Fernando G. Toledo
Enviado especial
El cine de Mendoza deberá poner un señalador en el libro de su historia sobre las páginas del25° Festival Internacional de Mar del Plata, que concluye hoy en La Feliz. Y es que la presenciaque ha tenido nuestra provincia en esta edición puede considerarse una de las más notables de todaslas entregas. Al hecho ha contribuido el puñado de películas rodadas en Mendoza, por mendocinos o a partirde creaciones de autores locales. El repaso es elocuente: se vieron en esta edición Soñar, soñar,clásico del mendocino Leonardo Favio (sección homenaje); El fantástico mundo María Montiel, debutdel hermano de Favio, Jorge Zuhair Jury; Memoria de un escrito perdido, corto de Cristina Raschia;Aballay, de Fernando Spiner, basada en el cuento homónimo del mendocino Antonio Di Benedetto y RoadJuly, cinta enteramente "envasada en nuestro origen" por el director Gaspar Gómez. Una película conmovedora Esta última, claro que sí, es la estrella de ese libro imaginario que mencionábamos alprincipio. Una película que tuvo gran recepción en el público, que "se conmovió", según palabrasdel propio director, con esta historia de un padre y su hija de 10 años, que emprenden un viaje deMendoza a San Rafael en un Citroën 3CV, en lo que es la primera ocasión de sus vidas que pasanjuntos. Road July es de esa clase de películas límpidas y amables, que se disfrutan sin pudor porquemuestran sus cartas desde el principio y hasta puede develarse enteramente su trama sin perjudicaren nada el efecto que produce. Caminos de Mendoza Quizá, claro, porque se trata de una genuina road movie (película de caminos), en la que noimporta tanto el destino del viaje, sino el viaje en sí mismo. Y Gaspar Gómez prepara todo para queasí sea, y se detiene en las situaciones más simples que pueden surgir entre Santiago (FrancisoCarrasco), el padre que se embarcó en esta travesía a regañadientes, y July (Federica Cafferata),la niña que ha perdido su mamá pero, quién sabe, quizá pueda ganar un papá. En ese excurso a bordo de un auto viejo pero de aura romántica, Gaspar Gómez deja ver granparte de la geografía de Mendoza, en el camino hacia el sur, y también deja lucirse en pequeñasapariciones a algunos actores mendocinos como Verónica Nonni, Laura Morales Rúpolo, Iñaki Rojas,Diana Wol, Darío Anís, Eduado Testino, Gustavo Banco y Dardo Boggia, entre otros. Junto a ellos,también, aparecen en fulgurantes papeles dos actrices de renombre: Mirta Busnelli y Bettiana Blum. Queribles Pero Gómez conforma, además, una dupla querible y sensible en la pareja protagónica, con dosactuaciones convincentes de Carrasco y la pequeña Cafferata, a punto tal que tras los créditosfinales uno siente que mañana mismo podría encontrarse con esos personajes en su nueva vida y unoquerría ver cómo les va. "Me gustan las películas que entretienen, con personajes queribles llenos de lógica y verdad,con un código de humor sutil incorporado dentro del drama, tal como sucede en la vida cada vez queafrontamos problemas complejos", explica con precisión el director, en lo que es una verdaderadefinición de Road July, cinta que, es de esperar, pueda verse en todas las carteleras del país, ypor qué no, de otros lugares. Está hecha para ello. Mendoza en el festival - Road July, de Gaspar Gómez. - Soñar, soñar, de Leonardo Favio. - El fantástico mundo de la María Montiel, de Jorge Zuhair Jury. - Memorias de un escrito perdido, de Cristina Raschia. - Aballay, de Fernando Spiner, sobre un cuento de Antonio Di Benedetto. Cine argentino en el Bicentenario Parte de las proyecciones de películas en el 25° Festival de Cine de Mar del Plata fueronantecedentes por un cortometraje que repasó en imágenes algunas de las más recordadas películasargentinas de todos los tiempos. Este recorrido mostró desde La Revolución de Mayo (primera cintaargumental, de 1909) hasta El secreto de sus ojos (cinta de 2009 ganadora del Oscar a la mejorpelícula extranjera). Cada una de esas proyecciones fue coronada por un aplauso encendido del público. Éxito de público Antes de que el fin de semana larga poblara Mar del Plata de visitantes, emulando latemporada alta, el Festival de Cine ya era igualmente un éxito. Hasta el miércoles, se calculabaque unas 35 mil personas habían asistido a las diversas proyecciones incluidas en la programación.Hoy, al cierre de la edición número 25, el cálculo es que esa cifra se habría duplicado largamente,llegando incluso a las 80 mil personas. Cabe recordar que las entradas para las películas fueron sumamente económicas e inclusoalgunas pocas, gratuitas. Los pases costaban $8 y $5 para jubilados, y en numerosas ocasiones elpúblico no podía ingresar porque se agotaban las localidades. Dos películas muy esperadas Los nueve días del desarrollo del festival incluyeron más de 300 títulos en su grilla, perohubo dos títulos que, sin dudas, pueden considerarse entre los más esperados, aunque estuviernafuera de competencia. El primero fue Somewhere, un lugar en el corazón, la última película de SofiaCoppola. La película, ganadora del León de Oro en el Festival de Venecia, cuenta la historia de unaestrella de cine (Stephen Dorff) que vive entre el lujo y las pastillas, hasta que su hija, lapequeña Cleo (Elle Fanning) llega a su vida, y esto lo obliga a cambiar. La cinta, que dividió lasaguas en cuanto a la recepción, se estrenará en breve en las salas argentinas. La otra cinta que atrajo las miradas fue Outrage (Aberración), la última película deldirector japonés Takeshi Kitano, un nombre que ha sabido ganarse un público de culto tan grande quepor poco sus películas no son masivas, al menos en un encuentro de estas características. En esta ocasión el director, que ganó fama con películas de violencia, vuelve a ese registrodespués de una seguidilla de films más apaciguados. Y en este caso lo hace narrando una historia devenganzas que van in crescendo en medio de dos sectores de la mafia japonesa. Lo interesante del film de Kitano, quien es también el protagonista (con su alter ego, BeatTakeshi), es que lo que motoriza al mismo son los sangrientos asesinatos y torturas ciertamenteaberrantes que van sucediéndose. Pero el director intercala a éstos con escenas de humor negrísimoante los que la carcajada sucede sin solución de continuidad a la pulsión por quitar los ojos de lapantalla cuando un torno de dentista es usado para lastimar la boca de un hombre, o cuando otrointenta cortarse su dedo con un simple cortador de papel, y otras menudencias por el estilo. El arte y la música tuvieron su lugar Este año, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata dedicó toda una sección especiala las películas con temática artística, musical y literaria. Esto permitió ver cintas sobre músicoscomo Arnold Schönberg, Erik Satie, Glenn Gould o Serge Gainbourg; sobre escritores como Jean de laFontaine, Samuel Beckett y Ana Aimátova; o sobre pintores como Vermeer De Delft, Caravaggio,Picasso y Braque. Al mismo tiempo, mostró una película de cuatro horas de duración, firmada por ellegendario Jaques Rivette en 1991, sobre la relación entre un artistas y su musa. Fue probablemente, ésta, una de las secciones más notables, y junto con el film de Rivette sedestacó especialmente el documental Picasso y Braque van al cine, producido y presentado por MartinScorsese, que muestra con un fascinante recorrido por las primeras películas de la historia, de quémanera el llamado "séptimo arte" influyó de manera determinante para el nacimiento de uno de losmovimientos pictóricos más importantes del siglo XX: el cubismo.



