De Barrio Norte a la Villa 31

Por UNO

Después de quebrar económicamente pese a haber conocido la fama y el éxito atendiendo a famosos, el peluquero Rubén Orlando resurgió de las cenizas y después de una reveladora experiencia en Brasil se instaló una peluquería en la Villa 31.

Se fue “sin nada de plata a Brasil”. Algo pasó en aquellas tierras cariocas y en su vuelta al país no sólo dejó atrás la vida de lujo y ostentaciones sino que instaló una peluquería en un barrio pobre, donde brinda cursos a quienes quieran aprender, organiza desfiles contra la discriminación y está "lleno de satisfacción".

“Me fui a trabajar en una favela. Me instalé a vivir allá, me levantaba a las 3 de la mañana, vendía manzanas”, cuenta en el informe del noticiero de América. “Toda esa experiencia me llenó el alma por ver a la gente, me lastimaba mucho, cuando los seres humanos volamos alto nos olvidamos que está pasando abajo”, reflexionó.

En su vuelta al país, Rubén eligió a la Villa 31 para instalar su próxima peluquería. “Yo llegué a invertir un millón de dólares en un local en Las heras y Rodriguez Peña, y esto me llena de satisfacción y gratitud”, suspira.

Paso previo, puso un taller de peluquería y maquillaje para capacitar a todo aquel que quiera aprender. Detalle de color: recibe las visitas de sus clientas de Barrio Norte de toda la vida, que se van a atender a la villa 31. 

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