La cantante Pink es de las que muestran su estado de ánimo y su fastidio sin tapujos.
Tan pronto un día se muestra risueña y feliz en su cuenta de Twitter, al otro día saca a relucir sus peores modales.
Esta vez sacó el dedo a relucir a un paparazzi que la quería retratar con su retoño.
Pero le vamos a conceder algo de razón a la chica... ¿no se pasan de pesados los fotógrafos de las celebridades?


