“¿Dónde está Luke Skywalker?” Puede que esta sea la pregunta más repetida por los fans de la saga Star Wars ante la llegada de El despertar de la fuerza; para muchos, la película más esperada de la década. Es lógico echar de menos al inolvidable protagonista de la segunda trilogía durante el continuo bombardeo de avances, spots y toda clase de merchandising. Pero no es esa la única incógnita. Ni quizá la más intrigante. ¿Dónde está Anakin? ¿Qué fue de Hayden Christensen? ¿Dónde se ha metido esa mirada turbia que logró arrebatarle el papel de Darth Vader al mismísimo DiCaprio?El que fuera una de las mayores estrellas emergentes de la pasada década ha visto cómo su carrera se veía frenada debido a un papel que parece maldecir a todo el que lo interpreta. David Prowse, el Darth Vader de la primera trilogía, tiene vetada su aparición en los eventos oficiales de Star Wars debido a una supuesta filtración de información. Jake Lloyd, quien lo encarnó cuando era niño en La amenaza fantasma, protagonizó una persecución policial que acabó con su coche estrellado contra un árbol este pasado verano. Y Christensen, ese actor canadiense de rostro aniñado, no ha corrido mucha mejor suerte que la de sus compañeros.
La maldición de ser Darth Vader
Pero contra todo pronóstico, Christensen no parece acomplejado por su fiasco profesional y ha sabido reinventarse fuera de la pantalla. Después de que sus relaciones esporádicas con compañeras de reparto como Natalie Portman (Star Wars) y Sienna Miller (Factory Girl) también fracasaran, el actor ha encontrado el amor duradero junto a la actriz Rachel Bilson. Se conocieron durante el rodaje de la película Jumper y, pese a que atravesaron una crisis en 2010, han conseguido consolidarse como pareja. El actor y la intérprete de The O.C. –con una carrera de fortuna similar a la de su marido– han construido una vida fuera del foco mediático (el propio Christensen se ha definido en más de una ocasión como “ermitaño”). Tienen un niña en común y hace un par de años decidieron vender su mansión de Los Ángeles por algo más de dos millones y medio de dólares para trasladar la residencia familiar a una granja en Toronto. “Tu estilo de vida tiene mucho que ver con la frecuencia en la que sales en los periódicos. Daniel Day-Lewis se fue a Italia y se convirtió en zapatero. Yo también me fui y compré equipamiento de construcción”, reconocía el actor tras hacerse pública su intención de poner la granja a pleno funcionamiento.
Esa nueva etapa personal junto a Bilson ha sido tan importante en la vida de Christensen que hasta le inspiró a dar sus primeros pasos en el mundo de la moda. A finales de 2013 lanzó su propia colección de ropa con la firma canadiense RW&CO, una línea masculina de aires rurales sin grandes pretensiones que presentó con una campaña rodada en su propia granja en la que no dudó en hacer las veces de modelo.Pero él no es la única estrella de la archiconocida saga que tuvo que reinventarse tras brillar en el imaginario de Hollywood. Actores de la trilogía original como Mark Hamill (Luke Skywalker) o Carrie Fisher (Princesa Leia) jamás pudieron desligarse de sus papeles y tuvieron que dedicarse a otras disciplinas del séptimo arte (doblaje y análisis de guión, respectivamente) y hasta la propia Portman señaló lo difícil que resultó para ella volver a rodar: “Estaba en la película más taquillera de la década y ningún director quería trabajar conmigo. Todo el mundo pensaba que era una actriz horrible”. Puede que la maldición de ser Darth Vader (o la maldición de encarnar cualquier personaje de la saga) pese sobre las espaldas de Christensen. Aunque también podría resurgir de las cenizas del lado oscuro, callar las críticas y volver a la gran pantalla en la siguiente entrega, el Episodio VIII . Si Mark Hamill pudo, tú puedes, Hayden.Fuente: El País


