La española que saltó a la fama con la canción Talismán en 1996 presentará esta noche en el Auditorio Bustelo las canciones de última placa, A las buenas y a las malas.

Lo que trae Rosana a Mendoza

Por UNO

Antes de cerrar su gira mundial y entrar a componer las canciones de su próximo disco, lacantante española Rosana regresó a la Argentina para presentar nuevamente las canciones de

A las buenas y a las malas y verse cara a cara con el público local. Estará hoy a las 21

en el Auditorio Bustelo.

La artista estará hoy en Mendoza, para presentarse por primer vez en vivo en la provincia y

compartir un buen momento con su público, una de las cosas que más disfruta de su profesión.

Es que esta canaria radicada en Madrid, que saltó a la fama en 1996 gracias a canciones como

Talismán y A fuego lento, es dueña de una humildad y una sencillez que no son habituales

en artistas que hayan vendido más de 7 millones de discos a lo largo de su carrera.

"Hay muchos caminos en el mundo de la música y uno elige. Yo me quedo con que la gente me

deje formar parte de su mundo", explicó esta artista que no pierde el entusiasmo por tocar en el

país aunque sus visitas se hayan convertido en una agradable costumbre.

En esta entrevista, Rosana habla de cómo serán sus conciertos, del balance que le dejó el

disco A las buenas y a las malas, de sus planes de ponerse a componer muy pronto el material de su

próximo trabajo y de cómo maneja su relación con el público.

–¿Cómo van a ser los conciertos de este tramo final de la gira?

–Tengo tres modalidades de show. Uno es a guitarra y voz, que es el que hicimos el año pasado

en el Gran Rex y ese siempre se llama "Como en casa". Es un espectáculo muy anárquico, porque llego

con mi guitarra y mis canciones y nunca sé lo que voy a cantar y lo que no. Luego está el que vamos

a hacer ahora, que es el que más tiene que ver con la sonoridad del disco, porque es con banda. Y

luego está el tercero para espacios abiertos muy grandes, con una banda aún más grande y más

audiovisual. Aquí la gente va a bailar y en el concierto grande es como si hubiera ido cinco horas

al gimnasio (risas).

El repertorio

–¿La lista de temas va a enfocarse sólo en A las buenas y a las malas?

–Está salpicado, haremos partes iguales de A las buenas y a las malas y de canciones que

vienen desde finales del 96, de Lunas rotas hasta aquí.

–¿Hasta cuando sigue la gira?

–Los shows en Argentina serán el cierre del tour por América Latina, luego hacemos Berlín y

luego nos vamos a Inglaterra a hacer Londres y dos ciudades más. Y después terminaremos en Madrid,

pasamos la Navidad tranquila y en enero ya empezaré a componer para el nuevo disco.

–¿Ya estuviste componiendo para el nuevo álbum?

–Para mí componer es como decir "sólo voy a componer", igual que cuando voy de gira, que sólo

estoy de gira. Es como que todo mi espacio a esos niveles creativos está enfocado en eso.

–¿Te resulta fácil concentrar esa tarea a un momento determinado?

–No es complicado si hago lo más importante, que es dejar que la canción marque el tiempo. Si

quiere salir, sale. Y si no, prefiero irme; hacer deportes o ir al cine. Componer tiene que ver con

la necesidad de exponer emociones para luego compartirlas con la gente.

–Cuando entrás a componer, ¿ya tenés ideas de cosas que querés expresar en sus canciones?

–Siempre voy en blanco, no sé hacer canciones por oficio. No sé sentarme y escribir de algo

determinado. Me dicen "te daré lo que tu quieras si me haces una canción sobre ese vaso", y no

sabría cómo. Componer tiene que ver con que las cosas fluyan, que salgan. Además hay una cosa que

tengo clara y es que no soy una persona de elegir canciones que ya tiene hechas. Porque me parece

que la base de cualquier trabajo de este tipo, de compartir emociones, tiene mucho que ver con la

verdad del momento que vas pasando. Si eligiera canciones de hace cinco años no tendrían que ver

conmigo ahora mismo y me parece que la verdad es la base sólida de cualquier trabajo.