Espectaculos Domingo, 13 de mayo de 2018

La casa de la ciénaga, 24 cuentos de ficción

El periodista y escritor José Luis Verderico presenta su nueva obra literaria, la segunda de su incipiente carrera, tras el exitoso surgimiento de El detective Ming

Hay veces en que los momentos más tristes y de mayor dolor son aquellos que logran muy buenos resultados desde alguna rama de las artes. Quizás este sea el caso del periodista de Diario UNO José Luis Verderico, que tras algunos momentos de inmensa tristeza volcó una parte de su energía a la literatura y de ello nacieron dos libros.El primero de ellos se tituló El detective Ming y está en las calles hace poco más de un año, mientras que ahora el prestigioso periodista presenta La casa de la ciénaga. Este libro contiene 24 cuentos de ficción, incluidas tres historias policiales, El reloj, Jaque mate y Las formas del dinero. También hay un cuento titulado Justicia poética para Carmelo, dedicado a su padre y a todos los que persiguen sus propios sueños. Escenario habló con José Luis Verderico, quien contó qué le llevó a volcarse a la ficción, cómo hilvana las historias de este cuento y cómo nace La casa de la ciénaga.-¿Cómo nace el escribir en vos, fuera del periodismo?-El escribir es una derivación del proceso periodístico. Este impone límites que acato y entiendo pero escribir otras cosas permite publicar distintas variedades. Por ejemplo La casa de la ciénaga tiene veinticuatro cuentos y solo tres son policiales, género en el que trabajé un largo tiempo.-¿Qué creés que originó la necesidad de escribir?-Un hecho decisivo: la pérdida de Tiago, mi segundo hijo, en 2010. Antes jamás había imaginado que podría escribir ficción. Aunque leo mucho, desde mi niñez, jamás me veía escribiendo.-Pero la vida te llevó a hacerlo...-Totalmente, desde el 2010, cuando perdimos a Tiago... Uno tiene que rearmarse dentro de lo que queda de uno como persona, como familia y como profesional. A partir de ahí, junto con mi primer hijo, Joaquín, y mi esposa, Carina, empezamos a hacernos más fuertes. Fueron momentos difíciles que traté de canalizar a través de la escritura. Y ayuda.-¿Cómo fueron esos primeros pasos en la escritura?-Cuando pasó todo eso ahí dije que me iba a dedicar a esto. El primer esbozo fue decir bueno, quiero interesarme en cómo es un proceso de escritura. Todas las ideas que tenía las volcaba en plan de escritura. Muchos colegas me decían que me animara a la ficción pero no me convencía del todo.-¿Entonces?-Un día, ya en 2014, empecé a buscar talleres y ver quién daba cursos sobre cuentos de ficción. Mi compañera de Diario UNO Rosana Villegas me recomendó a Mercedes Fernández, a quien yo conocía desde 1991, cuando presentó su libro El jardín del infierno en la UMaza, en donde estudié periodismo. Entonces la busqué y le llevé algunos escritos míos para que los viera. Al tiempo me respondió que le gustaron, entonces empecé a ir al curso y a pensar ideas.-Igualmente tenías la conducta de escribir por el periodismo...-Sí, pero tuve que entender que la escritura es una disciplina. Se estudian los autores, se va al taller todas las semanas y se lee y escribe todo el tiempo. Hay que corregir, tirar, escribir y estos comienzos son parte de un proceso lógico. Entre escrituras nació, en el 2015, El detective Ming, que fue presentado en el 2017. -Y ahora nació La casa de la ciénaga...-En verdad iban a la par los dos libros porque son todos trabajos del Taller de la Palabra. Algunos se fueron perfilando para hacer El detective Ming por los personajes y otro grupo de cuentos donde Ming no participaba y eran un poco más variados. -¿En qué se diferencian ambos libros?-La casa de la ciénaga es un producto más convencional. Quería hacer un libro con historias y un buen arte de tapa con la foto de Walter Moreno. Este libro tiene 24 cuentos que se los puede dividir en distintas secciones.-¿Cómo?-Son cuentos fantásticos que tienen una sección en el medio que se llama Mirada frente al espejo. Ahí se pueden encontrar personas que viven y han encontrado y tienen experiencias con cosas buenas y malas de la vida. Al final tiene tres ficciones que son policiales.-¿Cómo conectarías esta veintena de cuentos?-Por las lecturas, la música, aventuras y el ajedrez de la vida y de la muerte. Al juego-ciencia aprendí a jugarlo desde muy chico. En los textos aparecen Sherlock Holmes, Ray Bradbury y Conan Doyle, y hay transformaciones y magia. -¿Por qué La casa de la ciénaga?-El nombre La casa de la ciénaga apareció mucho antes de este boom de la serie española La casa de papel. Empezó durante la cena de Año Nuevo de 2017. Se conjugaron algunas partes de conversaciones con amigos mientras la mente del escritor corta cosas de las charlas y las archivas en el inconsciente para luego quizás usarlas.-¿De dónde nace?-Uno de los comensales contó que había heredado una casa y que había problemas de papeleo. Eso quedó archivado en alguna parte de mi cerebro y después, con otro hecho, como la desaparición de la estatua de yeso del enano del bar La Fraternidad, en España y Capitán Fragata Moyano de Ciudad, se aunaron esos elementos para alumbrar una historia nueva, que tiene como protagonista a un personaje llamado Fortunato. -¿Uno de los cuentos está dedicado a Liliana Bodoc?-Sí, se titula Abracadabra. A ella la conocí hace algunos años cuando frecuenté algunos cursos que dio en la UNCuyo. Leí mucho de sus obras, sobre todo La saga de Los Confines. Además, siempre la tuve presente indirectamente por compañeros del diario que la conocían. Una vez le entregué algunos escritos para que ella me diera su opinión. Siempre ha sido una referente y sigue siéndolo. -¿Qué esperás de este libro?-Algo que disfruto mucho de El detective Ming es presentarlo en las escuelas primarias y secundarias, convocado bajo la consigna de lo importante que es para los chicos conocer a un autor vivo que pueda interactuar con ellos y los profesores. Se dice que los chicos no escriben ni leen pero eso no es tan así, aunque sí creo que deberían leer más. De cada visita vuelvo enriquecido y sorprendido: muchos ya crean sus personajes y hasta escriben.Puntos de ventaGarcía Santos, librería Antü, librería Gildo D'Accurzio, librería Payana y en el blog del autor (joseluisverderico.blogspot.com.ar)

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