Espectaculos Viernes, 10 de agosto de 2018

Soy Luna y un debut total

El show de Disney se presentó por primera vez en Mendoza y fue el encargado de brindar el primer espectáculo no deportivo en el estadio cubierto Malvinas Argentinas

La ansiedad estaba presente en todos los aspectos. No sólo por los adolescentes y niños que esperaban ver a su estrella favorita sobre el escenario, sino que muchos padres estaban expectantes por conocer el nuevo estadio cubierto. Si bien ya había tenido su inauguración oficial con el encuentro de futsal entre Argentina y Colombia, sería el primer show que subiría a escena en el recinto.

Esa ansiedad se notaba en el aire, en el que flameaban banderas con el rostro de Karol Sevilla, la protagonista de Soy Luna. Los presentes, en su mayoría niñas con sus madres, estaban felices de disfrutar de un espectáculo de nivel mundial como se espera de uno producido por Disney.

El estadio cubierto comenzaba a llenarse, poco a poco, para colmarse con más de 6.000 personas, que se ubicaban en los distintos sectores habilitados, el lugar.

A las 19.15, un cuarto de hora pasado la hora estipulada, los miembros de Soy Luna aparecían en escena para el grito de todos los presentes que vitoreaban a los artistas.

Alas, uno de los máximos hits de la serie, era la canción elegida para comenzar a intentar hacer entrar en calor a los presentes. Intento frustrado porque la mala -en realidad nula- calefacción del lugar hizo que el frío se hiciera presente.

Luego I've got a feeling fue el tema que hizo delirar a los más chicos para darle paso a una muy conocida por todos, sobre todo los padres, que era Prófugos. Claro, en la serie la banda reversiona esta canción de Soda Stereo al igual que Tu cárcel, de los Enanitos Verdes, también cantada en el espectáculo del miércoles por la tarde.

Luego comenzó el show en el que los patines se hicieron presentes al igual que los diálogos. Realmente se hizo difícil seguir la trama montada a través de las conversaciones entre los actores de la serie porque el sonido del lugar no era el mejor.

Recordemos que este estadio no estuvo pensando originalmente para este tipo de eventos, sino para espectáculos deportivos, por lo que la acústica del lugar no acompañó a Soy Luna.

El repertorio continuó con un clima muy arriba, entre coreografías, bailes, patinaje... Hasta que Matteo (Ruggero Pasquarelli) se sentó al borde del escenario con una guitarra e interpretó la canción Princesa.

Se pudo ver enfrentamientos entre la Jam & Roller y los Red Sharks, pero el sentido de unidad llevó a estos grupos a luchar por un fin común que era salvar el Roller.

Luna, Matteo, Simón, Pedro, Jim, Delfi, Ramiro, Ámbar, Emilia y Benicio hicieron vibrar a los presentes con las diversas coreografías y la gran cantidad de cambios de vestuario.

Este fue uno de los puntos fuertes de la noche, en cada entrada o cambio de canción los artistas modificaban su vestuario.

Quizá lo que no fue tan aclamado, aunque verdaderamente los niños presentes no se hicieron eco de esto, fue que recurrieron al playback.

Si bien es cierto que realizar una coreografía de baile y cantar a la vez puede ser complicado, hay que tener en cuenta que es una propuesta de Disney, la compañía de medios de comunicación y entretenimiento más grande del mundo, y se espera que este recurso no suceda.

El show fue llegando a su fin cuando Karol tomó una Bandera argentina, se la colocó en la espalda y comenzó a agradecerles a los presentes.

"Ha pasado mucho tiempo. Hemos transitado algunos momentos tristes, otros dolorosos, pero siempre salimos adelante rodeados de muchísimos amigos. Qué viaje increíble, aprendí muchísimas cosas. Si tienes un sueño y lo sueños con todas tus fuerzas y corazón, se harán realidad", dijo la mexicana con un marcado acento neutro.

Luego, invitó a todos los presentes a soñar. "Imaginen que tenemos un patín con alas en las manos. Piensen que ponen allí el más grande de sus sueños. Ahora contemos hasta tres y dejemos volar super alto ese patín", expresó la joven de 18 años mientras realizaba el gesto acompañado de los más chicos del recinto.

Para finalizar el show, todavía con la Bandera sobre sus hombros, expresó: "El destino nos tiene preparado cosas increíbles. Sólo quiero decir gracias, Mendoza", lo que dio como resultado un aplauso cerrado del estadio cubierto que acompañó la caída de papelitos del cielo, mientras Soy Luna interpretaba la última canción y le decía adiós a la provincia tras una hora 45 de show.

Ya fuera del estadio se notó la ausencia de inspectores de tránsito y las calles San Francisco de Asís y avenida del Libertador colapsaron. Hubo demoras de más de 40 minutos para poder salir del predio de la Villa Olímpica.

El espectáculo fue correcto, destacándose los vestuarios y las coreografías y teniendo como falencia el uso del playback, pero sin dudas que el estadio cubierto deberá mejorar para poder seguir recibiendo espectáculos de este estilo.

Dejanos tu comentario