Después de haber protagonizado superéxitos fílmicos como Transformers o las nuevas versiones de Indiana Jones y Wall Street, el actor Shia LaBeouf vuelve con otro estilo de cine –demostrando que puede actuar sin efectos especiales–, en la película Lawless, mientras espera el estreno The Company You Keep con otro grande como Robert Redford.
Y para hablar de los mejores (y peores) efectos de la fama que él multiplica por millones de dólares, lo entrevistamos en la suite 214 del Hotel Four Seasons de Beverly Hills.
¿Es importante demostrar que es posible actuar bien, sin efectos especiales, cuando te pagan millones de dólares?
Sí. Mentiría si dijera que el dinero no es algo bueno, pero yo nunca acepté ningún proyecto por los millones de dólares. El dinero nunca fue importante para mí. Yo vengo de la basura total. Soy una simple rata que llegó muy lejos. De verdad, nunca me interesó el dinero. Es algo que viene de la mano de una película como Transformers, pero si me hubieran pedido hacerla gratis, la hubiera hecho igual.
Transformers fue muy importante en mi vida, más allá del tema económico. Estar al frente de un director como Michael Bay, a los 18 años, fue importantísimo. No me arrepiento de nada, pero tampoco tengo grandes estrategias ni busco controlar las mejores estadísticas para favorecer mi carrera.
¿Cómo reaccionas cuando te señalan con la estadística de ser el actor con el que los estudios ganan 160 dólares por cada dólar que te pagan?
Eso tiene que ver con las películas donde trabajo, los temas que me interesan. Si tengo 18 años y yo quiero ver Transformers imagino que otros jóvenes de mi edad también van a querer ver lo mismo. Soy un verdadero admirador del cine. Cuando veo a Gary Oldman trabajando en Lawless, soy un fan como cualquier espectador de cine. No lo podía creer. Al final del día esa admiración no desaparece, no debería desaparecer. Todavía no puedo creer quien soy, cada vez que entro a un estudio de cine.
¿En qué gastas lo que ganas? ¿El mejor recuerdo de lo primero que compraste con uno de tus mejores sueldos?
Por muchísimo tiempo, mi madre tenía una camioneta que ni siquiera tenía ventanas. Y creo que con las primeras monedas que tuve, le compré un auto con ventanas. Era un Scion.
Mi primer auto, lo compré en un remate. Era un Volvo 86. Lo había comprado por 500 dólares, pero quería meterle como diez mil dólares en equipo de música y hasta televisión. Terminó siendo el Volvo más ridículo que vi en mi vida, pero nunca antes había tenido tanto dinero para disfrutarlo. Estaba loco (risas). Tampoco tardé demasiado en darme cuenta que no se consiguen demasiadas satisfacciones de ese otro lado, pero en ese entonces mi satisfacción era reemplazar la camioneta y revestir todo el Volvo.
¿Ahora que ya conseguiste los millones de dólares, qué buscas en un nuevo rol del cine?
El director tiene mucho que ver y por supuesto el guión, pero lo más importante para mí siempre fue el miedo. Si no puedo dejar de pensar en el tema y no estoy seguro si puedo hacerlo, es lo mejor.
¿Te gusta sentir la presión de ser la estrella que logra una gran película en vez de tener una gran película que te convierte en una gran estrella?
Y aunque antes había protagonizado otras películas, siempre tuve al lado muy buenos actores que derivaron la atención. Ahora, con una película como Lawless, por ejemplo, supe que no iba a poder escaparme de esa presión. Para mí, en cierta forma, es importante tener ese peso sobre los hombros.
¿El compromiso es mucho mayor al no estar más al frente de grandes éxitos como Indiana Jones o Transformers?
No. Tampoco hice Indiana Jones con un menor compromiso. Cuando lo hice, me encantó, pero cada vez que entro a un estudio siento que es la primera y la última vez. Por eso, no creo que me haya comprometido menos con Indiana Jones ni menos con Transformers. Son sensibilidades diferentes. Si tuvieras 18 años y te dieran a elegir las opciones de Transformers o un director como Lars Von Trier, cualquiera elegiría Transformers, pero si le preguntas a alguien de 26 años como yo, probablemente elija Lars Von Trier. Son mis sensibilidades las que están cambiando.
En nuestra última entrevista recuerdo lo sensible que te pusiste cuando comentaste que Harrison Ford te había regalado su sombrero de Indiana Jones con el autógrafo “Es todo tuyo” ¿Dónde lo guardas?
En mi biblioteca, como el mejor trofeo.
Fanático de la música
Cuando nació en Los Ángeles, el 11 de junio de 1986, sus padres Jeffrey LaBeouf y Shayna Saide habían decidido llamarlo igual que el abuelo comediante Shia, sin saber que él también iba a empezar su carrera por el mismo camino.
La actuación, recién empezó en 1993, cuando vio a un amigo actuando en Dr Quinn, Medicine Woman y al día siguiente, previa conversación con la madre, Shia empezó a buscar un representante en... ¡las páginas amarillas! Y aprovechando la rutina de comedia que ya venía practicando, simplemente la repitió en frente del nuevo representante que lo aceptó enseguida.
Así fue como consiguió la fama entre los adolescentes, con la serie Even Stevens de Disney Channel, donde Shia ganó un premio Emmy (el Oscar de la TV). Con la película Superman Returns, lo habían considerado para el rol de Jimmy Olsen, pero fue Steven Spielberg el que lo catapultó a la fama internacional, cuando con sus estudios Dreamworks lo contrató para las películas de Transformers y la última versión de Indiana Jones. Oliver Stone tampoco dudó en llamarlo cuando volvió a dirigir con Michael Douglas la nueva versión de Wall Street (fue ahí donde Shia se hizo novio de Carey Mulligan).
Admirador de Dustin Hoffman, Jon Voight y Jodie Foster, Shia LaBeouf también es un fanático de la música de 50 Cent, Led Zeppelin y Eminem. Una vez incluso se atrevió a presentarse con el cantante de hip-hop MC G. Money en el Viper Room de Johnny Depp, pero el cine de buen nivel sigue siendo su especialidad, como lo muestra en la película Lawless, historia de una familia que producía bebidas alcohólicas, cuando era ilegal en la época de la Ley Seca.
¿Ser famoso ayuda con la ley? ¿Alguna vez te perdonaron una multa por exceso de velocidad, sólo por ser famoso?
No, al contrario, por ser famoso tengo más multas que cualquiera (risas). Para el rodaje de Lawless, me había ido en auto desde Georgia hasta Los Ángeles y en el camino nos hicieron una multa. ¡Hombre! Fue divertido (risas). Me acuerdo perfectamente. El policía era bastante bueno y nos sacamos fotos con él (más risas).
¿El policía te pidió un autógrafo después de hacerte la multa?
No, yo le pedí sacarme una foto, porque quería mostrar nuestras fotos en el ensayo, para demostrar que había vivido algo parecido a mi personaje y apenas llegué al estudio les dije a todos “¿Ven mi foto con el sheriff? No es ningún juego”.
¿Siguiendo con las comparaciones con la película Lawless, qué te parece el límite de edad para tomar bebidas alcohólicas, en comparación con la época en que el alcohol era ilegal, para todos, en EU?
Me parece ridículo que puedas ser suficientemente responsable para dar tu cuerpo al ejército, pero no tengas la responsabilidad de tomar un poco de alcohol (hasta los 21 años). Es extraño, porque en otros países no es así. Si uno es lo suficientemente grande para decidir lo que puede hacer con su vida en términos de vivir y morir por una causa, probablemente puedas decidir si puedes o no tomar alcohol. El límite de edad me parece una tontería, pero es algo que viene de una vieja teología y Estados Unidos todavía se mueve con la base cristiana.
¿Te atreverías a contar la primera vez que probaste una bebida alcohólica?
Mi primer trago (de alcohol) me lo dio mi padre.
¿Qué edad tenías?
Creo que tenía 14 años. Estábamos mirando unas películas de vaqueros. Le pregunté qué estaba tomando y me dijo “pruébalo” (risas).
¿Te parece que hay cierto parecido con la prohibición de alcohol en la época de Al Capone y el tráfico de drogas en la actualidad?
¿Las drogas de hoy? Estamos en medio de una prohibición parecida con la mariguana. La guerra contra las drogas está fracasando miserablemente y están financiando una guerra enorme en México. Es lo mismo que hicimos con Al Capone, todo el alcohol le compró armas y ahora, nosotros estamos comprando armas para el cártel.
Ficción y realidad en Lawless
Lo increíble de la película Lawless, que es realmente haya existido el personaje de Shia LaBeouf, con la verdadera historia de tres hermanos que sobrevivieron a la mafia de Al Capone y la policía corrupta, vendiendo alcohol, sin compartir las ganancias con nadie. El libro lo escribió el nieto del personaje de Shia. Más allá de los tiros que agregaron en la ficción, la película muestra la realidad de una época donde la corrupción de la ley, convirtió a los criminales... en héroes.
¿Hablaste con el autor del libro de la cinta, Matt Bondurant, nieto del personaje que te toca en Lawless?
Hablé muy poco con Matt, hasta que me di cuenta que nuestra conversación no tenía demasiado valor para preparar mi personaje. No quise perder la libertad de crearlo, sin terminar imitando a alguien.
¿Ayuda en algo que la historia sea verdadera?
A lo mejor sí, pero para los actores, es importante el nivel de compromiso y cuando sabes lo que ya pasó, no te genera ninguna duda en por qué o cómo pasó todo. Ayuda más el compromiso personal.
¿El vestuario de la época también ayuda? ¿Te quedaste con algún recuerdo de esta cinta?
Sí, tuvimos ropa hermosa, todo hecho a mano. Nos dieron el vestuario más increíble, como mis botas cosidas y hasta gastadas a mano. Ésas me las quedé, igual que el collar con una pequeña bala; lo demás quedó en el estudio.
¿Alguna vez le compraste un lindo vestido a una novia, como lo hace tu personaje en el cine?
No, nunca, no.
¿Con tu nueva novia vietnamita, nunca pensaste en un regalo súper especial, que te dé otro estilo de fama..?
Sí, sí. En la comunidad vietnamita es algo muy importante preparar una gallina y dársela a otro hombre. No cocinarla, prepararla para la cocina. Es algo enorme, que va desde los viejos tiempos y es pura realeza vietnamita. Por eso, estaba criando esta gallina, pensando que podía ser algo especial para el padre de mi novia, hasta que se la comió un coyote (risas).
¿Qué pasó entonces con el regalo? ¿Vas a criar más gallinas?
No, ya no, las gallinas que estaba criando se las comieron. Fue una lástima, porque eran unas aves hermosas. En ese sentido, tengo que tomar una dirección diferente.
¿Hablando de “dirección diferente”, ya pensaste en dirigir tu propia película?
Sí, lo pensé pero no es un compromiso al cual estoy preparado, todavía.
¿Y después de trabajar con Robert Redford, viendo que él dirigió y actuó en tu próxima cinta The Company You Keep?
Hay cierta admiración, pero no le veo el atributo al hecho de usar dos sombreros, al mismo tiempo. Al contrario, me parece un obstáculo. Es demasiado. Hay muchas otras cosas que me gustaría hacer antes. Mientras me permitan hacer lo que hago, no deseo pensar en nada más.
Del filme
Lawless
Dirección: John Hillcoat.
Guión: Nick Cave.
Basada en la novela de Matt Bondurant, nieto del personaje que interpreta Shia Labeouf.
Elenco:
Tom Hardy.
Guy Pearce.
Shia Labeouf.
Gary Oldman.
Jessica Chastain.
Mia Wasikowska.
Sinopsis
Es la historia de tres hermanos que sobrevivieron a la mafia de Al Capone y la policía corrupta, vendiendo alcohol, en la época en que estaba prohibido en EU.
Conócelo
Shia Saide LaBeouf
Nació el 11 de junio de 1986, en Los Ángeles.
En 2003 participó en el programa Even Stevens de Disney Channel, que le mereció un premio Emmy.
Ha actuado en más de 30 películas, entre ellas Los Ángeles de Charlie: Al límite (2003) y Disturbia (2007).
En 2010 fue incluido en la lista de celebridades hollywoodenses con más ingresos.
Para saber
Fue el director Steven Spielberg quien lo lanzó a la fama internacional al contratarlo para las películas de Transformers y la última versión de Indiana Jones.



