Después del escándalo con la actriz británica Rachel Weisz, cuya imagen en un anuncio de productos cosméticos estaba tan retocada que en Reino Unido la prohibieron. No son los únicos, en Francia y en EEUU también se ha planteado qué hacer con el exceso de retoque en las imágenes y han pensado inclusive en aprobar leyes que obliguen a identificar si se ha usado la tecnología para retocar una imagen, un proyecto que ha sido bautizado con el revelador nombre de 'Self esteem Act', Ley de la autoestima.
El uso rutinario de software para retocar imágenes, como Photoshop, exacerbó la idealización del cuerpo de la mujer. Lo que hasta hace poco se focalizaba en las modelos de delgadez extrema -pero real-, que puede favorecer la aparición de desórdenes alimenticios entre las jóvenes, amplía ahora su rango para generar cinturas imposibles, cutis de tersura inalcanzable y sonrisas de diseño.
Es más, en ocasiones, como ha sucedido con alguna campaña de la conocida marca de lencería Victoria's Secret, a la modelo le pueden incluso 'desaparecer' las extremidades, recuerda el sitio abc.es
También el estereotipo evolucionó y se ha adaptó a los tiempos. La típica 'mujer objeto' de hace una década se ha transformado en los medios en una 'superwoman', una mujer que piensa por sí misma, que tiene ocupaciones, pero que no puede dejar de mostrarse bella, explican los expertos.


