El virtuoso bajista argentino Javier Malosetti llega para presentarse esta noche con su nueva formación, JM4, en el teatro Independencia.

Entre el legado de su padre y el orgullo por su hijo baterista

Por UNO

Por Oscar Trapé[email protected]

Fue elogiado a más no poder por su virtuosismo, tanto en el país como en otros continentes. Y como dice la canción del gran León Gieco: “Tocó con todos / Por poco no tocó con Colón”. De esa manera acompañó al inolvidable Luis Alberto Spinetta y también a Rubén Rada, Dino Saluzzi, Lito Vitale, Jaime Roos, Baby López Furst, Alex Acuña, Larry Coryell, Jim Hall y Herb Ellis, entre otras grandes figuras.

De todas formas, Javier Malosetti sigue siendo un inquieto. Luego de cuatro años con su formación Electrohope el talentoso músico se presenta esta noche en la sala del teatro Independencia con su nuevo proyecto musical: JM4. Esta formación que acompaña a Malosetti está integrada por Mariano Agustoni (teclado), Javier Martínez Vallejos (batería) y Damián Carballal (percusión y bajo).

Claro que el músico, aparte de hablar de su gran presente, también hace referencia –con emoción– al crecimiento de su hijo Julián detrás de la batería y del legado que le dejó su padre, el gran Walter Malosetti, una de las figuras más grandes que dio el jazz en nuestro país. “Ya fuimos a Mendoza con esta formación, pero ahora vamos más aceitados al hermoso teatro Independencia”, tira contento el músico, considerado uno de los mejores bajistas argentinos.

–¿Cómo será el nuevo espectáculo que traés al teatro Independencia?–Es un show con toda música original mía. También hacemos un tipo de homenaje a distintos autores a los que admiramos. Bueno, en realidad adelantaremos un poco el material que estamos grabando y que está quedando muy bueno. Toda la música que estamos haciendo ahora es nueva, salvo un par de temas que han sido versionados.

–¿A quién homenajeás en este espectáculo?–A eso prefiero mantenerlo en sorpresa. A mí siempre me gusta homenajear a Luisito (por Luis Alberto Spinetta). También hay música de otros lugares que a mí siempre me gusta hacer, pero insisto en mantenerlo en sorpresa para que la gente se emocione cuando escuche los primeros acordes de algo que conoce. Es más, hay hasta autores que sólo los conozco yo y nadie más (risas).

–¿Tiene título lo que será el nuevo material de JM4?

–Quizás eso cambie, por eso no me arriesgo a decir cuál es. Lo que sí es seguro que este material estará dedicado a la memoria de un gran amigo mío de la infancia y músico de tango. Él falleció hace un mes y tiene que ver mucho con el disco, porque el estudio donde lo estamos grabando lo conseguimos por intermedio de mi amigo. Mi amigo se llamaba Ariel Caminos. Pero esta es la mejor manera de homenajearlo, con música porque el era un cascabel de alegría. La verdad que no paro de recordarlo.

–También despediste de una manera muy particular a tu padre, Walter...–La verdad es que todo lo que pude haber escrito sobre la partida de mi viejo siempre es algo corto o chico en comparación con todo lo que me dio. Lo que yo puedo escribir sobre mi padre en realidad es un pequeño reflejo de todo lo que amé a esa persona que fue él (ver aparte).

–Igual, tu padre dejó un legado bastante amplio...–Me dejó la gran pasión por la música. Pero no sólo lo que significa el amor por la cuestión artística, sino también como mirar la vida desde la manera de ganarse la vida haciendo lo que uno ama. Luego con el tiempo comencé a encontrar un montón de música escrita por él que ahora yo me estoy encargando de descifrarla. Él escribía música casi de manera compulsiva. Encontré hasta canciones dedicadas a todos sus nietos. También me quedé con todas las guitarras de él y las remeras que yo le había regalado anteriormente, pero no me atreví a usarlas.

“Me dio ternura el ver a mi hijo tocando”

Javier Malosetti pasa de hablar del recuerdo de su padre Walter a la felicidad, casi indescriptible, que le produce ver a su hijo arriba del escenario tocando la batería. Julián tiene 20 años e integra la ascendente banda porteña de rock Sambara.

“Yo le produje el primer disco de Sambara. En algunas oportunidades nos hemos cruzado arriba del escenario, pero diría que fue casi de manera espontánea. La banda Sambara es buenísima, no es porque toque mi hijo, pero la verdad es que suenan muy bien los pibes. Todavía no hemos llevado adelante un repertorio comprometido, sino que ambos nos hemos invitado a tocar en cada uno de sus proyectos. Aún no se ha dado, pero todo el tiempo estoy pensando en hacer algo con mi hijo”, arranca diciendo Malosetti sobre la carrera de su vástago.

Luego recuerda el primer día que lo vio a Julián sobre el escenario: “Me dio amor, ternura y fascinación. Todo eso junto se apoderó de mí, es muy fuerte ver a tu hijo haciendo lo que vos comenzaste a hacer hace algunos años. Ver a tu retoño cumpliendo el mandato musical que nosotros venimos cumpliendo como familia no tiene precio. Eso es algo que nunca me lo voy a olvidar en la vida”.

Para el futuroAparte de trabajar en su próximo disco acompañado por JM4, Javier Malosetti está trabajando en un DVD en homenaje a su padre, Walter.

“Estoy trabajando en dos cuestiones para sacar en un futuro inmediato en realidad. La primera es el homenaje a mi padre, que será un DVD sobre un recital que hice con varios músicos que tocaron con mi viejo. La verdad que el proyecto es superinteresante. A mí me llena de orgullo poder hacer este trabajo porque puedo plasmar en imágenes y sobre el escenario toda la admiración que siento por él. Siento que el sigue vivo en todo lo que dejó como artista”, sostiene con respecto a uno de los materiales que editará dentro de poco.

Mientras, sobre la otra tarea discográfica, Malosetti apunta: “Lo otro es mi disco del que hablaba con la formación actual que tengo. Los dos proyectos me entusiasman porque me van a mantener ocupado por un tiempo largo. Me encanta trabajar de esto”.

Para agendar

JM4Cuándo: Esta noche, a las 21.30

Dónde: En el teatro Independencia (Chile y Espejo, Ciudad)

Entradas:

  • Platea baja y palcos bajos: $220.
  • Platea alta y palcos altos: $170.
  • Tertulia y paraíso: $130.