Espectaculos Lunes, 14 de mayo de 2018

Libros que otorgan voz al género femenino

En esta entrevista, la famosa autora de El tiempo entre costuras habla de lo "injusto" que considera que cierto sector masculino, por ser mujer y vender mucho, trate de mantenerla al margen del mundo literario

Escribir El tiempo entre costuras le cambió la vida. María Dueñas dejó de dar clases en la universidad para recorrer el mundo con sus novelas, algo que afirma lleva "con honor" al tiempo que "cierto sector masculino" la mira con desdén por ser mujer y triunfar con libros que dan voz al género femenino."Percibo, y no solo conmigo, esta actitud general por parte de cierto sector masculino que va con la bandera en la mano de la alta literatura y que por el hecho de vender mucho, ser mujer y tener un nutrido grupo de lectoras, automáticamente te aparta de su canon propio", cuenta la escritora.Dueñas, nacida en 1964 en la ciudad española de Puertollano y doctorada en filología inglesa, tiene claro que ahora, con cuatro exitosas novelas en su haber, es un "honor" y un "lujo" bregar por que la lengua española "traspase fronteras" en tantos países adonde ha llegado su pluma, pero no le tiembla el pulso al reconocer que ser mujer y de éxito sigue generando oposición."En el sector editorial no hay problema porque los editores, que son una gente muy lista, saben que las mujeres trabajamos muy bien y vendemos muy bien y están encantados con cuantas más mujeres nos dediquemos a escribir", señala, aunque remarca que es "muy injusto" que por ser autora y tratar personajes femeninos haya quien todavía catalogue su novela como "femenina" y un "género menor".Tras El tiempo entre costuras (2009) -traducida a multitud de idiomas-llegaron Misión Olvido (2012), La templanza (2015) y ahora Las hijas del capitán (Planeta).El argumento gira en torno a tres hermanas adolescentes -Victoria, Luz y Mona- que a principios de los años '30 del pasado siglo se ven forzadas a dejar su España natal para seguir los pasos de su padre y afincarse en un barrio de Nueva York, en una ciudad y entorno desconocidos y donde tras la muerte del cabeza de familia tendrán que hacerse cargo del restaurante que regentaba."A veces cuando la vida nos aprieta y nos parece que los perros quieren mordernos los tobillos es cuando sacamos una fuerza y coraje de dentro que a veces no sabemos ni que tenemos. Me gusta explorar a mis personajes desde esa perspectiva", cuenta la escritora.Para construir la trama, en la que Dueñas quiso plasmar la vida de la colonia de españoles que se asentó en la urbe estadounidense a principios del siglo XX, viajó y conoció a algunos de ellos, que le ayudaron a saber cómo se aclimataron al nuevo mundo y cómo llevaron la incertidumbre de no saber qué iba a ser de ellos."Me gustaría que los lectores recordaran que en España hemos sido un pueblo eminentemente emigrante y que esa emigración tan desconocida que llegó a Estados Unidos fuera reconocida", afirma Dueñas, que en su último libro mantiene la figura preponderante de las mujeres.Explorar el mundo de las emigrantes, "que como tantas casi siempre iban a remolque de un padre, de un marido, de un novio, de alguien que tiraba de ellas y como casi siempre permanecían en el anonimato", agrega.Inevitable se hace consultarle por el paralelismo que pueda haber entre aquellos casos y la ola migratoria de España de los últimos años, con miles de jóvenes huyendo de la crisis económica."Los que se van hoy son inmigrantes de lujo. Casi todo el mundo sale con titulo universitario y tarjeta de crédito. Aunque nunca es sencillo dar ese paso, lo de hoy, en el caso de los españoles, se hace desde una perspectiva mucho más favorable", subraya.Lo que sí compara es la inmigración de aquellos españoles de antaño que salían de los campos sin nada, muchos de ellos analfabetos, con la que ha recibido España en las últimas décadas huyendo de situaciones económicas "insostenibles" de países en guerra o sin salida.Sobre el movimiento feminista actual, defiende que todas esas voces reivindicativas tienen "toda la razón de ser" y deseó que se reconduzca hacia "avances" para los derechos de las mujeres."Está bien que se agiten las conciencias y se hagan visibles cosas que han estado ahí toda la vida y permanecido en silencio o adoptadas como si fuera algo natural. Son buenos tiempos para las mujeres", enfatiza la novelista, que a partir del éxito de su primer libro -que insiste sólo le ha traído "alegrías"- dejó sus clases en la Universidad de Murcia para dedicarse a escribir.

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