Por Gabriel Sotelo
Reestreno. Se proyectará este viernes en el Imperial la versión remasterizada de Tango feroz. Asistirá su protagonista, Fernán Mirás.
Pero el amor es más fuerte... el regreso modernizado de un clásico
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Hay clásicos que siempre tienen que volver. Este es el caso de Tango feroz. La película dirigida por Marcelo Piñeyro volvió a la gran pantalla tras dos décadas de su estreno. El filme protagonizado por Fernán Mirás y Cecilia Dopazo fue remasterizado.
Tango feroz repasa la vida del músico José Alberto Iglesias, más conocido como Tanguito. Trata sus problemas con las drogas, su amor apasionado por Mariana, su amistad con Mauricio Birabent, sus años en el hospital psiquiátrico Borda y su trágica muerte al tirarse a las vías del tren. Ahora, tras la digitalización, las tecnologías de sonido e imagen son muy superiores y muestran una película filmada en 1993 como si fuese una del siglo XXI. Fernán Mirás saltó a la fama gracias a su estupenda interpretación de Tanguito. Con su presencia, este viernes se proyectará la peli en el cine Imperial, de Maipú. En una charla con Diario UNO, el actor recordó cómo experimentó el éxito de Tango feroz y adelantó que debutará en la dirección de una película que piensa comenzar a rodar en agosto.–¿Cómo es para un actor volver a estar en el cine por una película hecha hace 22 años?–Es bastante emocionante, porque volver a verla mejor de lo que se veía en su momento es increíble. Que ahora tenga tanta definición, que luzcan tanto las fotografías y texturas es llamativo. Además el sonido es incomparable.–¿Por qué creés que ha tenido tanto éxito?–En ese momento, la película era vista por los jóvenes. Entonces, los padres escuchaban la música y decían: “Yo tengo ese disco de Tanguito”. Fue un intercambio generacional muy bueno. Una época donde la juventud de los padres de esos chicos estuvo asociada a la dictadura, entonces no contaban sus historias de cuando eran jóvenes; había un hueco en esa parte.–¿Se está cubriendo ese hueco?–Sí, en muchos sentidos, sí. Es un hecho que está cambiando, ahora cada tanto nos volvemos a replantear ese período. A partir de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, y que ahora se haya enjuiciado a los apropiadores, torturadores o cualquiera que haya estado implicado en esa época, eso hace que se mejore y se haga algo de justicia.–¿Cómo fue interpretar a Tanguito?–Cumplí un sueño, el de ser músico al menos en la ficción (risas). Yo soy muy fanático de Spinetta y poder hacer aquellas canciones era algo con lo que todo joven fantaseaba. Siempre me gustó la música, tocaba la batería con unos amigos cuando tenía 11 o 12 años. Entonces, cuando leí el guión, sentí que era el personaje soñado, un regalo para un actor, pero también era una gran presión hacerlo, porque yo era muy chico. Ahora que la volví a ver me di cuenta de la presión que debo haber tenido. –¿Te ayudó el saber tocar algún instrumento?–Sí. En el primer ensayo con los músicos, pensé que no me iban a respetar, entonces tenía que hacer algo. Estaban los mendocinos Fernando Barrientos y Daniel Martín, que formaban la banda de El amor es más fuerte, y Antonio Birabent, hijo de Mauricio. Yo sabía un poco los tonos de las canciones, les dije que me dejen tocar la batería para probar. Estuvimos tocando medio día y me gané el lugar y algo de respeto (risas). A partir de ahí, cuando tenía que hacer playback, me tenían un poco más de fe.–¿Con Cecilia Dopazo mantuvieron la relación?–Estuvimos mucho sin vernos. Ahora nos encontramos en la casa de Piñeyro. Fuimos a comer, porque nos invitó a ver el DVD de la película y nos pidió que hagamos un análisis de cómo ha mejorado.–¿Qué proyectos tenés a futuro?–Estoy por debutar como director de cine. En agosto o setiembre vamos a empezar a grabar en Necochea y Mar del Plata. También tengo una propuesta para hacer teatro, pero eso ya es para el verano.Tango Feroz Cuándo: viernes, a las 18
Dónde: Cine Imperial (Perón y Pescara, Maipú) Entradas: $10►1.469.552 personas vieron la película en su estreno, en 1993. Volvió a los cines en setiembre del año pasado y este viernes llega al Imperial, de Maipú.


