La nueva Marilyn

Michelle Williams -reciente ganadora del Globo de Oro- está en boca de todos por su papel como Marilyn Monroe en su última película.

"Me considero madre primero y actriz después, así que quiero dar las gracias a mi hija, cuya valentía es el ejemplo que llevo a mi trabajo y a mi vida cada día; gracias por darme tu fuerza y por aguantarme hablando y moviéndome como Marilyn Monroe durante seis meses", dijo con voz trémula, cuando dedicó el premio a su hija.

Ya tiene el Globo de Oro, es candidata al Bafta por ese mismo trabajo y, si nada se tuerce en el destino de esta mujer de apariencia frágil, también será candidata al Oscar.

Con un interesante proyecto de Sam Raimi en marcha, Oz: The Great and Powerful, y una madurez interpretativa que hace olvidar que alguna vez fue la Jen Lindley de Dawson Crece, es difícil imaginar que Michelle Williams estuvo a punto de abandonar su vocación, asfixiada por la presión de los paparazzi.

Era el año 2008, y aquel enero una sobredosis de medicamentos había acabado con la vida de Heath Ledger, el padre de su hija Matilda y uno de los actores con más talento de los últimos años. Su vida se convirtió en un dramático show.

En un segundo plano quedaban sus trabajos anteriores: sus sobresalientes intervenciones en Vías Cruzadas, Brokeback Mountain o Tierra de abundancia. Las portadas se llenaban con sus idas y venidas, con las supuestas discusiones con su familia política, con su nueva vida como madre soltera, a pesar de que cuando Ledger falleció hacía meses que estaban separados...

Martin Scorsese la rescató y la convirtió en la Dolores de Shutter Island, y Sarah Polley para ofrecerle un simpático filme indie, Take This Waltz. Con My Week With Marilyn se le planteó el reto.

Ha reconocido que dudó durante meses si debía aceptar el proyecto, porque le pesaba la responsabilidad de encarnar a una leyenda, pero su admiración por Monroe pudo más que sus miedos. Era su oportunidad de demostrar que tras el icono de Marilyn luchaba por salir una Norma Jean llena de talento e inteligencia, "una adorable criatura...tan frágil y delicada que solo puede captarlo una cámara", como la describió Truman Capote.

Fuente: abc.es

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