Hace años que no se vivía una noche de Grammys tan emotiva. La muerte de la diva estadounidense Whitney Houston ya había bajado las defensas tanto en la audiencia como en los mismos artistas, quienes se mostraron verdaderamente conmovidos con la muerte de “la” voz. A eso, se sumó el sentido homenaje que realizó Jennifer Hudson al interpretar el clásico hasta la médula “I will always love you”, el recuerdo de Amy Winehouse, la interpretación de Adele que dejó piel de gallina en los primeros tres segundos con "Rolling in the Deep", un sorpresivo reencuentro de los Beach Boys, un romántico Tonny Bennett y un admirable Sir Paul McCartney para darle cierre a una noche que no fue apta para cardíacos.
La "princesa del soul" británica, Adele, fue la estrella de la noche al llevarse los seis premios a los que estaba nominada. En la 54a edición de los premios Grammy, que se entregaron en el Staples Center de Los Ángeles, Adele se llevó los trofeos por Álbum del año y Mejor álbum pop (por "21"), Grabación del año y Mejor canción del año (por "Rolling in The Deep"), Mejor actuación pop solo y Mejor video corto. Al recibir su sexto premio de la noche, la artista de 23 años agradeció en primer lugar a las estaciones de radio por transmitir su canción. "La gente parece desfrutarla realmente. Gracias porque no es realmente un disco pop", dijo la joven refiriéndose a su álbum "21", que ha vendido 12 millones de copias en el mundo.
Además, la joven volvió a los escenarios el domingo al cantar "Rolling in The Deep" tras un silencio de más de cuatro meses, debido a una operación en las cuerdas vocales: totalmente recuperada y visiblemente segura de su talento, Adele comenzó la canción a cappella y volvió a rugir con su voz cálida.
Al final de su actuación, la audiencia le dio una larga ovación de pie. La cantante pop barbadense Rihanna se enjugó las lágrimas y el ex Beatle Paul McCartney la aplaudió enérgicamente.
Su voz poderosa y su apasionada interpretación de las canciones de amor permitieron a esta inglesa con el acento "cockney" característico de las clases populares de Londres imponerse en sólo unos años en el panorama musical.
No obstante, la noche estuvo marcada por el sorpresivo fallecimiento de Whitney Houston, una superestrella de los años 1980 y 1990 cuya carrera se descarriló luego por el abuso de drogas. La cantante fue hallada muerta el sábado a los 48 años en un hotel de Beverly Hills.
Los Grammy comenzaron con una plegaria en su memoria e incluyó un sentido tributo a cargo de la cantante de rhythm and blues Jennifer Hudson, quien interpretó el hit más recordado de Houston, "Ill Always Love You".
"No hay forma de eludir esto. Ha ocurrido una muerte en la familia", dijo el anfitrión del espectáculo, el rapero LL Cool J, al abrir el show. "Lo único que siento como correcto es que comencemos con una plegaria por la mujer que amamos, por nuestra hermana caída, por Whitney Houston".
La audiencia, que incluía a muchos artistas vestidos de negro, se puso de pie para rezar junto al rapero: "Whitney, siempre te amaremos".
Otro gran ganador de la noche fue la banda de rock alternativo Foo Fighters, que se llevó cinco gramófonos, entre ellos Mejor álbum rock ("Wasting Light") y Mejor canción rock (por "Walk"). "Es un gran honor porque este disco es muy especial para nuestra banda", dijo su líder Dave Grohl. "Y porque hicimos este álbum en mi garaje con unos micrófonos y una grabadora".
El Artista revelación del año, una categoría que fue en 2009 para Adele y en 2010 para Esperanza Spalding, se lo llevó este año la banda estadounidense de folk Bon Iver.
En tanto el rapero Kanye West, que iba favorito con siete nominaciones, se debió conformar con cuatro estatuillas, todas en subcategorías del rap.
El show vio las actuaciones del ex Beatle Paul McCartney, del rockero Bruce Springsteen, del cantante pop hawaiano Bruno Mars, de la artista pop Katy Perry y de los Foo Fighters, entre otros. Además, los miembros de los Beach Boys, una icónica banda californiana de los años 1960, se reunieron tras 20 años fuera de los escenarios y cantaron, llevando coloridas camisas floreadas, su éxito "Good Vibrations" en homenaje a los 50 años de la fundación de su grupo.
En la sección no televisada de los Grammy, que comenzó al iniciarse la tarde, la banda de rock mexicana Maná ganó Mejor álbum latino pop, rock o urbano por "Drama y luz", batiendo al mexicano Gustavo Galindo, a las bandas venezolanas La Vida Boheme y Los Amigos Invisibles y al dúo puertorriqueño Calle 13.
Además, en el rubro Mejor actuación de orquesta ganó el venezolano Gustavo Dudamel, director de la Filarmónica de Los Ángeles.
Otro premio notorio de primera sección de los Grammy fue Mejor actuación pop por un dúo o grupo, que fue a dar póstumamente a la fallecida británica Amy Winehouse por su trabajo junto al estadounidense Tony Bennett en "Duets II".
"Hay una hermosa banda de chicas allá en el cielo", dijo el padre de Amy, Mitch Winehouse, al recibir el premio en nombre de su hija y recordando a Houston y a Etta James.


