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Sueño de una noche de verano estrena en el Teatro Independencia

Sueño de una noche de verano se estrena en Mendoza, en coincidencia con el 405° aniversario del fallecimiento de Shakespeare

El actor Cristian Coria debuta en la dirección con la puesta en escena de Sueño de una noche de verano, de Shakespeare. Un elenco integrado por 18 artistas protagoniza esta comedia romántica que llega a nuestros días sin perder la magia y genialidad original. Las fechas elegidas son este viernes, sábado y domingo en el Teatro Independencia, a las 20.30.

Una mujer es obligada a casarse con quien no desea. Para evitar este compromiso, huye al bosque con su enamorado. Pero la realidad se ve alterada por un grupo de personajes fantásticos que enredan lo cotidiano con lo mágico creando un mundo de ensueño y lúdico en el que conviven los opuestos.

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Lo real y lo sobrenatural, el deseo y la razón, la cordura y la locura se entrecruzan en Sueño de una noche de verano, una de las obras más emblemáticas de William Shakespeare y también el clásico con el que el actor Cristian Coria se lanza a la dirección acompañado por un numeroso elenco y tras un más de un año de intenso trabajo.

"Soy un admirador real del teatro y la literatura clásica en general, sin importar el género. Por placer, instintivamente, primero voy a la lectura y elección de los clásicos y no tanto a lo contemporáneo. Creo que, en los clásicos, y en Shakespeare puntualmente, la realidad de la humanidad está mostrada con tal belleza y sinceridad, que me atrae y me tientan de forma primera. 'Sueño' es una obra que siempre me hubiese gustado trabajar como actor", explica sobre los motivos de esta desafiante elección.

Para narrar esta comedia romántica, a principios de 2020 Cristian conformó a un elenco concertado que, por su naturaleza y dimensión, es una excepción en el ámbito del teatro independiente: reunió a 18 artistas, actores y actrices con experiencias y recorridos escénicos disímiles. "Me encantan las obras con grandes elencos, siento que la teatralidad se potencia y se vive mucho más. Y me pasó que empecé a imaginar a los personajes interpretados por los actores y actrices que convoqué. Sin pensar demasiado en las complicaciones de un elenco numeroso, fui llamando a las distintas personas. Y tuve suerte, es un elenco maravilloso. Grandes personas y excelentes artistas".

Respaldado por este gran equipo artístico -que se adaptó a los ensayos virtuales y a un largo proceso creativo-, Cristian diseñó un montaje dinámico que sin embargo respeta la genialidad original. "Al principio hubo momentos en los que me presionaba cierto pensamiento de querer hacer una adaptación original, singular, novedosa. Pero después de un tiempo me di cuenta que seguir por ese camino, era forzado. La obra en sí es maravillosa, es perfecta en su estructura y en su fábula. Ahí vi que ese no era un buen camino, al menos para mí. Entonces, me centré en defender ciertas ideas que quería resaltar de la original con algunas miradas propias, en centrar la atención en algunos conflictos que, creo, hoy tienen más relevancia que en la época isabelina y también en conseguir una versión que respete a la original, pero que sea ágil a la hora de montarla".