Sólo la emoción. Es el espectáculo con el que se presentan Alejandro Lerner y Sandra Mihanovich, hoy, en Rivadavia Canta al País.

Nada como ir juntos a la par

Por UNO

Por Oscar Trapé[email protected]

Hace más de 35 años que son amigos. Él fue parte de la banda de ella, haciéndose cargo del piano. Y ella se encargó de popularizar con su voz las primeras composiciones de él. Pero a lo largo de todos estos años aparte de una admiración profunda había una cuenta pendiente: hacer un espectáculo en conjunto.

Y ese sueño se concretó hace meses en el teatro Ópera de Buenos Aires, donde agotaron localidades.

Pero ese show no quedó ahí, porque Alejandro Lerner y Sandra Mihanovich decidieron sacar su espectáculo Sólo la emoción a pasear por el país. Y esta noche la genial dupla desembarca en el escenario de Rivadavia Canta al País para cerrar la segunda noche del festival.

“La amistad que nos une data de antes de que comenzara mi carrera como intérprete. Así que como colegas y amigos nos debíamos este espectáculo que lo concretamos en el teatro Ópera y ahora lo sacamos a pasear por todo el interior del país”, confirma desde su estudio el compositor e intérprete Alejandro Lerner.

De todos modos, el reconocido músico en la entrevista con Escenario se anima a tocar varios temas que son de popular conocimiento en la sociedad argentina. Pero como siempre, no pierde el optimismo y apuesta a que todo pueda cambiar para mejor.

–¿Podrías detallar cómo nació el espectáculo con Sandra?–No hay composiciones solamente mías, sino que hay canciones de otros autores que nos emocionan a ambos.

–¿Cómo cuáles?–Canciones de Lennon, McCarney, Pappo y Charly García. Hay una gran variedad, es un repertorio bastante importante el que llevamos adelante. Aparte, son canciones que la gente siempre tiene ganas de escuchar y eso también le da un valor agregado al espectáculo en general. También nos llena de expectativa porque es la primera vez que nos presentamos con este show en el interior del país.

–¿Se te hace complicado hacer la selección para este espectáculo de tus propios temas?–Sabés que a ese tema lo veo como un buen problema (risas). La verdad es que es un repertorio grande de mis canciones y sé que la gente tiene una demanda importante por escuchar algunos temas que están incluidos en esa lista de canciones. Imaginate que yo comencé a componer a los 12 años y no paré hasta ahora. Hay muchas canciones de los 20 discos que tengo hechos que se han vuelto realmente populares, no sólo en el país sino en Latinoamérica y España. Y también han sido un documento de la historia que me ha tocado vivir como argentino. Por eso digo que ahora tengo para componer bastante con todo lo que nos está pasando.

–¿Y qué situaciones te hacen componer?–Hay situaciones personales también en todo esto. Hace poco fui padre por segunda vez y eso me moviliza mucho a la hora de componer. Siempre la llegada de un hijo te hace ver todo de manera distinta, como me lo hizo ver Tomás. La llegada de un hijo es más fuerte que nada en el universo y eso es lo preponderante en el momento de mi vida. Hasta que prendo el televisor y veo todo lo que está sucediendo en mí país. Por eso trato de balancear entre todo la angustia que me produce ver los noticieros y el amor de mis hijos. Para mí ser papá de un hijo varón a mi edad es un milagro, es algo que soñaba. La vida no es una sola cosa y es raro todo lo que estamos viviendo en democracia.

–¿Qué es lo que más te angustia de la actualidad nacional?–Tengo un sensación muy personal, siento mucho desamparo. Hay mucho desorden y desamparo.

–¿Pensás que todo esto puede cambiar?–Siempre pienso que todo puede cambiar. Estoy convencido de que algo mejor está por llegar. Yo creo con el corazón que mañana va a ser mejor. Lo mejor no pasó y creo que esto es parte de una sociedad que aún tiene una democracia muy frágil, muy adolescente. Hay una tendencia que la tenemos que revertir como sociedad y se trata de nuestra forma de convivir. Hemos perdido algunos valores y cuando eso se pierde la comunidad queda absolutamente quebrada, porque no hay límites. Pero hablo de que no hay límites, ni morales ni legales ni nada. Una sociedad normal tiene límites morales primero y después, del otro lado, están los límites legales. Hay una propia escala de valores que te dice: “esto no lo tenés que hacer”. Pero cuando ves que la institucionalidad está desordenada te sentís profundamente desamparado.

–Volviendo a lo musical, ¿estás trabajando en un disco nuevo?–Estoy tratando de llevar a la recta final un disco que ya lleva cuatro años de preparación, por eso lo quiero lanzar este año sí o sí. Al mismo tiempo, durante estos meses me puse a estudiar jazz y he seguido estudiando piano. Comencé un curso de ingeniería en sonido porque, como viejo fierrero que soy, quería tener más información técnica y específica de todo. Pero también estoy tratando de volver a componer, en este momento estoy sentado al piano con un micrófono enfrente, en el medio de mi estudio. Mientras que del otro lado mi hijo llora a cada rato y mi esposa le da la teta. Esas cosas yo las disfruto mucho. Digamos que mi ranchito está bien, pero mi rancho grande, que es mí país, está absolutamente conmocionado. Nos toca vivir esto otra vez. Hay un sensación de que no se sabe quién tiene el poder, no se sabe si hay poderes ocultos o paralelos. La crisis de credibilidad es muy grande.

–¿Cuánto influyó la llegada de tu hijo en lo artístico?

–Mi familia me genera la necesidad de mantenerme sano, pila, fresco y con ganas. Yo tengo un compromiso de vida con mi familia y con la felicidad de ellos. Todo eso me ha renovado todas las moléculas de mi persona. Además, me inspira a hacer lo que tengo ganas de hacer. Si tengo ganas de tocar con Sandra, lo hago, si tengo que salir de gira con el espectáculo, lo hago.

–Siempre podés un poco más...–Sí, es verdad. Ahora en unos días me voy a dar conciertos a Estados Unidos y después tengo propuestas de grandes colegas y amigos para hacer cuestiones juntos. Para mí siempre lo mejor está por venir y eso es una motivación permanente.

El FestivalHOY

  • Banda Municipal Blas Blotta
  • Alejandro Lerner y
  • Sandra Mihanovich
  • Lali Espósito
  • Canto 4
  • Los Legales
  • Los Dioses del Chamamé
  • Munaycu
  • Orquesta de Tango
  • Sangre Nueva
  • Montuelle Dúo
  • Dúo Nuevo Cuyo

Entradas

$80 general, $200 vip, menores de 10 años gratis

Hora y lugar a las 21, en el Complejo Deportivo Municipal (Brandsen s/n, Rivadavia)

Por televisión

Transmisión. El festival será trasmitido hoy y mañana en vivo por el canal América 2 y por el canal local Acequia. También se puede ver por internet(www.rivadaviacantaalpais.com).

Estacionamiento

Oficial. Habrá playas de estacionamiento dentro del predio. Se ingresa a ellas por calle San Isidro sur y por la ruta 67, entrada sur. También habrá un playón ubicado en la ruta 67 frente al anfiteatro César Plástina. Valor: $20.