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Rosal llega por primera vez a Mendoza. La banda liderada por María Ezquiaga viene a celebrar sus 10 años de trayectoria.

El pop tiene cara de mujer

Por UNO

Por Laura LunardelliAgencia Reporter

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Con una libertad como se permiten pocos otros artistas a la hora de hacer su música, el grupo de pop Rosal está celebrando los 10 años del lanzamiento de su primer álbum, al tiempo que estrena Un fuerte en el corazón.

“El músico que hace lo que quiere el público, tiene un grave problema”, afirma María Ezquiaga, líder de una agrupación que se resiste a ser parte de la música de estadio a la que es tan afecto el rock argentino.

“La propuesta de lo que tiene que hacer un músico ahora viene del público y no nace del propio músico. Y si querés congraciarte con el público, un público tribunero, y hacés lo que quiere ese público, ahí tenés un problema”, sentenció María Ezquiaga sobre un panorama de rock y pop argentino que parece estar saliendo de a poco de la berretización a la que lo llevó la actitud tribunera de más de un artista.

Rosal se presentará en esta noche en el teatro Universidad, como inicio del Ciclo de Autores e Intérpretes que propone esa sala céntrica. Y lo hará con un show que celebra el décimo aniversario del lanzamiento de su primer disco, Educación sentimental, además de mostrar la novedad Un fuerte en el corazón. Es la primera visita del grupo a Mendoza.

El nuevo disco acaba de ser editado por Sony Music/ PopArt y otorga un contundente protagonismo al ritmo, además de contar con la siempre cristalina voz de Ezquiaga.

El trabajo cuenta con las participaciones de Axel Krygier, Tomi Lebrero, Darío Jalfin, Juan Pablo Di Leone y Jimena Lopez Chaplin, entre otros invitados.

Rosal se completa en vivo con Ezequiel Kronenberg y Martín Caamaño (en guitarras), Manuel Caizza (batería y percusión), Francisco Arancibia (bajo) y Gabriel Herrero en sonido. La agrupación creada en 2002 iniciará hoy en Mendoza una gira nacional que la llevará por todo el país.

–¿Cómo va a ser el show, teniendo en cuenta que hay doble motivo: el aniversario de Rosal y el disco nuevo?–Con motivo de los 10 años de Rosal vamos a hacer un paseo por todos los discos tratando de tocar lo más representativo de cada uno y también canciones que a esta formación nueva le quedan bien. Y del disco nuevo vamos a tocar unos cinco temas.

–En estos 10 años de Rosal, ¿cuál es el mejor recuerdo y cuál el peor?–Uno cuando se acuerda de algo importante en realidad es la consecuencia de muchas otras cosas, en este caso de mucho trabajo previo. Recuerdo especialmente cuando grabé el segundo disco, sentí que la banda me apoyaba y que lo que hacía estaba buenísimo. Me causó mucha emoción lo que estaba sucediendo y me di cuenta de que iba para adelante. Y en cuanto a lo feo, muchas veces me reprocho no haber disfrutado más los momentos buenos. Justamente después de grabar el segundo disco me empezó a pasar que, quizá por tomar conciencia de que lo que estaba haciendo tenía repercusión, le tenía miedo al público. Hoy digo qué lástima que no disfruté más ese momento, qué lástima que no disfruté más el vivo. Y no es que de chica haya sido tímida o me diera miedo actuar en público, al contrario. Fue algo que me pasó en un momento puntual y que después superé pero que lamento que me haya pasado.

–El hacer pop como hace Rosal, ¿permite llevar el arte a una mayor expresión que el rock más clásico? ¿El pop tiene mayor libertad, a nivel compositivo, que el rock?–El pop es una música que se permite mezclarse con otras músicas, como de hecho ocurre actualmente gracias a artistas como Lisandro Aristimuño o Pablo Dacal o Lucio Mantel.

–Pero ya en los inicios del rock, en su mismo origen, había fusión...–Sí, no es que antes no hubiera cruces del rock y el pop con otras músicas, es solamente que ahora sale más natural, ya casi no se toma como mezcla sino como parte del estilo. Mientras esto suceda la música estará en movimiento y podrá crecer; de lo contrario lo único que cabe es el estancamiento y la clasificación, como pasó en los últimos años con el rock. La clasificación limita la música, la mezcla la amplía. Y en los inicios del rock justamente había mucha libertad, una libertad que últimamente se perdió. Porque la propuesta de lo que tiene que hacer un músico ahora viene del público y no nace del propio músico. Y si querés congraciarte con el público, un público tribunero, y hacés lo que quiere ese público, ahí tenés un problema. El músico que hace lo que quiere el público, tiene un grave problema.

La dataGénero: pop.

Origen: Buenos Aires.

Concierto: hoy, a las 21.30, en el teatro Universidad (Lavalle 77, Ciudad).

Entradas: $70 y $50 (anticipadas).