La vida de Rachel Weisz dio un giro radical hace seis años, cuando se alzó con el Oscar a Mejor Actriz por su trabajo en El jardinero fiel. Fue entonces cuando la ahora esposa de Daniel Craig (quien interpreta al Agente 007, James Bond), comenzó a elegir proyectos en los que sus personajes mostraran la complejidad del ser humano.
No era de extrañar que dejara de lado filmes como las diferentes entregas de la cinta de aventuras La momia, donde se le ubicaba como actriz recurrente, para enrolarse en historias como La fuente de la vida, de Darren Aronofsky y quien fuera su esposo durante nueve años; Noches púrpura, de Won Kar Wai, Desde mi cielo, de Peter Jackson, o Ágora, de Alejandro Amenábar.
Ahora, la británica de 42 años regresa a la pantalla grande con El legado Bourne, cinta que le muestra como una científica que debe violar ciertos códigos éticos para ayudar a un hombre que está en peligro.
“No recuerdo otras películas de acción con personajes tan complejos, que se muestren tan inteligentes y realistas.
“Realmente me gustó la idea de hacer una película de acción, bastante real, más que una cinta de superhéroes en la que la gente tiene poderes mágicos. Pensé que el guión estaba bien hilvanado, que estaba frente a un personaje complicado, del tipo de papel que nunca ves en este género”, expresó hace unos días a Europa Press Rachel Weisz.
A pesar de que El legado Bourne no ha sido un gran éxito en la taquilla internacional, ya que ha recaudado cerca de 103 millones de dólares, frente a los 125 millones con los que contó para su realización, Rachel Weisz se ha mostrado solidaria con su compañero de reparto Jeremy Renner, así como con el director Tony Gilroy, quien adaptó las novelas del agente Jason Bourne en las tres películas previas, protagonizadas por Matt Damon.
“Nada mejor que trabajar con el arquitecto de todo el universo de Bourne y de su mitología”, apuntó. Rachel Weisz, hija de un inventor húngaro y de una sicoanalista austríaca, comenzó su carrera a los 14 años como modelo.
Cuando entró a la Universidad de Cambridge, formó junto a una amiga la compañía teatral Talking Tongues, con la que se hizo acreedora a varios reconocimientos por las obras que escribía e interpretaba.
Debutó en la televisión británica en 1992, en la película para este medio Advocates II, no obstante, su gran oportunidad cinematográfica se dio en 1996, de la mano del director Bernardo Bertolucci en Belleza robada.
Tras este proyecto, viajó a Estados Unidos para trabajar en Reacción en cadena, donde compartió créditos con Keanu Reever y Morgan Freeman. Luego llegaron cintas como Bent, Amores en los tiempos de guerra, Sunshine, Un gran chico, El hombre que vino del mar, Constantine y dos entregas de la saga de La momia.
Además de estrenarse El legado Bourne este fin de semana en nuestro país, a la británica podrá vérsele en Oz The Great and Powerful, cinta de Sam Raimi, en la que compartirá créditos con James Franco, Mila Kunis y Michelle Williams.


