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La revista Forbes puso de manifiesto la inconveniencia de apostar por la decadencia de Oprah Winfrey. Sus negocios y nuevos retos empresariales pueden no ser tan rentables como antaño, pero su influencia permanece intacta.

Oprah sigue siendo la reina

Por UNO

La revista Forbes puso de manifiesto la inconveniencia de apostar por la decadencia de Oprah Winfrey. Sus negocios y nuevos retos empresariales pueden no ser tan rentables como antaño, pero su influencia permanece intacta, de acuerdo con la célebre clasificación de famosos más poderosos que cada año publica el magazine, y que en esta edición ha vuelto a aupar a lo más alto de la lista a la presentadora estadounidense.

Winfrey recuperó un trono del que se vio apeada los últimos años pero que nunca dejó de acariciar, ya que siempre quedó en la segunda posición de esa codiciada relación de personalidades públicas. La presentadora se ha vuelto a aferrar a un cetro que ya ha sujetado en otras cinco ocasiones “No hay nadie con esa consistencia y ese poder”, ha reconocido Dorothy Pomerantz de Forbes.com. “Sólo hay tres personas que han encabezado todas y cada una de nuestras listas desde 1999, Oprah, Howard Stern y Steven Spielberg”.

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Con unas ganancias de 77 millones de dólares, una caída del 17,9% en las ganancias de su canal de cable y unas pérdidas de 330 millones de dólares tras la fusión de su cadena con Harpo y Discovery Channel, Winfrey está muy lejos de volver a encabezar la lista de las personalidades más ricas, pero la empresaria de 59 años sigue manteniendo incólume su ascendiente. Para elaborar su lista de los famosos con más poder, Forbes contempla, no sólo la cuenta bancaria de sus integrantes, sino su presencia en los medios de comunicación y las veces en las que es mencionada en redes sociales.

Winfrey fue la solución a esa ecuación de este año, y es que 2013 ha supuesto la redención de la presentadora. En enero consiguió lo que la prensa deportiva, las agencias antidopaje y los tribunales no habían logrado en una década, que el heptacampeón del Tour de Francia, Lance Armstrong, reconociera su dopaje en su programa. El gesto serio y levemente comprensivo de la presentadora -al más puro estilo Oprah-, asistiendo a la confesión de las trampas del ciclista se repitieron una y otra vez en los medios de comunicación de todo el planeta. La propia Winfrey reconoció que esa entrevista suponía el mayor hito de su carrera. Este verano, la empresaria también ofreció el discurso de graduación de la universidad de Harvard, un privilegio reservado para unos pocos elegidos.

La reina de la televisión puede no atraer a la audiencia de antaño, pero mantiene su fama y lidera una lista copada por mujeres, que incluye a Lady Gaga, en el número dos, Beyonce, Madonna, Taylor Swift o Ellen DeGeneres. La antigua número 1, Jennifer López, ha caído hasta el puesto número 12.

Steven Spielberg es el primer hombre en esa lista de famosos más poderosos, en tercera posición, por delante de John Bon Jovi, en séptimo lugar, Roger Federer (primer deportista), en octavo, y Justin Bieber (el más joven), en noveno.

“En el mundo actual los famosos tienen una gran capacidad para llegar a sus fans, que realmente son sus clientes”, señaló Pomerantz. Winfrey no es muy activa en Twitter o las redes sociales, pero sus gestos, como la donación de 12 millones de dólares al Museo de Historia y Cultura Afroamericana que se está construyendo en Washington -la mayor realizada hasta la fecha- ofrecen titulares y suman admiración, una capacidad de atracción que se mantiene intacta, de acuerdo con Forbes.

Fuente: El País.