Marco Antonio Caponi será uno de los actores de Herederos de una venganza, la telenovela que arranca en enero por Canal 7 y en la que actúan Luciano Castro, Romina Gaetani y Rodolfo Ranni, entre otros. Aquí, una entrevista al galán.

Galán mendocino de telenovela

Por UNO

Hoy descansa en su casa de Palermo. Hace calor y está sin remera. "Me voy a poner algo para estarmás presentable en la entrevista", bromea desde el teléfono Marco Antonio Caponi. El actor

mendocino está en el mejor momento de su carrera, aunque esto no signifique que ya ha llegado a la

cima de la misma. Pero viene de un gran año: se consolidó como galán en toda la temporada de

Alguien que me quiera, donde le tocó la "amarga" tarea de besar a Luisana Lopilato, y llevó a cabo

una obra de teatro experimental que lo plagó de elogios.

Ahora se prepara para el debut, en enero, de la que apunta a ser una de las tiras del año:

Herederos de una pasión, una telenovela de Pol-ka para el Trece (que se verá en Mendoza

por Canal 7) de la que forma parte un gran elenco al que Caponi aporta su talento en un papel

interesante. Allí hace de cosechador de uva: buen personaje para un mendocino.

Pero rodar esta tira no es cosa sencilla. Marco Antonio viaja una hora de ida y una de vuelta

cada jornada para, desde temprano, estar en la localidad bonaerense de Don Torcuato, donde se rueda

Herederos... Desde hace un mes y medio, entonces, el mendocino le pone piel a Lucas Leiva, que en

la ficción será hermano de Mercedes Leiva (Romina Gaettani) y, otra vez con la "mala suerte" de su

lado, uno de los amores de Emilia, es decir, Marcela Kloosterboer.

"Estamos trabajando mucho, muy contentos con lo que está saliendo en cuanto a la historia, y

con ganas de empezar a salir al aire para ver cuál es el resultado de todo esto que estamos

haciendo. Me parece que está muy bueno", adelanta el actor.

–Integrás el elenco de lo que se perfila como una de las grandes tiras de 2011, ¿qué sentís

por estar ahí?

–Mucho placer. Me encanta el estilo de historia que se está contando, y estoy aprendiendo mucho

con los compañeros. El cansancio se nota, pero volvés a casa con una satisfacción.

–¿De qué va Herederos...?

–Es un un teledrama con mucho de fantástico. Sucede en un pueblo donde se vive de la vid, como

en Mendoza. Hay allí una logia que maneja el pueblo, y una trama que incluye un libro sagrado que

custodia el personaje de Alfredo Alcón. La historia tiene una cosa vampiresca. Pero también cuenta

las diferencias entre los estratos sociales, las mismas diferencias económicas que se ven hoy en

día.

–¿Y cómo es tu personaje?

–Soy un trabajador golondrina, Lucas Leiva. Soy hijo en la ficción de Betiana Blum y hermano de

Romina Gaetani. Esa familia se instala en el lugar, yo pido trabajo y entro en ese sistema. Pero mi

trabajador es más que eso, es un tipo que no puede controlar su alma de justiciero. Se inspira en

el Che Guevara. Mi personaje defiende los derechos de los trabajadores, empieza a entretejer un

arma revolucionaria que va a defenderse de las injusticias de la logia.

–¿Y cómo es trabajar con Alcón, Rodolfo Ranni, Betiana Blum...

–...Leonor Bendetto... Y, son como mitos. Son personas con las cuales uno aprende mucho. Ellos

tienen una vieja escuela de la telenovela, y una manera de trabajar diferente. Con Alcón no creo

que nos crucemos en la grabación, pero sí con Ranni. Él tiene una gran fuerza como actor, y es muy

interesante como tal. Podés aprender mucho.

–No todo es tele en tu vida. También hacés teatro...

–Me gusta hacer teatro independiente. Uno de los motivos por los que quería hacer tele era para

poder brindarme la posibilidad de hacer los proyectos teatrales que yo quiera. Este año hicimos en

una fábrica abandonada de Almagro la obra La anticrista y las langostas contra los vírgenes

encratitas, de Gonzalo Di María. Fue una experiencia enriquecedora y muy extraña allí en ese lugar.

Usábamos sólo velas y juntamos el teatro medieval con el cine clase B. Hicimos funciones los lunes,

con críticas excelentes.

–¿Te pasó todo muy rápido desde que te fuiste de Mendoza?

–Han sido pocos años, pero muy intensos desde que vine acá en 2006 hasta terminar actuando.

Tuve suerte. Lo que siento hoy es, al sentarme a pensar en medio de esta vorágine, una gran

satisfacción, porque estoy trabajando acá y es gracias al esfuerzo, mío y de la gente que me

acompaña, como mi novia, mis amigos, mis representantes. Mi objetivo no es la fama, sino hacer una

carrera digna como actor hasta terminar mi vida.

–¿Extrañás tu provincia?

–Me da nostalgia pensar en Mendoza. Ahora me gustaría estar en estas fiestas... pero no me

angustio. Por algo será. Cuando tengo un tiempo voy de vuelta y me lleno de mi lugar, me rodeo de

mi familia. Y a veces digo "puta, cómo no tengo todo esto en Mendoza". Mendoza es mi tierra, tengo

los valores de allá, y la llevo adentro. Me encargué de disfrutarla y ahora lo sigo siendo. Eso sí,

estoy aporteñado. Medio boludo (risas).

Intrigas y pasiones oscuras

Herederos de una venganza, producida por Pol-ka, cuenta las historias de los habitantes de

Vidisterra, un pequeño pueblo dedicado casi exclusivamente al cultivo de la vid y la producción de

vino. Allí existe una sola bodega que posee todos los viñedos y todas las fuentes de trabajo.

Antonio (Luciano Castro) ingeniero agrónomo, recalará en este recóndito lugar con el sólo

fin de contraer matrimonio con Angie, su novia –y hermana de su querido amigo Rafael (Federico

Amador)– quien desea casarse en el pueblo que la vio nacer. Pueblo que, paradójicamente, también

será testigo –y escenario– de su prematura y misteriosa muerte...

Con un elenco que completan Romina Gaetani, Marcela Kloosterboer, Leonor Benedetto, Rodolfo

Ranni, Antonio Grimau, Daniel Kuzniecka, el mendocino Marco Antonio Caponi, Betiana Blum y Alfredo

Alcón (en una participación especial), Herederos se verá desde mediados de enero en el horario

central de Canal 7 Mendoza. Será un reemplazo a la altura de dos grandes éxitos de este género en

la misma pantalla: Malparida y Valientes.