Si se toma como referencia el extraordinario éxito que está teniendo Jurassic World, cualquier supresión en el montaje fue acertada.Una de las escenas que se cayeron en la edición daba, según los responsables de la cinta, verdadero asco. Se trataba del momento en que Claire y Owen (personajes interpretados por Bryce Dallas Howard yChris Pratt) se ven sorprendidos por el momento en que un gran dinosaurio evacúa sus intestinos.
La escena, contada por la actriz, quedó con un realismo tal que era profundamente desagradable. Ambos personajes quedan absolutamente cubiertos por excrementos lo que, en opinión de unos y otros responsables de la cinta, era a la vez hilarante y asqueroso, muy del humor de Hollywood berreta de últimos tiempos.Aunque se buscaba precisamente lo primero, la risa, fue precisamente ésta la razón de que el montaje final no incluyese la toma. Se trataba de provocar un momento hilarante, como algunos otros pequeños guiños a la comedia que contiene la cinta, pero su inserción en donde estaba prevista, restaba tensión a la trama, ya que se había planificado en mitad de una escena de pánico, lo que hacía que se perdiese dramatismo en un momento en el que no era aconsejable.
Un recurso similar se utilizó en la primera entrega de la saga, donde los excrementos de unos "triceratops" enfermos sirven para buscar la risa. En aquella entrega no hubo dudas, toda vez que aparecía en el momento justo. Pero en Jurassic World se optó por omitir el recurso, ante la inoportunidad del momento de la trama en que se iba a uinsertar.Fuente: Cinema.es


