Por Selva Florencia [email protected]
La modelo top participará en el Mendoza Moda 2014 que se hará este viernes, a las 22, en el ECA. Transmite en vivo A24
Nicole Neumann, de lolita a femme fatale
Fue una de las lolitas más reconocidas de la Argentina y concretó una de las carreras más prolíferas en la historia del modelaje nacional trabajando para marcas como Versace y Nina Ricci, en el exterior, y Benito Fernández, Laurencio Adot y Ricky Sarkany, aquí en el país.
A los 33 años sigue siendo igual de magnética para las cámaras como cuando debutó, a los 12. Por estos días, aún se adapta a la llegada de su tercera hija, Sienna, a quien traerá de visita a Mendoza este viernes cuando participe en el megadesfile Mendoza Moda 2014 en el Espacio Contemporáneo de Arte (ECA).
La modelo, hija de una psicóloga de ascendencia alemana y un instructor de esquí austríaco, más de una vez ha sido blanco de la prensa amarilla por sus roces con su hermana, Geraldine, y su propia madre, Claudia. No obstante, en el Día de la Madre, Nicole estará acompañada por ambas, ya que atraviesa un excelente momento en la relación con ellas.
“Ojalá todo siga así”, dice la rubia con respecto al idílico momento que viven las tres rubias.
Desde su casa en Buenos Aires, y luego de darles el almuerzo a sus tres nenas (Indiana, de 6 años, Allegra, de 3 años, y Sienna, de 3 meses), Nicole atiende a Diario UNO y se dispone a un diálogo distendido sobre su rol de madre, su presente y su ambición de dedicarse de lleno a la conducción.
–¿Cómo estás viviendo estos primeros meses de Sienna? –Por suerte, muy bien. Como toda beba, cada tres o cuatro horas se despierta y hay que darle de comer, pero por suerte es una nena divina que no llora y duerme bien. Con las otras dos nenas fui más ordenada porque, por ahí, me levantaba, les daba de comer y después las volvía a poner en el moisés... Ahora, con ella, la meto en la cama conmigo o la dejo que duerma conmigo a la mañana. Esta vez, estoy más desorganizada en eso. Estamos felices todos con Sienna.
–¿Te da una mano con las nenas tu marido, Fabián Cubero?–Obviamente. Es un padre que no se queja de cambiar pañales o cuidarlas. A pesar de que entrena y los fines de semana está jugando (es futbolista), nunca está cansado para sus hijas. Si las tiene que bañar, las baña. Es un amor y me ayuda mucho.
–¿Cómo encuentran el tiempo y mantener vivo el romance?–Como todos los matrimonios que tienen chicos, obviamente que tratamos de buscar nuestros momentos. Entre semana es todo más ordenado porque a las nenas las mantengo más bajo rutina, pero los fines de semana, que son más caóticos, nos cuesta más. De todas formas, cuando ya están bañadas y se van a dormir, tenemos nuestro momento para nosotros dos. Es la única forma.
–La llegada de Sienna te acercó a tu hermana, Geraldine. ¿Te alegra que todo se haya dado así? –Sí. Es algo que se dio así, muy natural. Hablamos y estamos un poco más en contacto, pero las nenas están felices de estar en contacto con su tía y con sus primos. Es algo positivo y esperamos que todo siga así.
–¿Ya volviste a trabajar o seguís dedicada a la beba?–El primer mes de Sienna, que nació en junio, hacía frío, así que me guardé con ella y no la llevaba a ningún lado, pero ahora sí la llevo a todos lados.
–Dijiste hace poco que no descartás tener un varón, ¿piensan seguir agrandando la familia?–Lo de adoptar es algo que sigo pensándolo. Es una idea que tengo desde hace tiempo, pero está muy lejos. Me gustaría quizás esperar un tiempo y poder hablarlo con mis hijas, que entiendan un poco más de qué se trata. Fabián tampoco creo que lo piense porque la verdad es que somos muchos, tres nenas es suficiente, es pronto para pensar en eso.
–¿Ser madre te hizo sentir más plena como mujer?–Te diría que me hizo sentir más plena como ser humano, porque yo vengo de una familia germana en la que el abrazo y el cariño no eran tan comunes, por lo que formar un vínculo con mis hijas fue algo que yo trabajé mucho.
–Por los problemas que tuviste con tu familia, ¿te planteaste qué tipo de familia querías armar?–Obviamente. Eso es algo en lo que trabajo desde que tengo uso de razón. Siempre supe que cuando fuera madre quería estar entera y no en pedacitos, entonces es algo en lo que siempre he trabajado en mi interior, conmigo misma.
–A poco de dar a luz hiciste una producción muy sensual, ¿cómo recuperaste la figura tan rápido?–Dieta no hago ni hice jamás. La comida es lo único en mi vida en la que no tengo control, lo que pasa es que al ser vegetariana mi alimentación se basa prácticamente en verdura y fruta, como muy sano. Pero tengo una debilidad terrible por los dulces. Si salgo a cenar, como postre y cosas ricas, no me cuido. Pero sí hago mucho entrenamiento. Durante casi todo el embarazo hice zumba y después seguí con pilates, algo que practiqué hasta una semana antes de dar a luz. Después de tener a Sienna, apenas me dieron el alta volví a hacer zumba, un poco de spinning y empecé a trabajar con un personal trainer. Engordé 18 kilos, pero al hacer gimnasia fue fácil recuperarme, hubo seis kilos en los que trabajé para volver al peso. Claro que lo más importante es la constancia.
–Cumpliste 33 años, ¿te pesa el paso del tiempo en tu profesión?–No, la verdad que no. Quizás en unos años sí lo empiece a sentir más, pero ya teniendo tres nenas y habiendo podido recuperarme bien, creo que estoy encaminada a llegar siendo sexy. Tengo 33 y estoy muy bien.
–El año pasado estuviste en “Animales sueltos”, ¿le agarraste el gustito a la conducción?–Sí. Me gustó mucho. La conducción es algo que quiero seguir haciendo y tengo un proyecto en mente desde hace tiempo que está camino a concretarse. La idea es arrancar después del verano. Sería algo que tenga que ver con el entretenimiento y el cuidado de los animales. Es una idea que me entusiasma mucho.
–Sos muy amiga de Lizzy Tagliani y estuviste en el “Bailando” con ella, ¿qué opinás del buen momento que atraviesa?–Me pone muy feliz por ella que esté viviendo todo esto. La quiero muchísimo y siempre le digo que aproveche este tren, aunque haya llegado todo junto. Apenas entró al “Bailando”, la llamé para felicitarla y decirle que me alegraba por ella. Siempre que puedo le escribo, porque este es un medio muy cruel, pero trato de aconsejarla de que lo aproveche al máximo.
–Recorrés mucho el país por tu trabajo, pero a Mendoza hace tiempo que no venís...–Es verdad. Hace mucho que no voy a Mendoza, pero no me quedo más que una noche porque tengo que dejar a las dos nenas en casa. No quiero que piensen que mamá se lleva a la hermana nueva y las deja solas (risas). Voy con alguien siempre que me acompaña para cuidar a Sienna, pero al otro día ya estoy de vuelta, porque encima es fin de semana y Fabián tiene que jugar.




