Por Oscar Trapé
Aunque parezca una paradoja, a Santiago Motorizado nada lo apura, no se acelera. Va por el camino de la independencia sin agitarse, sin marearse, pese a la ascendencia y trascendencia que ha adquirido su banda “galáctica punk” El Mató a un Policía Motorizado en la escena del rock nacional.
Autodidacta de la música, incansable dibujante y letrista empedernido es como se lo podría presentar a Santiago Barrionuevo. Aunque el joven nacido y criado en La Plata es mucho más que eso. Por ello desde hace algunos años se anima a salir a rodar solo con sus canciones, para seguir hipnotizando al público fiel que lo sigue.
Así aterriza esta noche el héroe de la galaxia motorizada, para mostrar su intimidad con canciones que él mismo decide que se queden afuera del repertorio de su banda.
“Con la banda (El Mató...) fuimos un montón de veces y todos esos recitales estuvieron buenísimos. Pero en este plan solista es la primera vez que piso Mendoza”, dice Barrionuevo antes de subirse al escenario de la Sala Circular de Le Parc.
Mientras se acomoda en la ruta que lo lleva a Córdoba, el cantante se presta para una charla amena y divertida con Escenario.
–¿Cómo es salir a girar sin la banda?
–Es con un formato de guitarra, batería y teclado nada más, con dos músicos que me acompañan en este viaje. Somos un trío y hacemos las canciones que siento que no encajan en el universo de El Mató.... Para mí está bueno, es divertido y lo siento como otra cosa. Era algo que quería hacer hace tiempo y ahora por suerte nos invitan a tocar a diversos lugares. Así que, feliz de eso también.
–¿Sentís que lo que traés es un desprendimiento de lo que hacés con tu banda?
–Seguro que es así. Básicamente, lo que yo hago son canciones, pero trato de no planear mucho lo que va a salir. Luego, cuando ya están listas las que siento que son más para la banda y que los chicos se van a sentir identificados, van dirigidas a la banda. Mientras, las otras, que son más personales, se quedan en este proyecto.
–¿Cómo fue arrancar en solitario?
–Fue hace cinco años, con una guitarra acústica. Recuerdo que en ese momento tenía un miedo importante, porque definitivamente no era lo mismo que tocar con la banda, porque ahí estás contenido. Aparte, era la primera vez que tocaba la guitarra.
–¿Ahora venís más distendido?
–¡Sí! (Se ríe). El nerviosismo fue apenas cuando comencé como solista. Ahora me armé hasta una banda, con Tom que está en la batería y Morita que está en los teclados.
–Igual, te debés sentir cómodo de venir a Mendoza luego de los recibimientos eufóricos de tus fans locales...
–Nosotros nunca somos de esperar mucho, pero en Mendoza las sorpresas siempre son gratas y es muchísimo más de lo que esperábamos. Siempre nos están invitando a tocar, y eso para nosotros ya es un logro. La primera vez que fuimos a la ex Bodega Giol nos sorprendió la energía de la gente y salió algo que nos dejó alucinados. Eso también nos permitió volver. Es más, ahora regreso con este formato y por lo que sé la gente quiere ver lo que llevamos.
–¿Y pensás registrar algún material de tu proyecto solista?
–Alguien subió a You Tube un material que es una especie de demo y que en realidad no estaba muy de acuerdo que eso sucediera. Pero al final me di cuenta de que está bueno porque la gente puede ver un poco lo que estamos haciendo. Estaría muy bueno grabar algún material, pero por ahora estamos mostrando en vivo estas canciones que quedan fuera de la banda. Ahora me estoy armando un estudio en mi casa, así que todo será mucho más cómodo.
–¿Y con El Mató... piensan grabar un nuevo álbum? Teniendo en cuenta el éxito de La dinastía Escorpio...
–Justamente todo lo que pasó con La dinastía Escorpio nos hizo tocar mucho, no sólo por el país sino que pudimos salir de gira por otros países, como México y España. Entonces, ahora estamos parando un poco con eso y nos encontramos en una etapa de preproducción, registrando algunos temas.
–¿Piensan trabajar otra vez con Eduardo Bergallo?
–Aún no lo sabemos. Con él hemos masterizado todos los discos. Seguro que cuando tengamos todo armado lo visitaremos para que él haga algo interesante, como siempre lo hace. Con él hemos hecho cosas y seguro que las seguiremos haciendo. La prioridad siempre la va a tener, por eso ahora necesitamos tiempo para ir definiendo cuestiones de la grabación y veremos más adelante qué hacemos, pero seguramente vamos a trabajar con Bergallo en algunas cuestiones puntuales o en todo el disco.
–¿Te imaginaste en algún momento vivir todo lo que estás viviendo con tu banda y como solista?
–No, la verdad es que nunca me imaginé vivir algo así. Es verdad que hemos trabajado mucho para cumplir pequeños objetivos, pero nunca pensamos en alcanzar lo que nos ha tocado vivir en este último tiempo. Nuestro primer objetivo fue conseguir un lugar para armar nuestra primera fecha, luego nos tuvimos que organizar para poder viajar y también para grabar nuestros discos. Pero todo eso fue generando algo que nosotros no esperábamos. Que eso suceda está rebueno, porque alrededor nuestro se generaron un montón de herramientas que ayudan a la distribución y el apoyo de la música independiente. Nosotros elegimos este camino y por acá vamos a seguir. Porque nos ha dado lo suficiente para crecer como artistas. Ser independiente no es un postura, sino ver a la música desde otro lugar. Por suerte, nos va bien y no nos podemos quejar.
Para saber
- Cuándo: esta noche, a las 21
- Dónde: Sala Circular del Espacio Julio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén)
- Entradas: $80
- Soportes: Agustina Bécares y Luca Bocci



