Viggo Mortensen le dio una entrevista a la revista Shortline en la que explicó cómo el trabajo de un actor puede verse modificado considerablemente (para mejor o para peor) en la sala de montaje.
Para poner un ejemplo, recurrió ni más ni menos que a su último trabajo: Un método peligroso. "Un director decidió que no le gustaba que yo dijera lo que se había rodado y recogió algunas frases de otra escena y las montó de nuevo. Cuando lo vi me quedé noqueado", explicó el actor.
Por eso, cuando escucha que algunos intérpretes se quejan de que su papel se ha arruinado en la sala de montaje a pesar de los esfuerzos realizados, no se extraña. "Es algo que puede ocurrir; no es habitual, pero es posible".


