Lo que quiere decir el cuadro no tiene importancia. Eso se lo dejamos al lado derecho del cerebro. Por eso vive el arte”

Pinceladas de maestría recíproca

Por UNO

La muestra se iba a llamar “Sueño cumplido” y, realmente, había bastante de cierto en ese título. Finalmente, por una cuestión poética, se eligió “Al maestro con cariño”, que también traduce y expresa el concepto que inspiró la exposición que mañana Natalia Sánchez Valdemoros inaugurará en Navarro Correas junto con sus maestros Martín Villalonga y Guillermo Garrido.

Natalia es una joven artista plástica mendocina cuya carrera ha crecido exponencialmente. Su ingreso a la galería Zurbarán en Buenos Aires luego de exitosas subastas de sus obras y el visto bueno dado por Ignacio Gutiérrez Zaldívar fue sólo uno de los grandes pasos que ha dado en su incipiente trayectoria. Su obra ha llamado la atención de críticos, galerías, coleccionistas, artistas y distintos medios, como la revista Forbes.

Ahora Sánchez Valdemoros concretará un deseo que abriga desde hace años, exponer junto con sus mentores. En una especie de homenaje recíproco la discípula invitó indirectamente a sus formadores Villalonga y Garrido, y estos accedieron gustosos. La muestra, que abre mañana, contará con obras de los tres y una particularidad: dos cuadros pintados a seis manos y creados en conjunto espontáneamente por los tres.

La historia, según Martín Villalonga, empezó así: “Leí un artículo que le hicieron a Natalia y ella contaba que su sueño era exponer con sus dos maestros, con Guillermo Garrido y conmigo, Martín Villalonga. Así que apenas leí eso la llamé y le dije que lo hiciéramos, que cumpliéramos su sueño. Así nació todo”.

Hace casi un año que vienen preparando esta exposición, de hecho Natalia lo había adelantado en una nota con Escenario en octubre de 2013.

Respecto del concepto que exhibirán, la discípula dice: “Mis obras son sobre una serie que vengo trabajando hace bastante tiempo, que se llama Globalización versus Identidad. Es sobre las identidades de los lugares que se han perdido por la globalización, que arrasa con todo. En Argentina, por ejemplo, cada provincia tenía autos con una patente diferente y luego eso se homogeneizó. Algo de eso inspiró esta serie en la que aparecen patentes del mundo, algunas ya no existen y otras nuevas. Elegí esta serie porque convive mejor con las obras de los dos maestros”.

Si bien la serie y el tema ya está transitado, las obras de Sánchez Valdemoros serán nuevas y de gran formato, al igual que las de Villalonga, mientras Garrido trabaja en un formato de menor tamaño. “Los temas de los maestros son libres, no pensamos un concepto para las tres muestras. Cada uno tiene sus pinturas y pueden convivir tranquilamente en una sala de exposición. Por eso lo dejamos fluir”, agrega Natalia.

La posibilidad de ver obras creadas en conjunto por los tres artistas es una de las singularidades y atractivos. “Lo más interesante fue pintar obras en conjunto. Nos juntamos en mi taller e hicimos algunas obras, esa manera de pintar se llama ‘cadáver exquisito’. Así quedaron obras con seis manos, eso es lo más lindo. Estuvo genial. Fue muy divertido. Nos respetamos mucho y creo que quedó buenísimo. Hicimos dos obras, nos llevaron su tiempo y vale la pena verlas”, asegura la artista.

“Cada uno metía lo suyo, íbamos jugando todos juntos. Lo que me interesaba era que quede una composición equilibrada. Lo que quiere decir no tiene importancia en el arte. Eso se lo dejamos al lado derecho del cerebro. Por eso vive el arte. Nos ensamblamos, fluimos, creo que los tres entendemos de lo que se trata esto de hacer un cuadro. Ninguno de los tres es un artista óptico, esto es más expresión y manifestar en el momento lo que se siente. Por supuesto cada uno tiene su forma de trazar una línea o de manchar, y eso se va conjugando en algo más improvisado. No hay un plan, hay una imagensúper fresca en esos cuadros, eso seguro”, completa Martín.

A Sánchez Valdemoros y sus maestros los une una relación no sólo de transferencia de conocimientos sino también de apoyo, compañía y amistad.

“Yo estuve más presente en lo abstracto de su obra, y en lo figurativo es donde la formó Garrido. Conmigo vino a soltar la mancha, otro mundo. La parte abstracta no tiene tanto trabajo físico pero tiene más trabajo mental”, explica Villalonga.

Natalia, emocionada, concluye: “Uno siempre puede seguir aprendiendo, así que no creo que deje de verlos nunca. Son mis dos maestros, yo sé que los puedo consultar y puedo contar con ellos siempre”.

La muestra

Al maestro con cariño. La exhibición de Natalia Sánchez Valdemoros junto con sus maestros Martín Villalonga y Guillermo Garrido se inaugurará mañana, a las 20.30, en la sala de arte de la bodega Navarro Correas (San Francisco del Monte 1555, Godoy Cruz).

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Tres. Guillermo Garrido, Sánchez Valdemoros y Martín Villalonga.
Tres. Guillermo Garrido, Sánchez Valdemoros y Martín Villalonga.
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Cadáver exquisito. Una de las obras que crearon y pintaron espontánea y simultáneamente los tres artistas.
Cadáver exquisito. Una de las obras que crearon y pintaron espontánea y simultáneamente los tres artistas.
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Promesa. Natalia tiene 32 años y es una artista plástica local de renombre
Promesa. Natalia tiene 32 años y es una artista plástica local de renombre