Basta reparar en esa flor violeta, que crece en terrenos pocos fértiles, bella en su aspecto pero áspera al tacto, para darse cuenta de la inmediata correlación entre esta banda y la manera en que se hacen llamar desde hace diez años.
Con una música y una presencia escénica que oscila permanentemente entre un sonido crudo y oscuro, y el toque femenino y sensual que le aporta su voz líder Luciana Segovia, Cirse hace honor a su nombre.



