Espectaculos Jueves, 3 de mayo de 2018

"En el mundo se polarizan el pensamiento y el sentimiento"

Una mujer fantástica. La actriz chilena Daniela Vega es la protagonista de este largometraje que se alzó el fin de semana con cinco premios Platino.

Combativa. Daniela Vega, protagonista de Una mujer fantástica, pide que comiencen a legislar para que pueda cambiarse el nombre en su país.

La actriz y cantante chilena Daniela Vega vivió un día triunfal cuando, con la película que ella protagoniza, Una mujer fantástica, se alzó con cinco premios. El largometraje chileno ganó en los Platino en las categorías de mejor director, actriz y actor fueron a parar en manos chilenas.

Vega interpreta a Marina, una cantante y camarera, que tiene como novio a un hombre mayor que ella recién separado con quién convive hace poco tiempo, y qué tras el anuncio de un viaje que realizarán para festejar la relación, muere súbitamente.

Tras el hecho, Mariana será acorralada por los deudos de su pareja y sufrirá la discriminación de un entorno que no acepta una mujer transgénero como igual, tal como podría ocurrir en situaciones como esta en Chile, donde todavía no existe una legislación inclusiva al respecto.

Vega comenzó a estudiar canto desde que era una niña y decidió su sexualidad en su adolescencia para poco después comenzar a incursionar en la actuación y en 2017 ser elegida por Lelio para componer a la figura central de su filme después de que lo asesorara para la construcción del dramáticamente complejo personaje.

La actriz que por su trabajo en el filme viene recibiendo elogios de la crítica y del público así como premios en todo el mundo, al igual que la obra, entre ellos el Oscar de Hollywood a mejor película hablada en idioma extranjero, se convirtió en coincidencia con los reclamos del Me Too en todo un símbolo, y elegida por la revista Time, en abril de 2018, como una de las 100 personalidades más influyentes del mundo.

En diálogo con la agencia Telam, Vega habló del éxito de su trabajo y, con claridad y transparencia, de las dificultades que se siguen teniendo en su país a la hora de un reconocimiento legal de la identidad de género, un tema que espera, hace largo tiempo, una resolución parlamentaria como la que si se alcanzó en la Argentina en 2012.

-Antes de incursionar en la actuación eras cantante lírica... ¿Compiten entre sí esas dos profesiones?

-No, no compiten para nada, se complementan. He cantado muchísimo durante mucho tiempo, y hace alrededor de diez años decidí incursionar en el mundo de la actuación. Creo que ambas cosas pueden convivir perfectamente en un mismo cuerpo, que no es ningún problema.

-¿Cuando se hace una película siempre se tienen expectativas. La respuesta que tuvo Una mujer fantástica, fue superior a la tenían al terminarla?

-Estoy muy contenta de la conexión que hemos podido lograr con esta película porque uno hace películas para que la gente las vea y en esta oportunidad se nos ha dado esta posibilidad muy bonita de que la gente, de muchas partes del mundo, tenga interés en verla. Eso es algo que agradezco muchísimo.

-¿Te sorprende que ese éxito siga creciendo?

-Diría que es la consecuencia de un trabajo que deseábamos hacer con cariño y la mayor calidad posible, y lo que pasó después fue algo que no estaba en nuestras manos. Fue una reacción muy hermosa de la gente. Estamos muy contentos de haber compartido prácticamente con todo el mundo.

Una mujer fantástica.

Una mujer fantástica.

-¿Crees que una película cómo esta puede ayudar a qué las cosas cambien en tu país?

-Lo que pasa es que para que las sociedades cambien primero hay que legislar. Para que esto ocurra en Chile primero hace falta cambiar la ley. Antes, en mi país, la gente fumaba mucho y ahora ya no lo hace porque hay una ley que prohíbe hacerlo en los espacios públicos. Lo que yo buscaría también es prevención de la discriminación, una acción educativa ante los procesos discriminativos. Hay que prevenirlos, porque siento que lo que está pasando es que en el mundo se están polarizando el pensamiento y el sentimiento humano, y que se está cerrando la mirada. Abrir las miradas es mucho mejor.

-Definime tu idea de polarización...

-Machismo contra mujeres parece ser una batalla interminable. Hay una especie de sensación de desconfianza de un género hacia el otro, estamos volviendo a tener polarizaciones con extremas derechas y extremas izquierdas. Hay un sinfín de polarizaciones que estamos viviendo que yo no siento que le hacen un favor positivo a la sociedad actual.

-¿Los reconocimientos como actriz hacen que te sientas más cómoda en cuanto al tema discriminación?

-Depende desde qué lugar se plantee. Estoy sujeta a la opinión de cualquier persona que pueda verme o escucharme y, como son opiniones, hay muchísimas y para todos los gustos. En Chile todavía mi nombre no es Daniela porque no tengo ese derecho y seguramente no lo voy a tener por mucho tiempo, hasta que salga la ley de identidad de género que se está discutiendo pero muy lentamente. Seguir estirando eso me parece antojadizo. Lo que hay que hacer en legislar ya.

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