CANNES, FRANCIA, 23 mayo (AFP-NA) - Una película tailandesa que borra las fronteras entre lo real y
lo sobrenatural dio la sorpresa en Cannes al conquistar el domingo la Palma de Oro a la que
aspiraban entre otras la mexicana "Biutiful", que consoló con el premio a su actor, Javier Bardem.
El esperado filme del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu, del que prácticamente
no se sabía nada antes de su estreno, provocó la ovación de pie más larga -diez minutos - que se
escuchó en el gran teatro del Palacio de los Festivales en esta edición del certamen.
Muchos se secaban las lágrimas o salían con la mirada húmeda, tras asistir al estreno de
"Biutiful", cuyo protagonista, Uxbal, un personaje marginal y entrañable, es encarnado
magistralmente por Bardem, a quien el jurado atribuyó el premio másculino de interpretación, que
compartió con el italiano Elio Germano, por su papel en "La Nostra Vita", de Daniele Luchetti.
Pero el jurado del Festival, presidido por el cineasta estadounidense Tim Burton, no parece
haber sido cautivado por la
película mexicana, optando por dar su máximo galardón a "El tío Boonmee, que se acuerda de
su vidas anteriores").
Coproducido por el español Lluis Miñarro, este filme del tailandés Apichatpong
Weerasethakal, que es una especie de fábula budista, se sale de los cánones establecidos, borrando
las divisiones entre lo fantástico y lo real, entre pasado, presente y futuro.
Cuenta la historia de un hombre, el tío Boonmee, que padece de una aguda enfermedad renal y
decide pasar sus últimos días en la selva, donde se le aparecen el fantasma de su esposa muerta y
el de su hijo desaparecido, éste transformado en un gran mono negro.
"Quiero agradecer a los fantasmas que nos rodearon en el rodaje, y que nos permitieron hacer
este filme", declaró el
realizador en la ceremonia de premios, lleno de lujo y glamour.
Las otras películas ganadoras de la noche fueron la mexicana "Año bisiesto", del director
australiano Michael Rowe, que conquistó la Cámara de Oro de la mejor ópera prima de todo el
festival, y la del francés Xavier Beauvois, "Des hommes et des dieux" (Hombres y dioses), que se
llevó el Gran Premio del Jurado del 63° Festival de Cannes.
"Año bisiesto" describe la soledad de una joven indígena de Oaxaca en la capital federal. El
filme transcurre prácticamente en su domicilio, donde esta periodista modesta practica con
regularidad el sexo con desconocidos con la pretensión de encontrar compañía.
La película de Beauvois, de 43 años, se inspira libremente en los últimos meses de vida de
un grupo de monjes cistercianos, antes de que fueran secuestrados una noche de 1994 de su
monasterio en las montañas del Atlas argelinos, y asesinados, en un crimen que aún no ha sido
esclarecido.
Con una gran economía de medios, en armonía con la vida monacal, el realizador supo recrear
a través de miradas, de
imágenes sobrias, el clima de angustia que poco a poco invadió a los monjes, en medio de la
espiral de violencia entre islámicos radicales y el ejército argelino.
Interpretado por un elenco formidable, en el que destacan Lambert Wilson, como líder
espiritual del grupo, y Michael
Lonsdale, el filme evita caer en el clásico discurso político o religioso demagógico,
creando empatía en el público con los personajes y mostrando, en estos tiempos de dogmatismo,
cercanía entre dos tradiciones religiosas.
La actriz francesa Juliette Binoche ganó este premio de interpretación femenina en este
certamen por su papel en el filme "Copia Conforme", del iraní Abbas Kiarostami.
Binoche, que comparte cartelera con William Shimel, encarna en esta película -que gira sobre
la imposibilidad de amar, con personajes que se mueven entre verdades y mentiras-, a una mujer que
retoma la relación con su marido en Toscana.
El premio de la mejor dirección fue al francés Mathieu Amalric por su película "Tournée"
(Gira), interpretada por cinco
voluptuosas artistas nudistas norteamericanas. Conocido en el extranjero sobre todo como
actor, Amalric retrata a las bailarinas de striptease de gira (la "tournée" del título) por
Francia, dirigidas por un promotor maniático con más
pasado que futuro, interpretado por el mismo realizador.
El Premio del Jurado recompensó "Un hombre que grita", del chadiano Mahamat-Saleh Harounm,
autor de la única película africana en competencia, que retrata las víctimas de la guerra civil en
Chad a través de una historia familiar.
El Premio para el mejor guión fue atribuido a "Poetry" (Poesía), del surcoreano Lee
Chang-dong.
Trailer del film ganador


