Pippa Middleton no se puede agachar sin que un fotógrafo retrate su cola, objeto del deseo desde su aparición en el casamiento de su hermana Kate y el príncipe William de Inglaterra.
Asediada por los medios, Phillippa divide sus tiempos entre el gimnasio, la cafetería y su trabajo cuando no tiene algún evento en el que lucirse.
Y bueno, aquí la tenemos, en otra pose para la posteridad.


