La leyenda del jazz arriba al país para dar dos shows en el Gran Rex porteño. Es considerado uno de los grandes músicos de la modernidad

El gran Hancock, en Argentina

Por UNO

Herbie Hancock, una de las personalidades más destacadas de la música moderna, se presentará hoy y mañana en Argentina, en plena calle Corrientes porteña.

Sus experimentos en materia musical han trascendido las limitaciones y los géneros, destacándose siempre su inconfundible voz. Con una ilustre carrera que abarca cinco décadas y 14 premios Grammy, incluyendo álbum del año para River: The Joni Letters.

Hay pocos artistas en la industria de la música que tengan tanta influencia en el jazz y el rhythm & blues como Hancock. Según Miles Davis: “Herbie es el siguiente escalón después de Bud Powell y Thelonious Monk, y no he escuchado a nadie que lo haya sobrepasado”.

Pianista prodigio desde niño, llegó a interpretar un concierto de Mozart para piano y orquesta junto con la Orquesta Sinfónica de Chicago cuando sólo tenía 11 años. Se volcó hacia el jazz en la secundaria,influenciado por Oscar Peterson y Bill Evans.

También desarrolló una pasión por la electrónica y la ciencia, por lo que estudió música e ingeniería eléctrica en la Universidad Grinnell. Su álbum debut se tituló Takin’ Off (1963) y fue un éxito inmediato,destacándose el tema Watermelon Man. Luego de eso tocó durante cinco años en el quinteto de Miles Davis, junto con genios musicales como Wayne Shorter, Ron Carter y Tony Williams.

A partir de hacer la banda de sonido de la película Blow Up (1966) de Michelangelo Antonioni, también desarrolló una exitosa carrera como compositor para cine y televisión. Incluso ganó un Oscar en 1986 por la música de la película Round Midnight, en la que también actuó.

En 2010 Hancock lanzó el CD aclamado por la crítica Herbie Hancock’s The Imagine Project, disco que ganó dos Grammy en 2011 como mejor colaboración pop y mejor improvisación de solista de jazz.

Actualmente, el artista que actuará hoy en el teatro Gran Rex de la Ciudad de Buenos Aires, se desempeña como presidente del Instituto de Jazz Thelonious Monk, la organización internacional más importante dedicada a la enseñanza y desarrollo del jazz en todo el mundo. Y es uno de los fundadores del Comité Internacional de Artistas por la Paz, Commandeur des Arts et des Lettres de Francia y, en julio de 2011, Hancock fue designado Embajador de Buena Voluntad de la Unesco por su “dedicación a la promoción de la paz a través del diálogo, la cultura y las artes”.

Como embajador, una de sus iniciativas fue la de crear el Día Internacional del Jazz, que se celebra el 30 de abril.

Por la gran expectativa que se generó debido a su recital en el teatro Gran Rex, la producción agregó una segunda fecha para mañana. 

Actualmente, Hancock está de gira por todo el mundo y tras dejar Sudamérica volverá a Estados Unidos con sus shows y de ahí seguirá a Japón, país en el que ya tiene programadas cinco fechas.

El talento y la trayectoria que preceden a este enorme artista es tal que es uno de los pocos en todo el mundo que puede salir a ofrecer recitales por el mundo sin necesariamente tener un nuevo disco comoexcusa.

El último material que editó fue The Imagine Project, un disco grabado en distintas partes del mundo y en el que colaboran una gran variedad de músicos, como Pink, John Legend y Dave Matthews.

Hace poco, cuando se lo consultó sobre los valores del jazz, el músico aseguró: “Vivir en el momento, trabajar en equipo y, especialmente, respetar al otro. La música, y en particular el jazz, es un lenguaje internacional que representa la libertad porque surge en sus orígenes de la esclavitud. Es un tipo de música que evita juzgar, cuando uno está arriba del escenario no juzga lo que hacen los otros músicos. Sólo hay que dejar ser, no puede no gustarte lo que hace el otro, debes dejarlo fluir y trabajar con ello”.