Como en los viejos tiempos, donde los guapos bailaban con otros guapos la danza más argentina de todas, acaba de abrirse un festival de tango destinado a la comunidad gay. Los detalles del evento.

Los nenes con los nenes en el 2x4

Por UNO

Más de un millar de personas de los cinco continentes participan esta semana en el Festival deTango Queer de Buenos Aires, un evento dirigido a la comunidad homosexual pero abierto a todos los

amantes de este popular baile arrabalero que quieran desafiar sus roles tradicionales.

"El lema del festival es bailar tango sin que los roles estén fijos al sexo de la persona que

lo baila. Es decir, dos mujeres pueden bailar juntas, y dos hombres también", sin que ello sea

motivo de burla o rechazo, explicó en declaraciones a Efe una de las directoras del evento, Mariana

Docampo.

El festival busca romper con "la relación de dominación" que pervive desde los orígenes del

tango, a fines del siglo XIX, en la que el hombre es siempre el que conduce y la mujer se deja

guiar, un vínculo que pierde su sentido cuando las que bailan son parejas del mismo sexo.

El término "queer", que significa "raro" o "extraño" en inglés, se utilizaba originariamente

para despreciar a la comunidad homosexual, pero en la década de los noventa del siglo pasado este

grupo terminó apropiándose del término para darle un nuevo significado reivindicativo.

Para Docampo "lo 'queer' tiene que ver con toda una forma de pensar, una filosofía e incluso

una teoría, donde las identidades están pensadas en diferencia y en movimiento", concepto en el que

se fundamenta la esencia del festival, que este año ha sido declarado de interés cultural por el

Ministerio argentino de Cultura.

Mario Weis, bonaerense de 47 años y homosexual, vive en Australia desde hace quince años,

pero desde que se inauguró el festival en 2007 regresa cada año a la capital argentina para, dice,

"aprender de los mejores profesores del mundo no sólo a liderar sino a ser liderado.

"No hay nada más lindo que, en mitad del baile, cambiar los roles y dejarte llevar", asegura.

"Es bonito tener la oportunidad de ser yo misma cuando bailo tango. Puedo ser quien quiero

ser, y nadie se va a molestar ni reaccionar negativamente", agradece Cathy, un travesti australiano

que este año participa por segunda vez en la cita.

El Festival de Tango Queer "es muy especial, es una verdadera oportunidad de aprender de

profesores expertos y de los beneficios de la mejor tradición del tango en un contexto abierto",

añade Cathy, de 54 años.

Entre los asiduos al festival está también Daniel Phoenik Singh, indio nacionalizado

estadounidense, que este año participa por tercera vez con un espectáculo en el que fusiona el

tango con otras danzas clásicas.

Australianos, estadounidenses, japoneses y europeos, en su mayoría, se mezclan con porteños

para participar en las clases y disfrutar de los espectáculos que ofrece el festival desde el lunes

pasado y hasta el domingo próximo en las principales escuelas de la ciudad.

El evento, auspiciado por el gobierno de Buenos Aires y el Instituto Nacional contra la

Discriminación y la Xenofobia, tiene este año a Berlín como "invitada de honor", con el objetivo de

intercambiar experiencias entre ambas capitales.

Lidera la nutrida participación alemana la profesora Astrid Weiske, impulsora del Festival

Queer Tango, que en julio de 2011 celebrará su primera edición en Berlín, con participación de

numerosos especialistas argentinos.

Argentina se ha convertido este año en el primer país de América Latina en contar con una Ley

nacional que permite el matrimonio entre parejas del mismo sexo, reforma legislativa que ha

convertido al país suramericano en atractivo destino turístico para la comunidad homosexual de la

región y el resto del mundo.