Martín Bossi vuelve a Mendoza, el jueves y viernes próximos, con su espectáculo Big Bang Show. Su trabajo, su gran motivación.

"El humor es tragedia más tiempo"

Por UNO

Martín Bossi es un actor a tiempo completo. Sin menospreciar el trabajo que requieren las imitaciones, no se califica como un imitador, porque más que las caracterizaciones, intenta "mostrar el alma" de los personajes que elige llevar a escena.

Con un éxito sostenido, vuelve a Mendoza el jueves 3 y el viernes 4 de noviembre (tuvo que sumar una nueva función) con Big Bang Show, un espectáculo que incluye 15 músicos y cantantes y que ha superado los 600.000 espectadores.

En esta gira que incluye Mendoza, Rosario, Córdoba y Montevideo, plantea una mirada desde atrás hacia adelante en el tiempo, con el fin de recuperar expresiones artísticas y personajes que han marcado nuestra historia. Así se pasea por íconos de la música como Frank Sinatra, Ray Charles, Elton John, John Lennon, Michael Jackson, Freddie Mercury, Louis Armstrong y Axl Rose, entre otros. E incluye un homenaje a los grandes capocómicos argentinos, realizando composiciones de Pepe Biondi y Alberto Olmedo; interpretando al Monosanta, con la presencia de "la bebota" Adriana Brodsky y componiendo un dúo inolvidable de nuestro humor, al llevar a escena a Álvarez y Borges, con Jorge Carna Crivelli en la piel de Javier Portales.

Diario UNO charló con Martín Bossi para descubrir un hombre marcado por la pasión por su trabajo y por devolver a los argentinos algo del humor que, según él, hemos perdido.

-En tu página web (martinbossi.com.ar) me llamó la atención una frase que aparece, de Pablo Picasso: "Cada niño es un artista. El tema es cómo seguir siéndolo una vez que hemos crecido". ¿Cómo has hecho para seguir siendo artista?

-Hay que alimentar a ese niño con libros, con juegos. En realidad es no entrar en el mundo de los adultos en algún punto, en el mundo de las convenciones. Yo creo que he sido un gran desobediente en mi vida, por eso sigo siendo un niño. Creo que la desobediencia es la base del éxito.

-¿Fuiste desobediente cuando no te hiciste tenista profesional, como lo quería tu papá?

-Él quería lo mejor para mí. Pero por ahí era lo mejor para él, no para mí.

-Te he escuchado hablar de ese episodio y hay una mirada muy amorosa, muy comprensiva de tu parte, de lo que él quería...

-La muerte de mi papá fue el hecho que marcó mi vida para mal -porque siempre es para mal la muerte de un ser querido-, pero al quedarme solo de él tuve que elegir realmente lo que yo amaba para alimentar a mi familia. Él, antes de morir, como buen tano, me dijo: "Hacéte cargo de todo esto", que era una mujer de 44 años y una niña de 14. Yo tenía 18 años y pasé a tener una esposa y una hija, dejé de tener padre, madre y hermana. Por eso cuando me dicen: "Tendrías que sentar cabeza. ¿Por qué no tenés una familia?", yo les digo que tuve una familia a los 18 años.

-¿Imitar a una persona te impone limitaciones o lo hacés como componer un personaje más?

-Hay una limitación que tiene que ver con el cuerpo y la voz. A partir de allí es un juego de magia. Yo prácticamente hago todas las voces iguales y todos los cuerpos iguales.

-No parece eso...

-Que vos no lo veas es que sos víctima de la magia. Lo que cambia es el alma. La actuación es un acto de convencimiento. Yo estoy convencido de que lo que te estoy mostrando es, y vos te convencés que todo es tan parecido como lo muestro.

-En este repaso de nuestros grandes humoristas que has hecho, ¿has notado un cambio en el humor argentino?

-No soy un especialista para opinar del humor argentino. La vida va cambiando, las velocidades de la gente van cambiando, pero sí creo que hemos perdido el humor como sociedad, que estamos muy condicionados por la mirada del otro. En las redes sociales vos hacés algo y te insultan 700.000 personas. Hay un nivel de frustración y de odio muy grandes. Hemos perdido mucho el humor.

-¿Siempre se puede hacer humor o hay temas con los cuales uno no puede meterse?

-El humor es tragedia más tiempo. Si yo nombro a Ricardo Barreda, la gente no se ríe porque le haga gracia que él haya matado. Si digo: "estoy gordo, soy el Barreda de los chocolates", la gente se ríe porque entiende la comparación. Si apelás a situaciones más cercanas no hacen gracia, por eso el humor es tragedia más tiempo.

-¿No hay situaciones que nunca resisten pasar al humor?

-Un día me preguntaron si yo había estado investigando a Laura Fernández, la novia de mi amigo Federico Hoppe (bailarina y productor de ShowMatch) y yo le contesté que investigaba cosas más importantes: quién mató a Kennedy, Pearl Harbor, pero si digo que investigo qué pasó en la AMIA, me estoy metiendo en un problemón, es una comparación muy violenta, porque hay cosas a las cuales ni el tiempo puede devolverles el humor.

-¿Tenés un entrenamiento especial para estar en forma en un show donde hay mucha exigencia física?

-No es un desgaste físico para mí porque estoy muy preparado. Entreno cuatro veces por semana con profesionales de tenis, con grupos de tenistas donde hay nutricionista, profesor de educación física... Yo juego entre dos y tres horas por día, y en el escenario estoy una hora y media. Pero de hecho, cuando dejo de entrenar me rompo todo.

-¿También hacés danza?

-Hago danza, estudio inglés, preparación física, yoga... Para sostenerme hago de todo. Si hago todo eso, en el escenario el trabajo es simple.

-Da la impresión de que sos muy exigente con el trabajo...

-Sí, bastante. Muchos me dicen que mi escuela es muy dura. No soy intenso en la vida, por ahí como algunos que se enamoran y tienen amores intensos: hoy soy intenso donde debo. A los 42 años, Romeo y Julieta lo leí hace mucho. Antes creía que el otro era lo más importante y ahora creo que debe ser un complemento, pero si se transforma en el agua, en una necesidad, es un problema.

Las diferencias entre imitar y actuar

Cuando uno se imagina la composición de un personaje que existió en la vida real por parte de un actor, puede pensar que éste se observará ante un espejo para ver si ese otro que aparece en la imagen se acerca a lo que quiere lograr.

Martín Bossi derriba esa idea. "Nunca se trabaja con espejos, porque el espejo te devuelve el exterior. Yo trabajo sin espejos porque lo que tengo que sentir es que soy ese personaje", considera.

-¿Sería como ver una imagen distorsionada?

-El imitador tiene una vida muy corta. El imitador imita lo que ve y el actor hace que la gente vea a los personajes a través suyo. Es muy distinto. Mi carrera no tiene que ver mucho con la imitación, pero no lo digo porque soy mejor o peor, no estoy haciendo una evaluación de calidad.

-¿Entramos en el terreno de la interpretación?

-Exacto. Y en esa categoría hay personajes que tienen que ver con el burlesque, con la parodia, con reírse de Fito Páez y su histrionismo, de la inocencia de Chayanne, satirizar a Mariano Iúdica y su exacerbación ante las cámaras. Creo, humildemente, que eso sucede con Big Bang Show, que la gente ve los personajes a través mío. Creo que es una etapa un poquito más madura del actor.

-¿Qué espacio ocupa en la actuación la observación?

-Yo veo a chicos jugando a la pelota y me quedo mirándolos o a las mujeres en los boliches, a los hombres en la cancha. Me detengo a mirar. No por ser actor soy un ser apartado de todo, elevado. Algunos actores consagrados dejan de mirar de cerca y empiezan a mirar desde lejos. Ahí está el error.

Cuándo: jueves 3 y viernes 4 de noviembre, a las 21.30

Dónde: Teatro Plaza (Colón 27, Godoy Cruz)

Entradas: $650, $550, $450, $350 y $250, según su ubicación.

A la venta, de lunes a viernes, de 9 a 18, en la boletería del teatro.

 Embed      
Sin máscaras. Más allá de los personajes que elige caracterizar, se siente más maduro como actor para que, a través suyo, la gente vea a quienes quiere parodiar.
Sin máscaras. Más allá de los personajes que elige caracterizar, se siente más maduro como actor para que, a través suyo, la gente vea a quienes quiere parodiar.
 Embed      
Borges y Alvárez. Martín Bossi y Carna, como Alberto Olmedo y Javier Portales.
Borges y Alvárez. Martín Bossi y Carna, como Alberto Olmedo y Javier Portales.
 Embed      
Horacio Altamirano / Diario UNO.
Horacio Altamirano / Diario UNO.

Temas relacionados: