MAR DEL PLATA- La historia de un hombre atormentado por la culpa y guiado por el deseo de redenciónes la que narra
La provincia estuvo presente una vez más ayer en el 25º Festival de Mar del Plata con la proyección
de
Aballay, film basado en un cuento del escritor local Antonio Di Benedetto y que dirigió
Fernando Spinner.
“Quería filmar esta película en Mendoza”
Aballay, el cuento del mendocino Antonio Di Benedetto (1922-1986), cuya versióncinematográfica se vio ayer en el 25° Festival de Cine de Mar del Plata.
La película de Fernando Spiner, titulada Aballay, el hombre sin miedo lleva por fin a la pantalla grande y con gran producción unrelato del más grande narrador que ha dado Mendoza, luego de algunos intentos fallidos, entre loscuales el más recordado es el proyecto trunco de Nicolás Sarquís por rodar una versión de Zama. Aballay, el relato original, es un prodigio narrativo, pero también un verdadero viaje alfondo de la culpa, encarnada en un gaucho que ha matado al padre de un niño frente a los ojos delpequeño y quiere redimirse al modo de los monjes estilitas, cristianos que en el siglo V purgabansus culpas subiéndose a altas columnas, de las que nunca más bajaban. Lo que elige el gaucho Aballay, a cambio, es subirse a un caballo. Spiner transforma esa historia en un verdadero western, en el que la perfidia y la venganzamotorizan toda la historia. El realizador había adelantado a Escenario, en exclusiva y hace cincoaños, el proyecto de su película que ahora por fin tuvo su estreno mundial, en la competenciainternacional de un festival que puede premiarlo hoy mismo con el galardón mayor. Antes de la proyección, Spiner contó cómo nació el proyecto y reconoció que le habría gustadofilmarlo en nuestras tierras. -¿Cómo nace la idea de hacer Aballay? -Nace a partir de la lectura del cuento de Antonio Di Benedetto. A él lo descubrí cuando leíen 1989, en Roma, Caballo en el salitral. Desde ese momento quise hacer esta película, que me llevócasi 20 años concretar. Lo primero que quise hacer fue el cuento de Di Benedetto. En el transcursodel proyecto, convine que iba a tratarse de un western. Yo siempre admiré a otro mendocino, eldirector Hugo Fregonese, que fue un gran director de westerns, con carrera en Hollywood, y que hizoPampa bárbara. -Qué curioso: ¿primero querías filmar Aballay y luego descubriste que querías hacerla como un western? -Sí, llevé el relato para distintas zonas y en el año 2000 decidí que iba a hacer un westerncon Aballay. La historia es la de un asesino que siente culpa y se impone un martirio: nobajarse nunca más de su caballo. Ese gesto hace detener la acción, dificulta mucho la trama de unrelato. Y lo que quisimos [con los otros guionistas] fue hacer una película popular, una películade acción. -El personaje central del cuento es fascinante. ¿Te costó encontrar un actor para ese papel, que finalmente fue para Pablo Cedrón? -Tuve mucha suerte. A Pablo lo había visto en El aura, de Fabián Bielinsky, donde hace unmalo muy convincente. Así que empecé a averiguar sobre él, y descubrí que es un jineteextraordinario, un hombre con una vida entera ligada al mundo gaucho, y era además una personalidadmuy especial, que se acomodaba mucho al personaje, porque podía aportarle mucho. -Parece que tenía que aparecer un hombre con una historia personal rica como para hacerle justicia a la riqueza del personaje. Si Cedrón te convenció por cómo interpretó un malo, ¿qué es Aballay? ¿Es bueno, es malo? ¿Es un héroe? ¿Un mártir? -Exacto, eso es lo interesante que tiene el personaje. Es un asesino, pero que está buscandola redención, y eso es lo que genera una ambigüedad en el espectador, porque se identifica con él. -Por el hecho de que Di Benedetto sea un autor mendocino, mencionaste otras conexiones mendocinas con esta película. ¿Quisiste filmarla en nuestra provincia, pero no pudo ser? -Sí, hubo una serie de circunstancias que hicieron que no pudiéramos ir a filmarla a Mendoza.Yo suponía que tratándose de una obra de Di Benedetto, íbamos a tener un apoyo más contundente yuna decisión política más clara a la hora de apoyar la película. De cualquier manera, tengo quedecir que Cultura de Mendoza me facilitó medios para ir a recorrer locaciones, y hubo una intencióninicial. Pero después, realmente, no obtuvimos el apoyo que necesitábamos para llevar la complejalogística de la película, como sí sucedió en Tucumán, donde la hicimos finalmente. Filmar a Di Benedetto-A Di Benedetto se lo considera, a veces con razón, un autor difícil, pero ¿cómo es trasladar su fascinante prosa al lenguaje del cine? -Cuando uno lee, inmediatamente exclama: "¡cómo escribe este tipo!". La síntesis, laprecisión, la perfección que tiene para contar, son sorprendentes. Y, además de eso que salta a alvista, uno puede enterarse de lo que han dicho otros sobre Di Benedetto: Borges, Saer, Cortázar....Y lo que dicen no hace más que reforzar que lo que uno, como simple lector, siente al leer a DiBenedetto. Pero después, este autor tiene una flecha que va exacto a la profundidad del ser, y esoes algo que te impacta. En el caso puntual de Aballay, realmente Di Benedetto escribió un cuento increíble. Yo, que he leído todo de él,creo que Zama y Aballay son las dos perlas de su obra. Esto le agrega al proyecto cinematográfico másriesgo aun, porque uno está basándose en un autor que impone respeto. ¿Cómo uno se permite adaptareste cuento? Bueno, me lo permito porque Aballay ya está escrito, es una genialidad de Antonio Di Benedetto. Cualquier cosa quehaga yo u otro, por muy mala que sea, no va a manchar esa obra. -¿Para cuándo está previsto el estreno oficial? -Para abril de 2011, y estamos pensando estrenarla en Mendoza. Ya vamos a viajar para intentar conseguir que esta vez nos apoyen porque un cuento de Di Benedetto llevado al cine, debetener el apoyo de Cultura. Espero que podamos encontrarnos: yo quería filmarla allí, por sobretodas las cosas, para contar con el espíritu de Di Benedetto. -¿Y hay más proyectos relacionados con este autor? -Tengo muchos, pero entre ellos está la adaptación de una novela corta de Antonio Di Benedetto. Ya estoy en tratativas con la hija, así que espero que llegue a término. Logros y pérdidas de una adaptación En muchos aspectos, Aballay, el hombre sin miedo es una película hermosa y perturbadora. El viraje hacia elwestern, propuesto por Spiner a partir del cuento de Di Benedetto, convierte a la propuesta, paratodo aquel que haya leído el relato original, en un verdadero hallazgo. Y en este sentido, sin embargo, es donde pueden también encontrarse algunos desajustes, sobretodo en el hecho de que la película se encuentra en un punto impreciso entre la exploración de laculpa, trasfondo del cuento, y la apuesta a la acción, motor del film. Así, de a ratos, el Aballay no es ni una cosa ni la otra. Por otra parte, lo que no dejan de ser destacables son las actuaciones. Spiner ha reunido aun elenco magnífico, con actores que son una verdadera garantía, pero también con algunoshallazgos. Entre estos últimos está Nazareno Casero, quien compone un difícil papel de un joven que sabeque está envenenado por la venganza, pero no está nacido para ejecutarla. Cedrón, por su parte,pone cuerpo y misterio, aunque esté contenido, y con apenas algunos gestos traduce en gran medidael martirio que siente por su condición. Pero las palmas se las lleva Claudio Rissi, quien componea El Muerto, un malvado despreciable y locuaz, tanto que parece tallado en su propia carne. Unpapel, el suyo, memorable, de seguro lo mejor de esta adaptación para el cine de una obra maestrade la literatura. - La competencia del festival concluye hoy. - El resultado podría darse a conocer durante el mediodía, aunque la gala de premios será a la noche, en la sala Auditorium, junto a la playa Bristol. - Mendoza tiene chance de llevarse dos premios: el de la película Road July (competenciaargentina) y el de Aballay, adaptación del cuento de Di Benedetto (competencia internacional).



