Kelly Asbury tenía 24 años cuando buscó trabajo como dibujante en Hanna-Barbera para Los Pitufos, pero no lo consiguió. Tres décadas después, dirigió la nueva película sobre estos divertidos y diminutos seres azules y cuando asumió el proyecto, lo primero que recibió fue un libro de reglas.
"Teníamos que trabajar dentro de esos parámetros", explicó Asbury (57 años). Regla número uno: "Los Pitufos sólo comen pitufresas. Pueden comerse un pastel de pitufresas, un sánguche de pitufresas.... Lo que sea, pero con ese ingrediente", precisó.
Con ese libro bajo el brazo, Asbury concretó la película animada de Sony Los Pitufos en la aldea perdida, en la que un misterioso mapa lleva a Pitufina y sus compañeros a un bosque prohibido, lleno de criaturas mágicas, donde deben encontrar una misteriosa villa perdida de otros pitufos antes que el malvado brujo Gargamel. Embarcados en una travesía de acción y peligro, están en camino de descubrir uno de los mayores secretos de la historia de los pitufos.
"Tomar una marca establecida, algo tan amado en el mundo entero, es una gran responsabilidad. No quiero ser acusado de arruinar Los Pitufos", expresó Asbury antes del estreno.
Comenzar de cero
Cuando se tomó la decisión de hacer esta película, Asbury aún no trabajaba con Sony y poco sabía de estos personajes azules, creados por el dibujante belga Peyo en 1958 y que se hizo serie animada en los '80.
"Desearía haber sido un niño cuando los pitufos salieron en televisión", dijo el también director de Shrek 2 y un integrante del equipo que realizó la aclamada La Bella y la Bestia.
"Es medio irónico, de verdad, porque no tenía hijos, estaba en mis 20, así que no les presté mucha atención (...) Lo chistoso es cuando tenía unos 24 años busqué trabajo para Los Pitufos en Hanna-Barbera y no lo conseguí", recordó entre risas.
Pero 30 años después Sony lo llamó para encabezar este proyecto, para el que se sumergió en una investigación profunda sobre la historia y Peyo.
Ahora se dice un "experto" y se siente el "pitufo director" de día y el "pitufo haragán" de noche.
Esta cinta es la tercera de la franquicia que hace el estudio y en principio se trataba de una continuación de las dos primeras películas de acción real de 2011 y 2013, pero 100 por ciento animadas.
Con el conocimiento adquirido, Asbury le dio una vuelta radical al proyecto: los personajes tenían que ser lo más cercanos a los originales.
"Rediseñamos todo para hacerlo más parecido a Peyo y era tan diferente de la película de acción real, que dijimos que teníamos que cortar con la secuencia anterior y comenzar de cero", indicó.
Seducción con voz
En la versión original Julia Roberts forma parte del casting, interpretando la voz de la pitufa Sauce, junto con Demi Lovato (Pitufina), Rainn Wilson (Gargamel), Joe Manganiello (Fortachón), Jack McBrayer (Tontín), Danny Pudi (Filósofo) y Mandy Patinkin (papá Pitufo).
"La forma en que escojo las voces es escucharlas sin saber quién es", para no dejarse seducir por grandes nombres.
A Roberts la reconoció inmediatamente, confesó, pero no a Lovato, que canta una versión de la conocida Let it go en Frozen.
"Conocía su canto pero no su voz hablada. Había una fuerza, confianza, tenía calidad, textura. Era una Pitufina diferente, pero en esta película ella es fuerte y determinada", explicó el director, que presta su voz para el pitufo entrometido.
En la versión en castellano, las voces están a cargo de la cantante mexicana Paty Cantú (Pitufina), el también cantante Kalimba hace la voz de Tontín, el actor mexicano Salvador Zerboni dio su voz a Fortachón y el cómico Ariel Miramontes al malvado Gargamel.
Volver al inicio. Si bien en las dos películas anteriores de Los Pitufos (2011 y 2013) se unían la animación con la acción real, en esta tercera parte el director decidió llevar a los personajes a su origen: el dibujo animado.



