Espectaculos Sábado, 22 de septiembre de 2018

El tango contemporáneo tiene su representante

Cristina Castro, una de las referentes de la danza de la provincia que este año está conmemorando sus 25 años de profesión, es parte del jurado de los Premios UNO Escenario 2018.

Cristina Castro, la mendocina que fusionó el tango con la danza, cumple 25 años con su Instituto y lo celebra con un presente lleno de actividades y proyectos.

"No recuero el día que no haya tenido danza en mi vida. Desde siempre supe que era bailarina, es algo natural, es parte de mí. La danza está dentro mío", con esas palabras habla Cristina Castro sobre la danza, su gran pasión y profesión a la que se dedica incansablemente desde hace más de 25 años.

Es que como ella misma recuerda desde la primera vez que entró al estudio de su profesor de flamenco supo que ese era su camino a seguir. "Aún me acuerdo del olor de la madera, del piso, de las castañuelas, ese fue el momento en el que me enamoré, en el que supe que había encontrado mi hábitat, mi lugar en el mundo, mi razón de ser y nunca más lo dejé", continuó Castro.

Desde ahí su formación y carrera no paro de evolucionar. Continuó sus estudios en Técnica Académica con el maestro y coreógrafo chileno Octavio Cintolesi, y su formación contemporánea con la gran maestra y coreógrafa austríaca Isolde Klietman. Integró el ballet de cámara de Isolde Klietman de danza contemporánea convirtiéndola luego en bailarina solista estrenando por primera vez en Mendoza un unipersonal de danza compuesto por diez obras hechas para quien Isolde llamara discípula. Integró el staff de Kuarahy con Julio Bocca, Eleonora Cassano y el Ballet Argentino, con coreografía de Julio López y música original de Lito Vitale.

Además, fue becada por la Fundación Antorchas entre cinco bailarines del interior del país para tomar clases con maestros extranjeros. En el año 2015 realizó la dirección general, idea original y coreógrafa de Federal Tango, Ballet Contemporáneo de Tango-Fusión, con la dirección y composición musical para el ballet, del reconocido músico Lito Vitale y hasta participó como bailarina y coreografa de la Fiesta Nacional de la Vendimia.

Como si fuera poco, desde el año 1993, funciona su escuela de danza contemporánea expresiva, clásico y tango orientada a distintos niveles de aprendizaje. Y, desde el año 1994, dirige su propia compañía profesional Fusionarte, con lo cual asume un estilo propio de fusionar diferentes lenguajes desde un código contemporáneo.

"Amo el movimiento y la escuela alemana expresionista. Siento que a lo largo de los años he ido construyendo un estilo propio, un lenguaje nuevo donde se fusionan la danza y el tango dando lugar a este tango contemporáneo", comenta. "Es muy gratificante porque el 3 de abril de este año cumplimos las Bodas de Plata con mi institución, todo un acontecimiento lleno de emoción y satisfacción que hemos venido festejando a lo largo de todo el año con talleres especiales, invitados y ahora con una gran presentación en el Independencia", dice la representante del tango contemporáneo.

El festejo lo realizaremos el 7 de diciembre y lo que haremos será una reposición de todas las obras que hemos hecho a lo largo de los años, muchas de las cuales varios de los alumnos nuevos nunca conocieron y que ahora podrán hacerlo. Va a ser muy emocionante porque por el estudio han pasado muchas generaciones", continuó emocionada.

Una forma perfecta de concluir un año que la encuentra con un presente lleno de actividades. "Desde el mes de agosto estoy realizando un proyecto que presenté y que fue aprobado por la Secretaria de Cultura. Consiste en clases de técnica de danza contemporánea para bailarines y dado la gran repercusión y convocatoria que tuvo lo estaremos haciendo hasta noviembre. Además en el espacio cultural Julio Le Parc doy clases de danza para adolescentes y niños", explicó.

A todas estas actividades se le suma ahora su rol como jurada de los Premios Escenario 2018 en la categoría de danza, lugar que ocupará por tercera vez consecutiva aunque, como ella misma destaca su participación ha sido desde la primera edición de los Escenario.

"Me encanta compartir con mis compañeros, con colegas pertenecientes a diferentes disciplinas pero lo más importante es que me encanta ver espectáculos para poder evaluar el nivel de profesionales que hay en la provincia. Hay propuestas más modernas que en años anteriores, uno puede ver cómo van creciendo los artistas, cómo van avanzando, transformándose, evolucionando. Esta premiación es un gran estímulo para su actividad", afirma.

En cuanto a su forma de evaluar y los criterios a la hora de juzgar a los participantes destacó que tendrá en cuenta un conjunto de factores y no un aspecto determinado.

"Cuando uno evalua un espectáculo tiene que considerar todos los criterios que conforman una puesta en escena. Primero hay que ver cuál es la propuesta, cómo se produce, cómo se lleva acabo, tanto a nivel de producción como a nivel técnico y coreográfico. Hay que ver si se transmiten los objetivos, si llega el mensaje. En fin hay que considerar todo", concluyó la también declarada Ciudadana Ilustre por el Consejo de Guaymallen.