Hace 30 años, el ex líder de los Beatles era asesinado en la puerta del edificio donde vivía en Nueva York. Su legado musical es uno de los más importantes del siglo XX.

El día que mataron a Lennon

Por UNO

Era la noche del 8 de diciembre de 1980 y gran parte de los estadounidenses seguían las instancias,por TV, de un partido de fútbol americano. Cotejo que, a segundos de terminar, se interrumpió con

una noticia. John Lennon y su esposa Yoko Ono regresaban a su apartamento en el edificio Dakota de

Nueva York y un joven de 25 años salió de entre las sombras y disparó a quemarropa.

Cuatro de los cinco disparos que efectuó Mark David Chapman impactaron en la espalda del

músico, que falleció 20 minutos después en un centro de salud cercano. Tres décadas más tarde, John

Lennon ostenta la categoría de leyenda en la cultura popular, y su asesino, condenado a cadena

perpetua, sigue en encarcelado tras haber solicitado en reiteradas ocasiones su libertad

condicional.

Las razones por las que Chapman mató a John Lennon siguen envueltas en un misterio. Es cierto

que se trata de un enfermo psiquiátrico, lo único que ayuda a entender por qué, tras disparar a

Lennon hace hoy 30 años, Chapman fuera despojado de su arma fácilmente por el guardia José Pedromo

y se sentara en el cordón de la vereda a esperar la llegada de la Policía. Y que respondiera,

cuando se le preguntará luego por qué mató al admirado músico: "Él sabía dónde iban los patos en

invierno y yo necesitaba saberlo".

Una mente enferma

Con esa enigmática respuesta, Chapman aludía al libro El cazador oculto (o El guardián en el

centeno), del escritor de culto JD Salinger, libro que marcó la literatura estadounidense del siglo

XX y que el asesino de Lennon tildó de "extraordinario".

Por ese entonces, Lennon había sido uno de los fundadores en Liverpool (Inglaterra, su ciudad

natal) de la banda de rock más importante de todos los tiempos, los Beatles más de dos décadas

atrás, con su banda The Quarrymen. A ella se incorporaron Paul McCartney y George Harrison tan sólo

un par de años antes de rebautizarse como The Beatles. Ringo Starr, el último del cuarteto

conocido, llegaría en 1962.

La mejor banda del mundo

Lennon, líder innato de la banda, compositor, cantante y segundo guitarrista de la misma,

formó junto con McCartney la principal dupla creativa y entre ambos escribieron algunas de las

canciones más recordadas de los Beatles. Y fue Lennon uno de los culpables de la ruptura del grupo

en 1970.

El desgaste de la relación, provocada por la fama, y las peleas y el noviazgo de Lennon con

Yoko Ono han sido señalados como los ingredientes que hicieron estallar a la banda.

Pero Lennon había mostrado cierta frustración por los Beatles en 1965: "Podríamos haber

puesto cuatro figuras de cera sobre el escenario y la gente hubiera seguido igual de satisfecha.

Los Beatles ya no tienen nada que ver con la música", había dicho. Lo cierto es que ya antes del

año 1970 todos trabajaban en sus propias carreras en solitario.

Guerrero de la paz

Y así como los Beatles le dieron fama y fortuna, el activismo político encarado después

convirtió a Lennon en un emblema social. Entre fines de los '60 y principios de los '70 Lennon se

involucró con diversas causas. Give Peace a Chance o Imagine son consideradas dos canciones

emblemáticas de su pacifismo. El mismo que lo convirtió en presa de investigaciones del FBI.

Esa misma actitud desató la ira de Chapman, al parecer, quien no concebía la militancia del

músico combinada con su vida adinerada. Ese cóctel hizo que Chapman fuera a buscar a Lennon al

Dakota, justo en los años en que, tras algunos problemas con drogas, vivía sus mejores momentos.

Lennon murió, pero nació la leyenda.

Sus últimos minutos

"No, no, no puede ser. ¡Acabo de estar con él y estaba vivo! Díganme que no es verdad", gritó

Yoko Ono cuando el médico Stephan G. Lynn le confirmó que John Lennon estaba muerto.

Lynn había sido llamado de urgencia desde el hospital Roosevelt porque había ingresado "un

herido de bala". Pero el médico no lo reconoció. "Lo conocía por fotos y porque vivíamos en la

misma zona, pero fui incapaz de reconocerlo. Las enfermeras le quitaron la ropa y al retirarle la

billetera nos percatamos de quién era".

Lennon llegó tan mal que Lynn le abrió el pecho para darle masaje al corazón. "Cuando empecé

a bombearlo, estaba vacío. El corazón había perdido toda la sangre y los vasos sanguíneos

presentaban un daño tremendo. Decidimos practicarle una transfusión, pero sabíamos que las

posibilidades eran escasas", contó el médico, quien destacó que "Chapman no era un buen tirador,

pero colocó las balas en el lugar justo".

"Una vez que John Lennon fue declarado muerto, a las 23.15, en Urgencias recién comprendimos

que habíamos participado en un momento histórico del modo menos deseable", cerró Lynn.

El asesino

Mark David Chapman era un ferviente cristiano y había nacido en Texas en 1955.

El día que mató a Lennon había interceptado al músico durante la tarde y le había pedido un

autógrafo, que firmó sobre su ejemplar del libro The Catcher in the Rhye.

A la noche le disparó cuatro tiros, y falló sólo uno.