Tonadas de distintos orígenes, mendocinos, riojanos, sanjuaninos y puntanos coparon la populosa propuesta, a las que se sumaron las de algunos chilenos, condimentaron la calurosa previa.

Fans, familias, vecinos y visitantes le dieron un marco espectacular al show de Calle 13

Por UNO

Por Cecilia Osorio

Desde el mediodía, la horda de fanáticos se trasladó al predio del ex ferrocarril, en Luján de Cuyo. Pero la multitudinaria fiesta alentada por la presencia de Calle 13 en estas tierras con un show libre y gratuito comenzó a tomar cuerpo por la tarde, cuando la calle Azcuénaga empezó a poblarse de simpatizantes del grupo puertorriqueño. Los autos llegaron a formar filas de más de un kilómetro y los conductores sólo pudieron estacionar a 20 cuadras.

Tonadas de distintos orígenes, mendocinos, riojanos, sanjuaninos y puntanos coparon la populosa propuesta, a las que se sumaron las de algunos chilenos, condimentaron la calurosa previa. En principio hubo 35.000 personas, aunque al momento del inicio del recital –con una hora de retraso por problemas técnicos– superaron las 60.000. Algunas fuentes llegaron a estimar la presencia de 150 mil personas, pero no hubo acuerdo entre todos los que con algún grado de conocimiento sobre el cálculo de concurrentes hicieron sus especulaciones.

Las autoridades comunales decidieron una veda que rigió en todo Luján: sólo se vendían gaseosas y comidas.

Trasladaron el living a la calle 

“Vinimos desde San Luis y la verdad es un momento increíble para nuestras vidas”, dijo muy emocionado por la posibilidad Gustavo López (20), quien viajó hasta Mendoza con un grupo de diez amigos.

La concurrencia, inusitada si se la compara con cualquier espectáculo de este tipo en la provincia, fue custodiada por 300 policías.

“La situación es riesgosa, porque se esperan 60.000 personas. Imaginate que en el estadio Malvinas Argentinas para esa misma cantidad de público habitualmente se destinan 1.200 policías y acá son sólo 300. Esperemos que todo transcurra con tranquilidad”, señaló Eduardo Antúnez, comisario a cargo del operativo.

No sólo la heladera con bebidas para apaciguar el calor y banquitos cargaron los asistentes. En los accesos aledaños, las mesas acapararon la pasada en la calle y familias enteras trasladaron el living puertas afuera para escuchar la música popular de René Joglar y Eduardo Cabra.

“Es el concierto del año, es Calle 13”, dijeron para dar paso a la fiesta los locutores, en el cierre de una Vendimia lujanina que quedará para el recuerdo.