La divertida banda quilmeña acaba de editar su noveno disco, Lima. En esta entrevista lo presenta su carismático cantante, el Mono.

 

Kapanga y un aire fresco

Por UNO

Por Oscar Trapé[email protected]

Esta vez sintieron necesario inyectarle un aire fresco a su fiesta rodante que hace más de 15 años se pasea por la escena del rock nacional. Por eso los Kapanga lanzaron Lima, que no sólo representa su noveno trabajo discográfico, sino un desafío sonoro entre tanta alegría. “Yo diría que es un disco para exprimirlo”, tira el carismático cantante del grupo, el Mono Fabio, con total desfachatez.

Para este nuevo álbum la banda recurrió para la producción al músico El Chávez, quien le aporto al combo kapanguero un puñado de sonidos nuevos, los cuales fueron tamizados por Maiquel (guitarrista del grupo) para alcanzar el resultado final deseado: un disco refrescante que, sin embargo, no se aparta del ambiente fiestero, ese que es marca registrada de Kapanga.

En viaje al corazón del fruto kapanguero, Escenario & tendencias mantuvo una charla más que divertida con el Mono, cantante de la banda oriunda de Quilmes, Buenos Aires.

–¿Por qué lo titularon Lima al nuevo álbum?–Y... puede tener varios significados (risas).

–¿Cómo cuáles?–Muchos lo toman como que hace referencia al fruto, la lima. Aunque también puede tomarse como que estamos limados de la cabeza o que se refiere a la herramienta para limar asperezas. Y también si leés la palabra de atrás para adelante dice: “a mil”, entonces se puede decir que seguimos a mil.

–¿Esta etapa los encuentra a mil?–Este disco era un verdadero desafío en muchos sentidos. Cómo banda sabíamos que esta nueva producción no era una más. Lima lo hicimos sin Balde (ex bajista y compositor del grupo), él ya no está más con nosotros. Eso significó que todas las composiciones actuales pasaran por todos nosotros. Y a su vez nos animamos a explorar en otros sonidos, sin perder nuestra estampa tradicional en lo sonoro que nos distingue como grupo. Pese a que ya llevamos más de 15 años tocando, esta es una etapa nueva y la estamos disfrutado a full.

–¿Por qué eligieron La crudita como primer corte de difusión?–La crudita es un término bien mexicano, para ellos es lo que para nosotros es la resaca. Nos pareció que era el tema que más definía al disco, y cuando empezamos a buscar dijimos: “es este, ya está”.

–El video de La crudita y el disco ya están recibiendo elogios en todas partes. ¿Están al tanto?–Sabemos que a muchos les ha gustado el video y gente allegada a la banda nos manifiesta que encuentran un montón de cosas nuevas en este disco que, por suerte, gusta mucho. Por suerte todo se va dando como lo esperábamos.

De película 

Hace dos años atrás Kapanga editó un disparatado filme, al cual tituló Todoterreno, la película. Esta particular cinta aún es recordada por muchos en el mundillo del rock nacional.

–¿Esperaban tener la repercusión que tuvieron con la película?–Nosotros siempre fuimos por más y en esa oportunidad nos dejamos llevar hasta que terminamos haciendo una película. Claro que nos sigue sorprendiendo que cuando vamos a un lugar la gente nos hable de la película como algo reciente y ya pasaron dos años. Igual, cuando volvemos a ver la peli nos reímos de todo lo que hicimos. Es más, hay cosas muy divertidas que las descubrís con el tiempo.

–Hasta lo convocaron para que actuara Ricardo Iorio, el líder de Almafuerte, y él accedió...–Ricardo es un grande (risas). Para nosotros él es un referente y qué mejor que fuera el Dios de la Parrilla, ese que siempre te está invitando a un asado. Quedó muy bueno el papel que hizo, porque se muestra tal cual es.

En Mendoza juegan de local

Desde hace varios años Kapanga se transformó en uno de los grupos más esperados y festejados en el suelo provincial.

Al advertir esto, el Mono Fabio no puede dejar de hablar de esta estrecha relación entre su banda y los mendocinos.

–¿Qué sentís cuando te mencionan Mendoza?–Felicidad absoluta. Es algo que no se puede explicar tan fácil. En mi vida me voy a olvidar de que fue Mendoza uno de los primeros lugares que nos abrió sus puertas y nos hizo sentir como en casa.

–¿A toda la banda le sucede lo mismo?–Cuando sabemos que vamos a Mendoza, apenas nos subimos al micro de gira, ya vamos festejando, palpitando la fiesta que es para nosotros el solo hecho de tocar en esa magnífica ciudad. Esa relación, como todo, fue evolucionando, porque ahora los kapangueros mendocinos más viejos van a vernos con sus hijos. Es como que hemos formado una gran familia, no muy normal, pero una familia feliz al fin (risas).

–Y hasta tienen hinchada propia...–Claro, papá. Vendríamos a ser como un club de Mendoza que tiene hinchada propia.