El maipucino Marco Antonio Caponi es quien enamora a Luisana Lopilato en Alguien que me quiera. Pero el joven actor no se queda allí, ya que lo que más le gusta es el teatro y su sueño es hacer cine con Ricardo Darín.

El galán mendocino de Luisiana Lopilato

Por UNO

Luego de sus diversas participaciones en tiras como Valientes, Son de Fierro, y su actual papel de galán en

Alguien que me quiera, no es arriesgado decir que el mendocino de 26 años Marco Antonio

Caponi es uno de los nuevos galanes de la televisión Argentina.

Y posiblemente el carnet que certifica esta afirmación lo haya obtenido en Alguien que me

quiera, donde su personaje (Renzo), un muchacho humilde, tímido, de buen corazón adoptado por

Malvina (María Leal), es disputado por las hermanas que componen Luisana Lopilato (Bianca) y Calu

Riveros (Lola), hijas de Osvaldo Laport en esta ficción de Pol-ka.

La historia de este joven maipucino comienza más o menos así: Marco Antonio Caponi nació en

Mendoza el 9 de octubre de 1983 y emigró a Buenos Aires a los 21años para cumplir su sueño de ser

actor, gracias a una beca que le otorgó el recordado Esteban Mellino en uno de los seminarios que

el actor dictó en Mendoza poco antes de su muerte.

– Tu mamá quería el título de ingeniero y mirá de lo que estamos charlando...

–(Risas) Sí, y después del intento fallido de Ingeniería me metí a estudiar Educación Física,

porque tenía expresión corporal. Allí me empezó a saltar la ficha de lo que me pasaba a nivel

emocional con la actuación. En la facu, con un compañero inventábamos pequeños números cuando

teníamos que rendir y delirábamos un poquito más allá de lo que nos pedían, y cada vez que lo hacía

me emocionaba y se me llenaban los ojos de lágrimas, lo cual era todo una señal. Después tuve la

posibilidad de hacer un seminario con Esteban Mellino y me dio una beca para estudiar teatro allá.

Dejé mi vida para entregarme a esto, fue bastante difícil.

–¿Cuándo fue el momento en que dijiste "llegué a la tele, y de acá no me saca nadie"?

–Creo que eso de alguna manera es irreal. Uno tiene momentos, van pasando las cosas y uno

dice: "Uy, la pegué", pero ese "la pegué" dura lo que dura ese trabajo y después hay que volver a

pegarla. Obviamente que uno, a medida que va juntando experiencia y currículum, se van acortando

los tiempos entre pegar un cosa y pegar otra. Pero no lo pienso como que ya estoy hecho porque

trabajé en esto o porque hice aquello. Acá nunca se dejan de golpear puertas.

–No te gustan los techos...

–No me gustaría decir que ya estoy hecho, prefiero decir que tengo cosas por ganarme. Eso es

lo que hace que estés todo el tiempo aprendiendo.

–¿Estás estudiando teatro en este momento?

–Sí, con un grupo, el profesor es Horacio Acosta. Y estoy muy contento porque encontré ese

espacio de expresión que está bárbaro, sobre todo porque es muy lúdico, cosa que para mí es

fundamental.

–Es como descontracturante un poco de la tele...

–Y... sí porque te podés abrir a la expresión y a lo que tenés ganas de hacer, a las

emociones, podés animarte a aprender, a equivocarte sin tener del otro lado gente diciendo si está

bien o está mal lo que hacés.

–¿Y qué se siente trabajar con un elenco de actores como Osvaldo Laport, Susú Pecoraro y Andrea

del Boca?

–Para mí es un aprendizaje absoluto. Todos los días se aprende mucho porque es gente que

tiene mucho oficio y mucha experiencia. Aparte son muy buena gente, te brindan todo y eso es

fundamental.

–Ahora que la tira sufrió el desplazamiento del horario central del Trece por el ingreso de

Malaparida, ¿cómo viven eso en el set? ¿La cuestión del rating genera tensión entre ustedes?

–En lo personal trato de no engancharme con eso. Obviamente que esas cosas modifican porque

no es lo mismo hacer un producto que mida 25 puntos de rating, a hacer un producto que mida menos.

La idea es dejar todo y si dejás todo y las cosas no van bien, bueno, te moriste con las botas

puestas. Es todo tan vertiginoso que pareciera que es como que te van correteando y a tu paso se te

va derrumbando el piso. Así te vaya bien o mal, siempre hay que mirar para adelante.

–¿Y que te gusta más: la televisión o el teatro?

–Me quedo con el cine (risas). Siempre digo: quiero vivir toda la vida del cine, y quiero

subirme a las tablas todos los fines de semana a hacer lo que tengo ganas, algo que con la tele es

difícil. Me gusta la tele, pero por el hecho de que me gusta actuar y lo disfruto. Pero tiene otro

ritmo y a veces se hacen cosas que no son las que te gustan hacer. También me gustan los unitarios.

–Y de ahora en adelante, ¿con quién te gustaría trabajar?

–Te podría tirar una larga lista. Me gustaría trabajar con Julio Chávez, Ricardo Darín, Norma

Leandro, Valeria Bertuccelli...

–¿Te has cruzado en algún set con Mike Amigorena, lo conocés?

–Sí, porque además estuve haciendo un par de cositas en Los Pells, también sigo a su grupo de

música, Ambulancia, y por ahí intercambiamos saludos. La excusa siempre es preguntarnos sobre

Mendoza, que es lo que nos une. Además de Maipú.

–¿Tenés pensado volver a Mendoza para hacer algo?

–Me encantaría hacer una película en Mendoza. La idea es siempre tratar de generar una

movida. Nunca entendí por qué en Mendoza no se filma más de lo que se filma. Una ciudad grandísima

que podría tener un contenido 10 veces más grande a nivel cultural. No veo la hora de cortar el

kilómetor cero, poner unas cámaras y filmar algo.

¿Cómo es besar a Lopilato?

En Alguien que me Quiera, Caponi encarna el papel de Renzo, un joven al que se disputan

Bianca y Lola (interpretadas por Luisana Lopilato y Calu Riveros, respectivamente).

–¿Cómo te llevás con Luisana y con Calu en este papel que te ha tocado, disputado por el

amor de estas dos bellas actrices?

–La verdad que me llevo muy bien con las dos. Te terminás transformando en un galán porque

estás con estas dos mujeres en la tele (risas). Todos me dicen: "¡qué grosso, te estás comiendo a

las dos hermanas! Y me pasa con mucha gente, que le pregunto: "Che, pero ¿te gusta lo que estoy

haciendo?", y me contestan: "Sí, te estás comiendo a las dos hermanas". Bueno, pero hablando en

serio, me llevo muy bien con las chicas. Ellas son muy copadas, son mis compañeras y también

estamos viendo todo el tiempo cómo llevar la historia adelante, tratando de generar el mayor

vértigo posible y hacer lo mejor. Es muy divertido y eso es importante. Nos reímos mucho los tres,

con todo el equipo la pasamos muy bien en la tira.

Además, Caponi comentó que está de novio, aunque no reveló la identidad de la afortunada.

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Marco Antonio Caponi.
Marco Antonio Caponi.
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El mendocino de 26 años Marco Antonio Caponi es uno de los nuevos galanes de la televisión Argentina.
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El mendocino de 26 años Marco Antonio Caponi es uno de los nuevos galanes de la televisión Argentina.
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El mendocino de 26 años Marco Antonio Caponi es uno de los nuevos galanes de la televisión Argentina.
El mendocino de 26 años Marco Antonio Caponi es uno de los nuevos galanes de la televisión Argentina.