Obviamente el título es irónico. Ashley y Mary-Kate Olsen nacieron en 1986 y comenzaron a trabajar en la televisión a los seis meses. Saltaron a la fama al interpretar a Michelle Tanner, en la serie Full House.
Estuvieron en la mirada pública desde la infancia. Dieron sus primeros pasos frente a miles de espectadores y compartieron todos los momentos importantes de sus vidas con el mundo entero. Pero llegó el momento de alejarse de las cámaras.
"Ya no quiero ser el centro de atención", reconoció Ashley Olsen. "No tengo que ser una cara bonita. Lo fui. Ahora es importante y liberador el estar del otro lado del lente".
"Simplemente se siente bien el alejarse", compartió su hermana Mary-Kate, a la revista Elle.
Las gemelas planean dedicarse, tiempo completo, a su línea de ropa y probar nuevas experiencias. Sin embargo, seguirán encararán juntas sus nuevos proyectos. "Trabajamos mejor como equipo. Nada podrá separarnos".



