Por Gabriel Sotelo
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Un nuevo repertorio es el que se escuchará este jueves 25 en el teatro Independencia. La Sparkling Big Band mostrará las virtudes del swing y del jazz en un show que promete grandes sorpresas y donde presentará su nuevo disco, Let the good times roll. La reconocida agrupación mendocina –compuesta por 29 músicos– repasará canciones famosas de los años ’40 y ’50.
Los asistentes podrán escuchar melodías como Cheek to cheek de Frank Sinatra hasta la canción que acompaña al inspector de La Pantera Rosa, A Shot in the Dark, de Henry Mancini. Esta amplitud sonora es creada por sus cuatro cantantes y 25 músicos en escena, dirigidos por el maestro y pianista Juan Pablo Moltisanti. Se trata de una propuesta innovadora donde se mezcla el ritmo del jazz con su rama de swing. Sin dudas, la formación creada en Mendoza en el 2009 deleitará a los presentes con recuerdos imborrables de aquellos viejos éxitos jazzeros.Antes de los últimos preparativos y finiquitar detalles para volver a actuar en el teatro Independencia, el director de Sparkling Big Band, Juan Pablo Moltisanti, habló con Diario UNO y repasó la creación del grupo, adelantó la idea de un tercer disco, cuando recién están presentando el segundo, y hasta se animó a vaticinar una fiesta ambientada en los años ’50 para fin de año.–¿Qué clase de show darán este jueves? –Vamos a tocar un nuevo repertorio. Estamos iniciando una etapa nueva. Presentaremos el nuevo disco Let the good times roll, que saldrá en uno o dos meses, y también haremos los temas que la gente siempre nos pide. –Desde noviembre que no actúan, ¿por qué pasó tanto tiempo? –Estuvimos preparando esta nueva etapa. Nos lleva todo este tiempo porque somos muchos en el grupo. Después de tantos meses tenemos varias sorpresas para la gente que nos ha estado esperando. Vamos a tener músicos invitados y también recibirán algún premio sorpresa. Lo único que puedo adelantar es que tal vez sorteamos algún viajecito y seguramente distintas prendas de vestir. –¿Cómo surgió esta idea de la Sparkling Big Band? –Yo tenía amor por esta música y veía shows y presentaciones de este tipo y eso hacía que me guste cada vez más. Recuerdo que en el 2001 vi un show de Robbie Williams haciendo algo de este estilo y me encantó. Era novedoso, pero a la vez mantenía la esencia de los años ’40 y ’50. Entonces quise empezar a hacer algo así y me junté con amigos y conocidos. Pasó una semana y media y ya habíamos formado el plantel, éramos 22, rapidísimo. Con el correr del tiempo se fueron sumando personas. Llegó un punto que dijimos basta porque no queríamos que fuera una cooperativa (risas). –¿Así de rápido se creó todo? –El grupo humano, sí. Después, el material de trabajo era muy caro para comprarlo, entonces recurríamos a las grabaciones. Con el paso del tiempo fuimos adquiriendo los instrumentos. Una vez ahí empezamos a interpretar distintos temas y a darle un poco nuestra impronta. –¿Cómo es la convivencia al ser tantos en la banda? –Para entrar tenemos algunos requisitos. Primero querer entrar, después que te guste la banda y también tener alguna recomendación de alguien que ya forme parte. Entonces, es un circuito cerrado de gente cercana. Eso hace que tengamos muy buena relación y haya buena onda y amistades. –Que haya tanta gente hace que cada uno aporte su experiencia... –Seguro. Al ser tantos hace que cada uno tenga su estilo y sus experiencias. Tenemos músicos que vienen del jazz, de la música clásica, del folclore y de muchos géneros más. Esa diferencia de estilos, instrumentos y experiencias son recursos que suman y forman un resultado magnífico.–¿Qué pasa si alguno no puede ir a un show? –Por suerte, muy seguido nos llega gente que quiere sumarse. Entonces, tenemos armado una especie de banco de suplentes para cuando alguien se enferma o no puede tocar por algún motivo. Cuando pasa algo así, sacamos el listadito y buscamos el reemplazo. Eso nos da una continuidad permanente. –Hace dos años cambiaron los cantantes originales, ¿los remplazantes salieron de esa lista? –No. En ese caso hicimos un casting y surgieron los cantantes actuales. Además tomamos la decisión de ampliar los cantantes y ahora son cuatro. De esa manera tenemos un nuevo abanico de sonidos porque cada uno tiene una impronta personal. –El año pasado realizaron un concurso donde el público podía enviar canciones con su letra y su música... –Sí, recibimos casi 20 temas, seleccionamos cinco y entregamos los premios a los ganadores. Esas canciones nos la dejamos nosotros con la idea de hacerlas. Son temas que tienen las características de Sparkling, son en inglés y tienen la temática del swing. Pero justo ahí vino el cambio de los cantantes que trajo una reestructuración de la banda y no hemos podido grabar esos temas. Es el objetivo para este año o a más tardar para el próximo poder hacerlos. –¿Cuál sería el sueño de la banda? –De acá a 10 años nos gustaría ser una de las bandas referentes del estilo big band a nivel nacional. Eso nos va a permitir y obligar a realizar viajes, giras, shows, eso es un sueño al que apostamos. Poder vivir de esto al ser tan grande el grupo sería muy lindo. El 80 por ciento se dedica a la música, pero también hay abogados, arquitectos, docentes, diseñadores... Que en algún momento podamos vivir de las Sparkling sería el sueño mayor. –¿Han pensado en salir de Mendoza? –En abril estuvimos en Buenos Aires. Fue un evento privado, pero estuvo muy buena la experiencia de poder sacar al grupo afuera. Es una logística muy grande, son 40 personas en total con los técnicos, fue una experiencia muy linda. Hemos ido a San Rafael, Malargüe y otros departamentos de Mendoza, pero este viaje grande nos ayuda a ver qué podemos hacerlo. Ahora tenemos algunas tratativas para ir el año que viene a Santiago de Chile y a Viña del Mar. –¿Al principio les cuesta crear canciones nuevas? –Sí, hay veces que decimos “hoy vamos a practicar este tema”. Nos repartimos una partitura cada uno y empezamos. Lo escuchás y decís esto suena horrible, en qué nos metimos, sonamos peor que la introducción sonora de Los Simpson (risas). Por eso es que renovar el repertorio es tan difícil al ser muchos. Tenemos que tomarnos nuestro tiempo para crear cosas nuevas. Para este show estuvimos ocho meses preparándonos y hay un montón de temas que no han llegado a salir. Lo haremos en los próximos shows. –¿La gente se sorprende al escuchar las canciones y reconocerlas? –Totalmente. Es que hay temas como A shot in the dark de Henri Mancini, que es el del inspector de La Pantera Rosa y suena conocido. Es un repertorio que tomamos de diferentes músicos. Es un recopilado de hits, temas reconocidos de la tele, la película de Los increíbles tiene música de una banda de big band, por ejemplo. También hacemos la de El Hombre Araña o Buscando a Nemo. Son temas que todos en algún momento han escuchado. Hacemos clásicos como Jilly sombra de David Junior y Frank Sinatra. También nos gusta tocar temas de Ray Charles, Serenata a la luz de la luna de Glenn Miller o el famoso Sing, sing, sing de Benny Goodman. –El jazz se caracteriza por la improvisación. Al ser 29 en el grupo, ¿cómo resuelven eso?–Es difícil pero lo hacemos. En los arreglos dejo algunos compases y se los regalamos a algún instrumento. De esa manera se largan a improvisar, hacen su momento de creación. Es muy lindo porque lo hace muy dinámico al grupo, de repente alguien se para y se pone a improvisar. Eso juega con el ritmo del show. Hay un tema, Cheek to cheek de Frank Sinatra, que se toca con una parte reducida de la banda. Eso hace cambiar un poco con la carga sonora orquestal. De esa manera logramos distender un poco de tanto arreglo orquestal y jugar con la improvisación.Una segunda mitad de año muy agitada El segundo tramo del 2015 a la Sparkling Big Band lo encuentra con una agenda repleta. Con su segundo disco en puerta, Juan Pablo Moltisanti, director de banda, ya sueña con un tercer disco. “Ahora con nuestro disco de estudio, Lets the good times roll, esperamos que la banda se posicione un poco a nivel nacional. Entonces ahí queremos lanzar un tercer disco con esos seis temas nuestros”, explicó el músico.El estilo particular que realiza la banda es el swing y el jazz. Eso hace que mucha gente quiera pararse de sus butacas en el teatro y comenzar a bailar. Es por eso que están pensando en realizar un baile temático.“Para el verano queremos hacer una especie de tapeos o picada y un gran baile con vestidos de gala para darle la impronta de fiesta de los años ’40. Que la gente vaya a bailar con la ropa de la época en un lugar bien puesto y nosotros tocando ahí al lado de ellos. Es una idea linda que estamos terminando de armar para después de la primavera”, agregó Moltisanti.Pero no solo eso es lo novedoso para este año. La gran banda se prepara para lanzar su primer videoclip. “El video nos va a permitir entrar a los canales de música de Buenos Aires. La filmación que vamos a hacer en estos meses es del tema Tu vuò fà l’americano de Renato Carosone. Estamos muy ansiosos”, cerró el director y pianista. Sparkling Big Band Cuándo: jueves 25/6, a las 21.30Dónde: teatro Independencia (Chile y Espejo, Mendoza)Entradas: $120, $150 y $200Invita: Radio Nihuil


