A diez años de su fallecimiento, la cantante tucumana Mercedes Sosa, protagonista insoslayable de la memoria poética y la musical popular de nuestro país de la Argentina, fue homenajeada este martes, a sala llena en el Teatro Ópera de Buenos Aires, por algunos de los artistas que la acompañaron en su vasta trayectoria, entre ellos el dúo mendocino integrado por Tilín Orozco y Fernando Barriento.
El espectáculo, Por Ella Cantamos, organizado por la Fundación Mercedes Sosa, salió airoso del serio desafío que significaba ordenar artísticamente a un heterogéneo colectivo musical.
El encuentro homenaje, intenso y extenso, se inició con la entonación del Himno Argentino y siguió con Yo vengo a ofrecer mi corazón, en versión de Lerner, Herrero y el dúo Orozco-Barrientos y un saludo desde el escenario a Nora Cortiñas y Sergio Maldonado, presentes en la sala.
Enseguida, Piero, Gieco y Lerner retomaron el trazo de la canción testimonial con los versos certeros de Como la cigarra. Luego Herrero exhumó las profundidades de la música argentina con Guitarra Dímelo Tú y la resonancia de Atahualpa Yupanqui. Pedro Aznar ofreció su versatilidad en Romance de la Luna; Bruno Arias entregó su compromiso para la cita obligada a Violeta Para y su Volver a los 17, mientras que Lito Vitale se aventuró a Alfonsina y el Mar.
El desenlace, con todo el colectivo en el escenario, se confundió en el canto con el público para entonar Inconsciente Colectivo, Cuando tenga la Tierra y María María.
Una clave de reconocimiento del sonido de Mercedes se observó (y oyó) en el acompañamiento: una formación integrada por el formidable guitarrista riojano Nicolás Colacho Brizuela, figura determinante en los equipos de la tucumana; más Carlos Genoini en bajo; Rubén Lobo en batería; Beatriz Muñoz en coros y Gustavo Spatocco en piano y dirección.
Mercedes Sosa falleció a los 74 años, el 4 de octubre de 2009. Su figura, por su dimensión y potencia, no pudo ser ignorada por aquellos que, desde un tradicionalismo cerril, delimitaron –y clausuraron- aquello que es y que no es parte del folclore argentino pero, a la vez, tampoco pudo ser domesticada por ese acto aplanador. He allí uno de sus triunfos.
El paso por Mendoza y el Nuevo Cancionero
A escondidas de sus padres, una joven Mercedes ganó un concurso radiofónico para cantantes noveles y en 1962 lanzó su primer álbum, La voz de la Zafra. Muy joven vivió en Mendoza desde 1957, a raíz de su matrimonio con el músico Oscar Matus, con quien tuvo un hijo, Fabián Matus (recientemente fallecido).
El matrimonio Matus-Sosa fue protagonista del movimiento que se llamó el Nuevo Cancionero, movimiento musical-literario argentino, con proyección latinoamericana, lanzado desde Mendoza en 1963, y que caracterizó a la música popular argentina durante las décadas de 1960 y 1970. Estaba integrado por la propia Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez, Manuel Oscar Matus, Eduardo Aragón, Tito Francia, Daniel Talquenca y Juan Carlos Sedero entre otros
