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Nacido en Londres el 30 de marzo de 1928, el escritor Tom Sharpe, uno de los grandes maestros de la narrativa humorística británica, falleció este jueves a los 85 años en Llafranc (noreste).

Se fue Tom Sharpe pero queda la herencia de Wilt

Por UNO

Irene Dalmases/EfeEspecial para UNO

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Hijo de un ministro de la Iglesia anglicana, de educación victoriana y que no dudaba en maltratar al Tom niño, Sharpe vivió hasta los seis años en Johannesburgo (Sudáfrica), empezando ya en la adolescencia a escribir, inspirado en la figura del progenitor, quien también tuvo veleidades fascistas.

Por una carambola familiar, ingresó en la Universidad de Cambridge, donde estudió Letras e Historia, y se enroló después en la Marina Real británica.

De regreso a Johannesburgo en 1951, trabajó como asistente social y, posteriormente, fue profesor y fotógrafo. Acusado de actividades subversivas por publicar artículos contra la segregación racial, ingresó en la prisión de Maritzburg, y acabó expulsado del país africano.

Tom Sharpe se trasladó al Reino Unido, donde fue profesor de Historia y Literatura en el Cambridge College of Arts and Technology, contratado en 1969 para escribir sobre sus vivencias en Sudáfrica. Sobre este asunto escribió su primera gran novela, Reunión tumultuosa (1971), a la que siguió Exhibición impúdica (1973). Más tarde, firmó Zafarrancho en Cambridge (1974); Blott a la vista (1975), y un año después llegó Wilt, su obra más exitosa, en la que ridiculiza la cultura popular británica, y primera parte de una saga compuesta por otras cuatro novelas: Las tribulaciones de Wilt, ¡Ánimo, Wilt!, Wilt no se aclara y La herencia de Wilt.

Con Henry Wilt, un personaje que trabaja como profesor en una escuela politécnica y casado con una dominante esposa a la que sueña asesinar, un irreverente Sharpe satiriza la tradicional y reprimida  sociedad británica, bajo la que palpitan las más atrevidas fantasías sexuales.

En 1989, la obra Wilt tuvo una versión cinematográfica bajo la dirección de Michael Tuchner.

La carrera literaria de Sharpe, caracterizada por un humor más que corrosivo, también incluye La gran persecución (1977), donde trata los escándalos editoriales, y El bastardo recalcitrante (1978). Otros títulos suyos son Vicios Ancestrales (1980), Una dama en apuros (1983), La gran pesquisa (1993), Lo peor de cada casa (1996), donde refleja la cultura “yuppie” y el enriquecimiento rápido, y en 1997 publicó El  bastardo recalcitrante.

Establecido en Cataluña (España) desde hace 24 años, Sharpe había dicho que no le gustaba que sus personajes respondieran a estímulos mecánicos y cotidianos, algo que también se le podría aplicar al propio escritor, quien en un memorable encuentro con periodistas en Barcelona, en 2009, apenas habló de su novela Los Grope, para centrarse en realzar la sanidad pública catalana.

En 2011 publicó su última obra, La herencia de Wilt, y hace apenas un mes se exhibieron en Barcelona una treintena de fotografías, una faceta que fue anterior a su pasión literaria y en la que ya retrataba la sociedad británica de los años ‘60 y su buque insignia, el “gentleman” inglés.

Tom Sharpe, Gran Premio del Humor Negro en 1986, se había casado en 1969 con la profesora estadounidense Nancy Anne Cooper, con quien tuvo tres hijas.