Aunque es hija de dos actores, a Keira Knightley (Piratas del Caribe) nunca la presionaron para que siguiera sus pasos. Más bien, ella fue la que empezó a presionar desde su más tierna infancia.
Hija de dos actores, Keira Knightley volvió locos a sus padres para estar en la pantalla. Aunque, aclara, no se moría por ser famosa.
La diosa de Piratas del Caribe sabía qué quería hacer desde chiquita
"Yo volví locos de remate a mis padres", recuerda la actriz, que ahora tiene 29 años. "Cuando salía bien en la escuela, era la niña que preguntaba: ¿ahora sí puedo tener un agente?".
A diferencia de muchas aspirantes a actriz, ella no trataba de ser famosa.
"No soy de las que ansían llamar la atención", asegura Knightley. "No quiero que me tomen fotos hasta cuando tomo un batido. Para mí nunca ha sido cosa de gritar: ¡Mírenme! ¡Soy estrella de cine! Nunca he sido de esas".
"Estar en este negocio es cuestión de expresión", continúa, "que es algo con lo que yo me conecté desde niña. Sigo teniendo esa misma sensación ahora, después de todos estos años de actuar. Mi meta cada día de trabajo es encontrar la forma de ser creativa".
Fuente: AP.




