La prestigiosa compañía porteña dará dos funciones de Don Quijote, hoy y mañana, en el teatro Independencia. La célebre obra, con música de Leon Minkus y coreografía de Petipa, llega en una versión de la maestra Lidia Segni.

El ballet del teatro Colón trajo toda su excelencia a Mendoza

Por UNO

Hay figuras destacadas, celebridades que entre técnica, talento y creatividad han sabido utilizar su nombre y apellido como un sello de calidad en materia de ballet clásico. Eso sucede desde siempre en todo el mundo y aquí hay casos como el de Julio Bocca o Maximiliano Guerra. Por sobre esos lanzamientos aislados hay escuelas, casas repletas de maestras que acunan y cobijan la formación de excelentes bailarines y bailarinas. La más ejemplar, tradicional, histórica y respetada de esas escuelas en nuestro país es el teatro Colón: el punto más alto en lo que a danza clásica argentina refiere.

Para transgredir las élites, el prestigioso elenco de esa sala capitalina ha salido de gira por algunas provincias del interior. De la mano de su directora, Lidia Segni, el ballet estable del teatro Colón llega hoy a Mendoza para ofrecer dos funciones de la legendaria obra Don Quijote. Será hoy y mañana en el teatro Independencia que la compañía pasará por nuestra provincia con su interpretación de esta tan aplaudida pieza sobre la que hablaron la directora Lidia Segni y la primera bailarina Nadia Muzyca.

Salen de gira“Me parece fantástico poder llevar al resto del país lo que nosotros hacemos en el teatro, y en este caso una obra completa como Don Quijote. No toda la gente tiene el acceso para poder viajar a Capital y ver las producciones completas del teatro. Ahora nosotros y la escenografía nos iremos adaptando a los escenarios, ya que cada uno tiene distinto tamaño y no todos son tan grandes como el teatro Colón”, contó Nadia, quien recién llega de Moscú, donde bailó y estuvo nominada como mejor bailarina para los premios Benios de la danza, en el teatro Bolshoi.

Por su parte, la directora Segni, quien también estuvo en Moscú y ofició de jurado, completó: “En las giras se crea un compañerismo y algo especial entre ellos al convivir durante dos semanas y compartir en el hotel, en las comidas, en los ensayos, en los viajes y en las funciones. Es otro ritmo de trabajo porque cuando no se está bailando se está viajando, pero todos disfrutan hacer giras y por suerte desde que yo asumí estamos bastante tanto en el interior como en el exterior, ya sea con funciones completas como esta, o en galas. Es un aprendizaje también el hecho de que se encuentren con escenarios distintos, con medidas distintas. Esa adaptación también hace a la experiencia del bailarín”.

–¿Al salir de gira perciben diferencias en cuanto a los públicos?Nadia Muzyca: –El público del interior es muy especial y muy entendido también. En Rosario, Mendoza, Córdoba, entienden realmente lo que uno está haciendo, eso está bueno porque también es un público exigente. No es que uno por ir al interior piense que va a ser más fácil. Hay que estar siempre a la altura de las circunstancias.

Lidia Segni: –Las cosas que uno puede llegar a vivir, aunque sea todos los días en el mismo escenario, siempre son diferentes. Es lo bueno que tiene esta carrera, podemos decir que no hay rutina, uno no puede decir que los sentimientos del artista y la gente son exactamente igual que ayer, ni la técnica estará como una máquina igual todos los días.

–¿Por qué eligieron traer Don Quijote?L.S.: –En general preferimos programas un poco más cortos, en estos casos por una cuestión numérica. Es más fácil viajar con menos gente, por una cuestión de costos. Pero como todo el mundo nos pedía un ballet completo y en este caso teníamos el Quijote, nos pareció bien llevarlo. Vamos con vestuario, pelucas, zapatos, caracterizaciones, y un camión aparte para la escenografía. Es un ballet que gusta a todo el mundo, es muy brillante. Tiene sus partes desde un primer acto con mucha gracia y un segundo acto puramente clásico. O sea que es muy diverso en su estética y la gente puede apreciar tanto la bailarina con el tutú como otros aspectos de los otros actos. Es muy colorido y lindo.

–¿Qué modificaciones tiene?L.S.: –Hice algunos cambios en cuanto a la coreografía y a la obra. Es mucho más corta, no es tan larga como la que hacíamos en el Colón, que duraba más de tres horas. Esta dura dos horas nada más. Me motivó que actualmente prefiero las funciones no tan extensas, creo que vivimos en una época mucho más ágil y rápida. Eso no pasa acá solamente sino en todo el mundo, todo se va agilizando y se toman las partes más lindas de la obra.

–¿Qué te gusta, Nadia, de bailar esta obra, y qué le gustó a usted, Lidia, de haberla bailado?LS: –Tengo un recuerdo muy lindo porque es una obra muy completa, da la posibilidad a la primera bailarina de mostrar toda su expresividad en el primer acto, un segundo acto que es puramente técnica y un tercer acto en el que se ve la destreza del gran pas de deux que a todo el mundo le gusta. Es muy desafiante.

NM: –Don Quijote es una obra muy divertida y muy alegre. Es una obra difícil también, porque tiene absolutamente todo tipo de pasos hasta el gran dúo final, que es tan conocido. Así que más allá de que es divertido, no deja de tener su presión técnica, pero nos dedicamos a esto y eso no significa un problema. Veo muy bien las modificaciones que hizo Lidia, quedó mucho más ágil y creó un pas de deux muy lindo e interesante visualmente. Creo que ella lo ha pensado para poder justamente llevarlo de gira, ella siempre tiene muy en cuenta al interior del país.

–¿Disfrutás del rol de “primera bailarina”?N.M.: –Me gusta mucho. Este año ya hicimos El lago de los cisnes, El Corsario, bailé también Cenicienta, ahora Don Quijote. Está bárbaro poder cambiar de un rol a otro, para una primera bailarina es algo fantástico. Es algo que te da mucha seguridad y no te aburrís. Voy pasando de un estilo a otro y de un rol a otro, y me resulta divertido meterme en los distintos personajes, más allá de que la danza tiene que estar y los pasos tienen que salir bien. Lo que me divierte es meterme en el personaje a desarrollar. Don Quijote ya lo he bailado otras veces y al ya saber lo que es, podés jugar más con cosas nuevas, desarrollar la complicidad con el partenaire. Eso hace que ninguna función sea igual, uno va cambiando y va creciendo, eso es lo que me gusta. Hemos tenido una programación muy linda y para mí como primera bailarina es algo sensacional pasar por tantas obras diferentes. Te da muchas herramientas, así nunca se torna aburrido y al mismo tiempo es interesante para el público ya que puede ver diferentes cosas.

Don QuijoteElenco: Ballet Estable del Teatro Colón

Dirección: Lidia Segni. Coreografía: Segni (sobre Petipa)

Música: Leon Minkus.

Funciones: hoy, a las 21.30, y mañana a las 20, en el teatro Independencia (Chile y Espejo, Ciudad)