Por Laura Zulián
La pasión no conoce de límites. Ni de frío. Ni de pisos duros. Ni de noches sin dormir. Al menos parece que así lo entendieron los fanáticos del Indio Solari que esperaban desde ayer para comprar su entrada, que se ponían a la venta hoy en la disquería Le Club.
Los fanáticos esperaban en la puerta de la casa de discos, ubicada en la calle San Martín a mitad de cuadra entre Montevideo y Rivadavia.
La postal de la espera tenía varios denominadores en común. En un punto estaban las frazadas, colchas, mates y termos de café para pasar el frío. Y por otro lado, las banderas y las guitarras para matar el tiempo.
Una mujer fue la pionera en llegar y el sábado a las 17 se instaló con su mochila, su campera y su silla a esperar; de paso, se llevó el regalo de ver la nevada en vivo y en directo. “Éramos cinco los que llegamos primero y pasamos la noche juntos. La verdad es que no importa ni el precio ni el frío”, dijo Romina Altamirano, la valiente que se quedó con la punta de la cola y esperaba irse temprano hoy a la mañana.
Al lado de ella, el segundo grupo que aguardaba no pasó la noche, pero sí madrugó el domingo. A las 7 se instaló con reposeras, frazadas y cartas para amenizar la jornada. “Trajimos algunas bebidas espirituosas”, contaron los muchachos, que ya tenían los equipos de truco armados y el de Sebastián, Nicolás y Mauricio era el que había ganado todos los partidos.
“Desde que dijeron que iba a venir a Mendoza que parecía que el tiempo no pasaba más. Nos vamos a quedar toda la noche, total una semana de gripe no es nada”, decía este grupo de amigos a los que el frío no los asustó.
Muchos querían irse temprano hoy porque tenían que ir a trabajar. Uno de los que estaban en esta situación era Lucas Cornejo (21), que llegó a hacer la cola ayer al mediodía porque no podía faltar a su trabajo. “Pedí permiso para venir mañana –por hoy–, pero no me lo dieron, así que me vine igual. Lo que quede de mí va a ir a trabajar”, dijo el chico a quien su novia y sus tías lo ayudarían a pasar la noche llevándole algunas frazadas y algo para comer.
