y comience a ser parte de la propuesta que está en el escenario.

Actúan: Osvaldo Atencio, Polaka Merelo, Martha Persio, Marcelo Hernández, Mariano Martinez, Matías González, Hugo Yañez, Dardo Boggia,.Guille García, Mayra Pécere, Sunchi Codoni, Tomás Guiraldes,
Ignacio Sánchez, Daniel Pando, Francisco Molina, Jorge Tixeira, Beto Lisanti, Pablo Velázquez, Sacha Barrera Oro, Laura Neri, Sebastián Medina y Juan González.

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