La modelo alemana Claudia Schiffer, la que inauguro la era de las supermodelos en el mundo, sorprendió por su extrema delgadez en Cannes.
Altísima, su 1.82 transitó por la alfombra roja de Cannes enfundado en un vestido de encaje negro y luciendo una silueta huesuda muy alejada de las formas que la llevaron a la fama.
La modelo se habría esforzado demasiado por perder el peso que ganó en su último embarazo y estaría pesando sólo 49 kilos.


