Luciano Castro protagoniza Herederos de una venganza, la tira que comienza este lunes por Canal 7 Mendoza. El galán habla de la TV argentina y del desafío de este nuevo papel.

El heredero de una venganza

Por UNO

Entusiasmado por ser el galán de Herederos de una venganza, la tira que El Trece estrenaráeste lunes a las 22.30, Luciano Castro comentó que siente gran responsabilidad por llevar a buen

puerto la historia, que trata de un pequeño pueblo dominado por una logia secreta y tiene más de un

paralelismo con la historia argentina. En nuestra provincia, Herederos... se podrá ver en directo

por Canal 7.

"El país en algún momento ha padecido el abuso de poder, por algo pasaron las cosas que nos

pasaron", comentó el actor, quien aclaró que el ciclo será una telenovela en la que el romance se

dará en medio de una trama muy oscura.

En la nueva producción de Pol-Ka, Castro, quien está en pareja con la mendocina Sabrina Rojas

y recientemente desmintió rumores de separación, será Antonio, un ingeniero agrónomo que llega al

pueblo de Vidisterra para casarse con su novia, Angie. Pero la felicidad durará poco, ya que ella

aparecerá muerta en misteriosas circunstancias. Así, el protagonista investigará las causas del

fallecimiento de su mujer y deberá enfrentarse a una logia secreta, integrada por los poderosos del

lugar, que maneja el pueblo. La secta cree que, según las profecías del libro sagrado, el fin del

mundo es inminente y que podrán detenerlo haciendo sacrificios.

Antes del debut de este lunes, Luciano Castro habló sobre el paralelismo entre este original

argumento y la realidad; del desafío de tener que estar a la altura de Valientes y de cómo ve a la

televisión actual.

–¿Cómo vivís este inicio de 2011 con un protagónico en el prime time de El Trece?

–En lo profesional fue un buen cruce de año. En esta novela tengo un protagónico muy fuerte y

lo vivo con esa responsabilidad. Para mí, es devolver toda la confianza depositada y trato de

hacerlo. Aparte tengo la tranquilidad de que no depende de mí, hay mucha gente importante en el

elenco, está todo muy repartido. Eso facilita y descomprime un poco esta responsabilidad.

–Herederos... tiene una trama bastante atípica...

–Y... es medio raro, un tipo que se va a casar y le matan a la esposa en un lugar que no

conoce. Antonio se va a casar ahí por su esposa y empieza a descubrir todo lo que es este pueblo. Y

encuentra una mafia, la logia que maneja el pueblo, esta cosa de secta que tiene que es espantosa.

Es todo el lado oscuro de la tira, que es lo que me gusta a mí. No sólo pasa por la historia o

historias de amor, que sería aburrido para ver todos los días de la semana, sino que la historia de

amor transita en el medio de toda esta locura, que es oscura, cruel, cruda. Y también hay algo de

comedia o actores que juegan pasos de comedia dentro del drama.

–¿Podés contar algo de la logia que maneja el pueblo de Vidisterra?

–Es una secta donde están totalmente locos: creen que se viene el fin del mundo y ellos están

convencidos de que este pueblo va a sobrevivir a ese final, pero para eso hay que hacer sacrificios

humanos y la esposa de Antonio es uno de ellos. Todos padecen a esta secta o logia, todos los que

vienen a este pueblo. Es una cosa de abuso de poder muy instalado. Los argentinos estamos muy

acostumbrados a vivirlo, así que cualquiera se puede ver reflejado en eso. Están muy marcadas las

clases sociales, hay una brecha muy grande entre los patrones y los peones, ese bastardeo inmenso.

Y Antonio, mi personaje, cae justo en el medio de todo eso.

–¿Creés que de algún modo esta trama tan macabra refleja momentos de la historia

argentina?

–En Argentina creo que todos hemos padecido el abuso de poder. El país en algún momento ha

padecido el abuso de poder. Por algo pasaron las cosas que nos pasaron, todo lo histórico.

–¿Dónde se ubica este personaje entre todos los que hiciste en tu carrera?

–De los personajes que hice hasta ahora, Antonio es el más bonachón. Por eso también le

suceden estas cosas. Pero en un momento tiene que dejar de ser un bonachón, va a llegar un momento

en que tendrá que ser drástico, sí o sí, porque tiene que resolver toda esta encrucijada que lo

está matando psicológicamente. La pasa mal, por eso se le tiene que acabar la bondad.

–¿Tu personaje te demandó un trabajo de composición en particular?

–En la tira hay algo muy vertiginoso y no hay mucho tiempo para la composición, puedo saber

dónde barrenamos con más tiempo que mis compañeros, pero no me puse a investigar a ingenieros

agrónomos, me empecé a fijar cómo tenía que resolver las cosas dentro de la historia, qué tenía que

hacer. Sea ingeniero agrónomo, bombero o cowboy, a Antonio le mataron su esposa y tiene que

resolverlo, es lo único que importa. Queda un poco de lado la profesión cuando está metido en

semejante lugar, con esa gente. Ahí ya no importa nada de lo que sos.

–¿Cómo ves a la televisión actual, en donde abundan los reality shows pero escasea la

ficción?

–En el 2010 miré toda la televisión, me pueden preguntar todo. Estaba muy al pedo y miré

muchísima tele. Tenemos una gran televisión por más que haya momentos donde todo parece muy

reiterativo. Sé que cada uno tiene su estilo y lo hace como considera, puede o quiere. A mí me

gusta que haya de todo en la TV, estoy a favor de eso. Porque al final sigue eligiendo la gente.

–Entonces ¿aceptarías una oferta para estar en "Bailando por un sueño"?

–¿Estar en Showmatch? No me veo ni caminando, porque no puedo bailar. Si me ofrecen dos

millones de dólares tal vez me anime a bailar (risas), porque con un millón no me salvo. 

(Reporter)

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Luciano Castro
Luciano Castro
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